La familia de Dios:
Ejemplos bíblicos de transformación de conflictos, por Dionisio Byler
Congreso Anabautista del Cono Sur — Uruguay, enero de 2007
Lo primero que tengo que decir es que no soy un experto en el tema de la resolución de conflictos ni en la intermediación de conflictos. Sé que en ese campo hay muchas personas que están contribuyendo mucho, entre ellos no pocos menonitas. Si en algo se podría decir que me he especializado, tendría que ser el estudio bíblico. De manera que ofrezco la presente aportación con humildad, reconociendo que este es un campo donde más me tocaría aprender que contribuir. Lo único que os ofrezco hoy son mis comentarios sobre algunas narraciones de Génesis, con la confianza de que tal vez descubramos que aquí también la Biblia nos pueda resultar útil, aunque sospechando que sus autores probablemente jamás imaginaron que se daría este uso a estas historias.
Abram y Lot
Abram y Lot, tío y sobrino, han emigrado juntos a Palestina, dejando atrás en Irak el resto de su familia. Aunque durante tres generaciones se mantendrá un profundo y estrecho vínculo entre la rama iraquí y la rama palestina de la familia, hemos de suponer que el vínculo familiar entre Abram y Lot es especialmente fuerte, puesto que tío y sobrino han afrontado juntos la emigración. Cada uno, tío y sobrino, tiene sus propios rebaños, que prosperan enormemente en Palestina. Y ahora el relato bíblico nos cuenta que surge un conflicto entre los pastores del ganado de Lot y los del ganado de Abram. El motivo lo explica perfectamente Gn 13,6. Y la tierra no podía sostenerlos para que habitaran juntos, porque sus posesiones eran tantas que ya no podían habitar juntos (BA).
Aquí hay que hacer un paréntesis para explicar que los patriarcas se dedicaban a un tipo de ganadería que hasta hace bien poco también era frecuente en España, y que es la ganadería trashumante. En la época posterior a la siega del trigo el ganado ovino podía alimentarse de los rastrojos, permaneciendo más o menos cerca de casa. Pero en la primavera y hasta la siega, era necesario llevarse el ganado a veces muy lejos de casa en busca de otros pastos. Tan lejos que durante meses enteros se podía perder el contacto. Es importante tener esto en cuenta, porque aunque los patriarcas no eran nómadas, sí es verdad que al ser inmigrantes recientes no poseían tierras en Palestina; y por la naturaleza de su negocio, mudarse de un lugar a otro no les suponía necesariamente una perjuicio importante.
Llegamos así a Gn 13,8-9, donde Abraham dice a Lot: Te ruego que no haya contienda entre nosotros, ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Te ruego que te separes de mí: si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; y si a la derecha, yo iré a la izquierda (BA). Como sabemos, Lot escogió toda la zona sur del valle del río Jordán para su ganado, y vivió desde entonces en la ciudad de Sodoma.
[SIGUE...]
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