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El ejército del Cordero
Convocatoria de reclutamiento
 
Dado el presente estado de alerta general y las consiguientes necesidades de movilización, es posible que haya un lugar para ti en el Ejército del Cordero. Estamos buscando gente muy especial, ya que el Comandante en Jefe exige contar solamente con los mejores efectivos. Sin embargo, contamos también con un curso de adiestramiento muy eficaz, adaptable al acondicionamiento de cada individuo, según sus necesidades personales. Por lo tanto, cualquier individuo puede entrar como cadete; pero sólo los que aguantan los rigores del entrenamiento son admitidos al Ejército en si. Si te interesa integrarte a un cuerpo de elite, ¡esta puede ser tu oportunidad!

¿Qué es el Ejército del Cordero?

El Ejército del Cordero es un cuerpo de combate cuyo fin es la conquista total del Universo. Son las Fuerzas Armadas del Reino de Dios. Consta de varias divisiones, todas coordinadas por un mismo Comandante en Jefe. (La presente convocatoria de reclutamiento afecta solamente a la División Tierra (Sistema Solar). Las Huestes Celestiales tienen su propio programa de reclutamiento.) La División Tierra (Sistema Solar) está dedicada a la infiltración de Planeta Tierra, conquistando en él territorio dedicado al bien, al amor, la paciencia, y demás características que evidencian el ejercicio pleno de la soberanía de Su Majestad, el Rey don Jesús Mesías Único. Esta peligrosa actividad infiltradora y guerrillera es indispensable, puesto que poseemos información fidedigna de que Planeta Tierra es la sede central del Enemigo del Reino. Fue en Planeta Tierra donde surgió antiguamente la Revolución de los Humanos, pobres títeres esclavizados por Satanás el Tirano. Fue en Planeta Tierra donde fue capturado y sentenciado a muerte el Comandante en Jefe, de cuya victoria damos información más adelante. Es en Planeta Tierra, finalmente, donde continúan aun los últimos reductos de los infelices esclavos adeptos a la Tiranía del infame Satanás, que se estila Señor de la Muerte, Emperador del Terror, y Padre de la Mentira. Puesto que la Batalla Crítica resultó en la victoria del Cordero y que quedan sólo por eliminar algunos focos de resistencia, el Ejército del Cordero se está movilizando y reclutando efectivos para completar su ofensiva final.

¿Quién es el Comandante en Jefe?

El Comandante en Jefe es Su Majestad, el Rey don Jesús Mesías Único. Su título de honor es El Cordero. Esto se debe a la estrategia de combate con la que pudo derrotar al horrible Tirano, en la Batalla Crítica. Sucede que vino a Planeta Tierra en una misión especial de plantar aquí la bandera del Reino de Dios y fomentar la Contrarrevolución de los humanos esclavizados por el malvado Tirano. Comenzó su tarea de reclutar hombres y mujeres para aquello que llegaría a ser la División Tierra (Sistema Solar) del Ejército del Cordero. A quienes reclutaba, les adiestraba en las armas especiales del Ejército. Su dominio de todas estas armas era excepcional, llegando incluso a demostrar con maestría inusual el arma hasta ese entonces secreta: La muerte de amor a favor de los humanos enemistados. Con este arma logró la Victoria, puesto que con ella se batió la Batalla Crítica entre él y el Tirano Usurpador. Sucedió así: Los ingenuos secuaces del infame Tirano, siguiendo al pie de la letra las órdenes de su amo, le condenaron a cadena perpetua en los Dominios de la Muerte. En lugar de resistir esta condena a Muerte, el Comandante se entregó a ella con mansedumbre varonil. (El título de El Cordero lo recibe, luego, porque como cordero se había dejado entregar a los Dominios de la Muerte.) Las fuerzas enemigas no sospecharon nada, a pesar de esta inesperada entrega voluntaria, hasta que fue demasiado tarde. En los mismísimos Dominios de la Muerte, El Cordero organizó una exitosa revolución entre los que estaban dispuestos a seguirle, y tres días más tarde abandonaba victorioso aquella prisión que se suponía eterna. Habiéndose demostrado superior en batalla al que se estila Señor de la Muerte, despojó también de su poder a los otros dominios del Tirano asqueroso: Mentira, Engaño, Violencia, Guerra, Esclavitud, Opresión, Desigualdad, Violación de Derechos Humanos, etc. Las armas del Enemigo que en estos dominios se habían forjado siguen en empleo hoy, pero la hora de su destrucción final se aproxima. El Cordero es Rey de reyes, Señor de señores, Príncipe de Paz e Hijo de Dios.

