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Juan Driver, La fe en la periferia de la historia (eds. SEMILLA y CLARA, 1997)

Capítulo 9.
Juan Wyc1if y los lolardos
Juan Wyclif y su tiempo
Juan Wyclif y su pensamiento
Los lolardos: un movimiento de predicadores pobres
Principales características del movimiento lolardo
«Teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto». Esto es claro: cada uno, de acuerdo con sus posibilidades, debe seguir a Cristo en su manera de vivir. Pero todo sacerdote, cura o pastor, tiene la posibilidad de seguir a Cristo en su manera de vivir; por lo tanto debe hacerlo. Esto inspiró a los apóstoles, y a otros ministros del Señor después de ellos, a imitar a Cristo en su pobreza evangélica.» (Juan Wyclif: Sobre el oficio pastoral, I, 2)

Juan Wyclif y su tiempo

Al inglés, Juan Wyclif (1328-1384), le tocó vivir en una época medieval caracterizada por la turbulencia sociopolítica, económica y religiosa. Varios factores contribuyeron a esta situación.

1. La plaga bubónica, o la muerte negra, como popularmente se le llamaba, arrasó a Europa llegando a las costas de Inglaterra en 1348-49. Se ha estimado que la tercera parte de la población inglesa murió como consecuencia de esta pestilencia. Llegaron a faltar vivos para enterrar a los muertos. Esta situación provocó grandes desequilibrios demográficos y económicos en la sociedad inglesa. Los efectos de esta pestilencia se extendieron a las manadas de ovejas en todo el reino británico. Un informe habla de la muerte de más de cinco mil ovejas en un solo campo. El temor a la muerte inminente era tan grande que prácticamente llevó a un paro de la actividad comercial.

2. La mano de obra disponible se redujo en el campo y se produjo una notable caída, a corto plazo, de los precios de los productos agrícolas. Este desequilibrio llevó a una alza considerable en el costo de la mano de obra, desde las vocaciones eclesiásticas y los artesanos hasta las tareas agrícolas más humildes. Para contrarrestar esta situación los salarios fueron congelados por el rey. Muchos obreros y artesanos rehusaron someterse y fueron encarcelados por incumplimiento. Los fugados se escaparon y se escondieron en los bosques. Las condiciones sociales a nivel local se volvieron anárquicas y los costos de alimentos y otras necesidades elementales pronto llegaron a ser excesivos.

Mediante una ordenanza real, Eduardo III y el consejo gubernamental tomaron medidas drásticas en 1349 para contrarrestar el alza dramática de los salarios, mientras la peste seguía diezmando a la población. El gobierno se proponía obligar a todo obrero y artesano a trabajar por el mismo salario que había recibido tres años antes, en el 1346. En 1351 se promulgó un edicto aún más específico, que congelaba los salarios de los obreros más humildes en los niveles de cinco años atrás, con el propósito de detener la explosión inflacionaria. De esta manera, el peso de la crisis económica caía sobre los hombros de los sectores más humildes de la sociedad inglesa.

En las décadas siguientes, hubo más intentos oficiales para congelar los salarios de los obreros y campesinos, pero con pocos resultados. En lugar de someterse a estas condiciones de explotación, aumentaron considerablemente el número de vagabundos desterrados anárquicos. Entre estos sectores campesinos marginados, se notaba una creciente antipatía hacia los nobles terratenientes, aliados al poder monárquico.

3. Este profundo malestar socioeconómico que afligía a la sociedad feudal inglesa siguió en aumento y culminó en tres edictos (1377-1381) que establecieron onerosos impuestos personales, a fin de financiar las guerras de la nación. Estos impuestos resultaron en una carga excesivamente pesada sobre los sectores más humildes de la sociedad, en parte, por lo menos, debido a los abusos en su recaudación. Y a mediados del año 1381, brotó una rebelión armada dirigida contra los nobles que, empleando la extorsión en la cobranza de los impuestos, habían tratado a los sectores pobres con extraordinaria severidad. Esta conflagración, alimentada por el descontento general, se extendió por Inglaterra, hasta ser brutalmente aplastada por las fuerzas al servicio de la monarquía.

Juan Wyclif y su pensamiento

Wyclif cursó estudios en la Universidad de Oxford y obtuvo una licenciatura en 1328 y un doctorado en 1372. Comenzó su carrera pública cuando fue nombrado a la comisión enviada al continente europeo para tratar, con representantes de la curia romana, la cuestión del tributo que la curia exigía en virtud de su derecho feudal sobre su vasallo, el rey Juan de Inglaterra. En el proceso, Wyclif desarrolló sus ideas sobre el señorío, que posteriormente expuso en dos escritos: De dominio divino (Sobre el señorío divino, 1375) y De civili dominio (Sobre el señorío civil, 1376).

[SIGUE...]

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