El reino al revés, por Donald B Kraybill
© 1978, 1990 Herald Press
Traducción por Marta J. de Mejía
© 1995 Ediciones SEMILLA
1. Abajo es arriba
Montañas planas
Voz del que clama en el desierto:
Preparad el camino del Señor;
Enderezad sus sendas.
Todo valle se rellenará;
Y se bajará todo monte y collado;
Los caminos torcidos serán enderezados,
Y los caminos ásperos allanados;
Y verá toda carne la salvación de Dios.
Lucas 4:4-6
Juan el Bautista citó estas palabras de Isaías para anunciar el advenimiento de Jesús. El pasaje anterior describe en forma dramática un nuevo reino revolucionario, totalmente diferente a todo lo conocido. El Bautista describe cuatro sorpresas del reino por venir: valles rellenados, montañas planas, curvas rectas y montículos allanados. En esta forma él anuncia el sacudimiento radical que acompañará al reino. Los antiguos caminos serán modificados a tal punto que quedarán irreconocibles. Juan nos advierte que el nuevo orden, El reino al revés, revolucionará el paisaje social predominante. Y durante esa fermentación dolorosa, toda carne verá la salvación de Dios.
El Magnificat de María, ese himno de exaltación que ella cantó en casa de Zacarías y Elisabet, manifiesta su esperanza en ese nuevo reino. Al igual que Juan el Bautista, ella espera que el advenimiento del Mesías dará inicio a ese reino trastornado, lleno de sorpresas para todos.
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso;
Santo es su nombre,
Y su misericordia es de generación en generación a los que le temen.
Hizo proezas con su brazo;
Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.
Quitó de los tronos a los poderosos
Y exaltó a los humildes.
A los hambrientos colmó de bienes,
y a los ricos envió vacíos.
Lucas 1:49-53 (énfasis añadido)
Cinco tipos de personas quedan sorprendidas y asombradas. En la visión de María, tambalean y caen los que están en la cúspide de la pirámide social: los poderosos, y los ricos. Son despojados de su prestigio, y son destronados, esparcidos y enviado vacíos. Mientras que los humildes y los hambrientos, los que están en la parte más baja de la escalera social, ascienden sorprendentemente a la cima. María canta palabras de esperanza y de juicio. Esperanza para los de humilde condición, entre los que se encuentra ella misma (Lucas 1:48). Juicio para los que estando en la cima, oprimen a los indefensos.
María, una humilde joven de Galilea, espera que el reino mesiánico ponga su mundo social al revés. Los ricos, poderosos y orgullosos de Jerusalén serán enviados vacíos; mientras que los pobres agricultores y pastores de la Galilea rural, serán exaltados y honrados. El anhelo y esperanza de María reflejan el anhelo judío por un Mesías que instauraría un reino que trastornaría a los demás reinos de la tierra.
Un reino invertido
El tema central del ministerio y enseñanzas de Jesús es el reino de Dios, o como lo llama Mateo, el reino de los cielos. Esta idea central es el vínculo que uno todo el mensaje. El “reino de Dios” impregna todo el ministerio de Jesús, dándole una coherencia y claridad admirables. Es el núcleo, la misma esencia de su ministerio.
[SIGUE...]
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