Sin embargo y a pesar de tanto título de honor, en el Reino de Dios el recluta descubrirá que el Padre del Cordero, el Señor Todopoderoso, Creador del Universo, le tratará también a él como un padre bondadoso.

¿Cómo están equipados los soldados?

Todo recluta deberá vestir el uniforme del Ejército del Cordero, con sus armas correspondientes. "Un ancho y fuerte cinturón de verdad irá abrochado a la cintura, y los órganos vitales estarán protegidos por un chaleco acorazado con la justicia, material de comprobada eficacia protectora contra cualquier arma del Enemigo. El calzado está especialmente diseñado para permitir gran agilidad para hacer llegar a su destino el evangelio de la paz. Un ágil y liviano escudo forjado en la fe tiene la virtud de proteger al combatiente contra los ataques de la sucia guerra psicológica. El casco está elaborado con suma atención: su material de fabricación fue el botín de la Batalla Crítica: la salvación. Cada soldado deberá poner especial atención en el cuidado y manejo de su metralleta, liviana pero sumamente eficaz: Su eficacia inigualable se debe a que su campo de acción es el espíritu, y sus municiones la palabra de Dios. Todo este equipamiento se completa a la perfección mediante la oración constante, que insufla al combatiente con esa cualidad de invencibilidad: la conciencia de la presencia de Dios a su lado." (Citado con algunas modificaciones del Manual para la Instrucción de Reclutas, Ejército del Cordero, División Tierra (Sistema Solar). Dicho Manual puede ser adquirido en cualquier librería, aunque el título por el que hay que pedirlo es el de "Santa Biblia". La cita, en dicho Manual, está en Efesios 6.14-18.)

Otras armas en cuyo empleo deberá adiestrarse asiduamente todo recluta: el amor, la alegría, la paz, la paciencia, la bondad, la generosidad, la fidelidad, la humildad, la capacidad de sobreponerse a los impulsos de traición e inconstancia ante la tentación del placer y la comodidad. (Manual, Gálatas 5.22,23.)

Por último, aunque la eficacia terrible del otrora "arma secreta" ya fue comprobada en la Batalla Crítica, algunos de los pobres esclavos del Tirano despreciable aún no han caído en la cuenta. Por este motivo es posible que algunos soldados tengan la oportunidad de emplear el arma de "la muerte da amor a favor de los humanos enemistados". Los soldados que tienen el privilegio de emplear este arma son muy pocos, es cierto, pero cada integrante de la División Tierra (Sistema Solar) ha de estar preparado por si se le presenta la ocasión.

¿Quién puede alistarse?

Todo humano que así lo desee será aceptado para el entrenamiento básico. La única salvedad corresponde a los niños, que aunque cuentan con la protección de integrantes de diversas divisiones (en particular la División Ángeles), no combaten hasta llegar a una edad en la que puedan ser absolutamente responsables por sus acciones. Con esta sola excepción, no importan edad (hay buenos soldados de todas las edades, desde muy jóvenes hasta muy ancianos), sexo (las mujeres han resultado ser tan formidables combatientes como los hombres), raza u origen geográfico/cultural/nacional, condición física (aceptamos de buen agrado a minusválidos de todas las órdenes), cociente de inteligencia.

Sin embargo, los candidatos han de reunir las siguientes condiciones:

1. Deseo.

Es ésta una cualidad muy sutil, pero de gran importancia. Se ha comprobado que sólo aquellos humanos poseídos de un gran deseo de influir sensiblemente en la Reconquista de Planeta Tierra por las fuerzas del Bien serán capaces de adiestrarse eficazmente en el empleo del escudo de la fe. Y sin éste, caen rápidamente ante las armas psicológicas.

2. Aguante y resolución.

Una de las misiones en las que se encuentran luchando con mayor frecuencia los efectivos de la División Tierra (Sistema Solar), es la de aguantar, con firmeza férrea, los contraataques sobre el territorio conquistado. La capacidad de resistir mediante el empleo único de las armas legítimas se verá puesta a prueba con mucha violencia en muchas ocasiones. El recurso a las armas del Enemigo constituye un acto de traición y de entrega sumisa del territorio que había que defender. El que es flojo, débil, inconstante, temeroso y cobarde, acabará traicionando al Cordero en los momentos más críticos. Es tal la eficacia de la guerra psicológica del Enemigo que muchos, pensando que siguen luchando por el Cordero, le traicionan mediante el uso de las Armas Prohibidas: el odio, el rencor, la guerra contra Humanos, la mentira, etc. El Enemigo, uno de cuyos fines principales es la destrucción de la Imagen de Dios en los Humanos, habrá recuperado así el territorio perdido.

