Juan Driver, La fe en la periferia de la historia (eds. SEMILLA y CLARA, 1997)
| Epílogo |
La autoridad espiritual
Comunidad restaurada
Una comunidad del Espíritu
Comunidades de compasión
Una Iglesia del pueblo
Ecumenicidad radical Una Iglesia misional Una comunidad transformadora Un paradigma del futuro Conclusión |
«Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia». (1 Pedro 2:9-10)
Los movimientos de restauración radical gozan de una historia larga y despareja en la cristiandad occidental. Es posible descubrir sus raíces en los movimientos de reforma proféticos y sacerdotales en Israel antiguo, descritos en el Antiguo Testamento. Sin embargo, sus raíces más inmediatas se hallan en Jesús de Nazaret y en la comunidad mesiánica reunida en torno a él en el primer siglo. Esta historia se relata en las páginas del Nuevo Testamento. En el curso de los siglos siguientes la iglesia cristiana llegó a establecerse bajo el patrocinio del poder civil y, en este proceso, la dinámica de la fe y la vida concreta de la iglesia fueron notablemente cambiadas. Por eso la historia de los movimientos de restauración radical se ha seguido narrando principalmente como una historia alternativa a la de la iglesia establecida.
La historia del pueblo cristiano relatada aquí no pretende ser completa. Muchos grupos y movimientos comparten esta historia alternativa. Las historias de los movimientos radicales relatadas aquí, sin embargo, serán suficientes para ayudarnos a tomar nota de los elementos comunes que caracterizaron estos grupos; ayudarnos en nuestros esfuerzos por reconocer sus manifestaciones en nuestro propio tiempo; e inspirarnos a mayor fidelidad a Jesucristo y lealtad a su causa en nuestro propia vivencia.
1. Autoridad Espiritual
Los movimientos radicales generalmente han encontrado la autoridad para su vida y misión en las Escrituras y en la acción del Espíritu Santo, tal como ellos la han experimentado. Históricamente, este enfoque ha sido la alternativa tomada frente a una creciente dependencia en definiciones doctrinales ortodoxas (tal como se han definido en los concilios ecuménicos) y en las tradiciones de la iglesia institucional (tales como han sido incorporadas en su liderazgo clerical y en sus prácticas eclesiásticas).
Por cierto, esto ha conducido a su visión de lo que realmente constituye una historia de la iglesia cristiana. En la cristiandad establecida la historia de la iglesia incluye las memorias de las doctrinas y las instituciones, centradas mayormente en el protagonismo del liderazgo clerical (con énfasis especial en las maneras en que éste ha ejercido una influencia sobre la sociedad en general). Estas han sido las materias primas para la elaboración de la historia de la iglesia. En estos círculos se ha dedicado mucha atención al desarrollo progresivo de la doctrina y la tradición eclesiásticas.
Por otra parte, entre los movimientos radicales, el enfoque de la historia de salvación, tal como se relata en el Antiguo y el Nuevo Testamentos, llega a ser mucho más central para su auto-comprensión y más normativo para su vida y misión. Los movimientos radicales generalmente se parecen mucho más a los movimientos de restauración proféticos y mesiánico de la historia bíblica que a la historia de su desarrollo posterior en la cristiandad.
[SIGUE...]
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