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El reino al revés, por Donald B Kraybill

© 1978, 1990 Herald Press
Traducción por Marta J. de Mejía
© 1995 Ediciones SEMILLA

6. Pobreza de lujo

Jubileo perpetuo

Jesús presenta el modelo de jubileo como el nuevo camino para sus discípulos.  La gente que anda de camino con él responde al amor de Dios compartiendo lo que tienen con los necesitados a su alrededor.  Jesús brinda una sorprendente cantidad de atención a la riqueza.  Particularmente en el evangelio de Lucas, Jesús realiza la conversión económica básica para el nuevo reino.  Seguiremos el registro de Lucas con referencias cruzadas con los otros evangelios.

Jesús no condena la propiedad privada; tampoco busca una nueva comunidad cristiana, sin embargo, su mensaje juzga severamente las prácticas codiciosas tanto de Galilea, como de Judea.  La riqueza no cae del cielo.  Es una ventaja en un sistema de reglas sociales que controla la adquisición y uso.  Al reprobar a los codiciosos, Jesús cuestiona aquellas normas económicas de su día que permitían a los ricos oprimir a los pobres.  Él no afirmó que las cosas materiales fueran inherentemente malas; pero advirtió que son peligrosas.  Pueden rápidamente convertirse en demonios que echan abajo el gobierno de Dios.  Comenzaremos explorando seis peligros de la riqueza que, de acuerdo a Jesús minan nuestra lealtad al reino.

Peligro: El estrangulador

Escondido en la parábola del sembrador hay un pequeño sermón acerca del peligro que entrañan las riquezas para los ciudadanos del reino.  La semilla es la Palabra de Dios.  Su crecimiento simboliza el surgimiento del reino.  La semilla que cae entre espinos, se ahoga.  «La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto» (Lucas 8:14; Marcos 4:18-19; Mateo 13:22).  Las semillas germinan.  Hay nueva vida y crecimiento; pero las espinas pronto ahogan su vitalidad.  Los afanes, las riquezas y los placeres de la vida sofocan las nuevas plantas.

Todos los escritores sinópticos usan la palabra ahogar.  La vida espiritual se sofoca.  Aparecen los frutos en botón, pero no hay cosecha, pues jamás maduran.  En el contexto moderno, los afanes, las riquezas y los placeres de la vida pueden ser el trabajo, el éxito profesional, casas, lugares de recreo, vacaciones de lujo, pasatiempos exóticos, inversiones financieras, ropa, carros y tiempo de ocio costoso.  Estos placeres de la vida abortan el crecimiento del reino.  Nos distraen del trabajo que debe realizarse, y echan a perder la cosecha.

Peligro: El que se preocupa

El ayer trae sentimientos de culpa, y el mañana preocupación.  Jesús comprendía que las riquezas generan ansiedad.  ¿Estaremos seguros mañana?  ¿Qué pasará si la bolsa de valores se derrumba?  ¿Podría fallar la alarma contra los ladrones?

[SIGUE...]

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