3. Disposición a perderlo todo.

Nuestro Comandante, el Gran Cordero, Rey de reyes, etc., lo ha expresado de la siguiente manera en una de sus inmejorables arengas con las que suele alentar a sus tropas: "El reino de Dios es como un tesoro escondido en el campo, el cual al encontrarlo un hombre, lo vuelve a esconder, y es tal su alegría, que va y vende todo lo que tiene con el fin de comprar aquella finca" (Manual, Mateo 13.44). Toda gran causa exige grandes sacrificios. La causa en la que lucha el Ejército del Cordero es la más grande causa de todos los tiempos. Nada menos que la Reconquista del Universo por su legítimo Señor, y la aniquilación del miserable Tirano Usurpador. Por lo tanto, esta más noble de todas las causas requiere los máximos sacrificios posibles. Sacrificios horripilantes tales como: menos horas de televisión, echarle una mano a tu madre o a tu esposa en la limpieza de la casa, no burlarte del que te parece menos listo que tú, dejar de disimular tus imperfecciones con mentiras, estar dispuesto a ser "diferente", etc. Otros sacrificios no son tan terribles por no exigírseles al soldado con mucha frecuencia: renunciar a un trabajo o a un novio poco conveniente, o morir una muerte de martirio, por ejemplo.

4. Predisposición a la obediencia.

El Ejército del Cordero es una organización muy disciplinada, como es lógico suponer. Cada soldado deberá obedecer incondicionalmente todas las órdenes del Comandante en Jefe. Para esto se ha creado un sistema ingenioso de comunicaciones, mediante el cual todo soldado puede recibir órdenes directamente del Comandante en Jefe, y dirigirse a éste también cuando necesita refuerzos, o asimismo para sugerir nuevos puestos de combate. Muchas veces, sin embargo, con el fin de potenciar los vínculos de camaradería, las órdenes llegarán al soldado mediante oficiales de menor rango, con probada experiencia y facilidad para descifrar mensajes del Comandante en Jefe. Puesto que la obediencia, la rebeldía, y el orgullo individualista son marcas evidentes de lavado de cerebro por el Enemigo, todo recluta que no se libra de estos efectos con rapidez no tardará en quedar inutilizado. Dicho de otra manera, el recluta deberá demostrar su capacidad de confiar en otros, de ser humilde y no pretencioso, de admitir sus debilidades, de confesar su susceptibilidad a las armas psicológicas del Enemigo, de considerar que sus camaradas de armas sean superiores a si mismo.

¿Qué beneficios ofrece el Ejército del Cordero?

  1. Una gran causa, digna de luchar y dar la vida por ella.

  2. Camaradas de armas leales, dispuestos a apoyar al recluta incondicionalmente.

  3. Un Comandante en Jefe sabio, fuerte, bondadoso, interesado personalmente en cada uno de sus soldados, sin excepción alguna.

  4. Demás oficiales, también interesados en el progreso y el bienestar de cada uno de los soldados.

  5. Libertad de la Tiranía del asqueroso Usurpador.

  6. Comprensión y una nueva oportunidad para el que ha cedido frente al Enemigo.

  7. Disciplina y formación de carácter.

  8. Un programa de adiestramiento en el uso de las armas del Ejército del Cordero, perfectamente adaptable a las condiciones de cada recluta.

  9. Responsabilidades (y posibilidades de ascenso) acordes con las posibilidades de cada uno.

  10. El botín de la Victoria: La vida eterna, la Tierra (en una versión reeditada y llena de sorpresas agradables), una herencia compartida con el mismísimo Cordero.

  11. El Comandante en Jefe se compromete a proveer para todas las necesidades de alimentación, vestimenta, entretenimiento y esparcimiento, trabajo, familia, etc., que pueda tener el soldado, bajo condición explícita de que estas cosas queden relegadas a segundo lugar, después del Reino de Dios y su justicia (véase el Manual, Mateo 6.25-34). En caso de que surjan condiciones particulares en la batalla, que hagan conveniente prescindir de algunas de estas provisiones, el soldado será recompensado proporcionalmente en la distribución del botín de la Victoria (véase el punto 10.).

Para mayor información: Preguntar en la comunidad o iglesia cristiana local.

[Dionisio Byler, 1988, Como un grano de mostaza, capítulo 41, pp. 289-296]