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John Howard Yoder, He Came Preaching Peace © 1985 Herald Press, Scottdale, Pennsylvania

Capítulo 9. La muralla derribada

Me ha sido encomendada por Dios
la gracia que él quiso para vosotros.
Fue por una revelación
que me fue dado a conocer el misterio…
Si leéis mis palabras
tendréis alguna idea de las profundidades
que veo en el misterio de Cristo…
Este misterio que ahora ha sido revelado por el Espíritu
…que nadie conocía en generaciones pasadas…
A mí, que soy el último entre los santos,
me ha sido encomendada esta gracia especial,
de no sólo proclamar a los paganos
el tesoro infinito de Cristo,
sino también explicar
la dispensación del misterio.

———————————————Efesios 3,2-9

Hay otros escritos (especialmente Gálatas) donde viene detallada más plenamente la dimensión biográfica de lo que dice Pablo aquí.  Hay otros (especialmente 2 Corintios) que penetran en mayor profundidad en cuestiones sensibles de la autoestima y autoridad personal y cómo el estilo de liderazgo de Pablo dilucida su ministerio de proclamación.  Pero este texto puede que sea el que con mayor fuerza reclama el lugar especial que ocupan las ideas y el ministerio de Pablo, den­tro de la historia de la revelación.

Si el presente fuese un estudio técnico tendríamos que examinar detenidamente algunas cuestiones de tipo introductorio.  ¿Quiénes eran los creyentes de Éfeso?  ¿Qué estaba sucediendo allí que llevara a Pablo a escribirles esta carta en este momento?  ¿Redactó esta carta Pablo mismo, personalmente, o autorizó a un secretario a escribirla en su nombre?  ¿O es que fue puesta sobre papiro por alguno de sus discípulos que sintetizaba ideas típicas de Pablo y confiaba estarse expresando en un mismo espíritu con el de Pablo?  Para nuestros fines no es necesario resolver esas cuestiones.  Si se diese el caso de que la carta fue escrita posteriormente por alguno de los discípulos de Pablo, en ese caso la afirmación tan fuerte que contiene acerca de la centralidad de su ministerio resultaría doblemente llamativa.

Cuatro veces en nuestro texto Pablo emplea la palabra «misterio».  Un misterio es información oculta.  Puede tratarse de un dato que estamos tratando de averiguar.  Este significado expresa la orientación típica de todo un género de novela policíaca.  Puede tratarse de información religiosa reservada a aquellos practicantes que han superado ciertos ritos de iniciación, pero ese no es su significado aquí.  Aquí lo que indica se parece más a un plan de batalla que hasta ahora se había mantenido en secreto (aunque el estratega ya lo tenía ideado) pero que ahora puede conocer todo el mundo—donde la puesta en práctica constituye en sí misma desvelar el plan.

Este mismo fenómeno es evidente al considerar las guerras de los últimos tiempos: la reconquista británica de las Islas Malvinas, la conquista israelí del Líbano, la ocupación estadounidense de Granada.  Seis semanas antes del ataque nadie podía imaginar cómo se realizaría.  Después de la campaña, la estrategia queda de manifiesto.

A través de las edades ese propósito había sido un secreto bien guardado por Dios, el Creador de todo lo que existe.  ¿Cuál era ese propósito divino?
[SIGUE...]

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