{"id":1207,"date":"2020-07-07T17:19:31","date_gmt":"2020-07-07T17:19:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1207"},"modified":"2020-07-27T09:38:02","modified_gmt":"2020-07-27T09:38:02","slug":"059","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/07\/07\/059\/","title":{"rendered":"Conceptos de la Edad del Bronce"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Conceptos de la Edad del Bronce<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">7 de julio de 2020&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura: 7 min.<br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p><strong>E<\/strong>st\u00e1 muy difundida entre los cristianos la idea de que la Biblia es una colecci\u00f3n de verdades eternas, que hubieran tenido la misma validez para los neandertales de la Edad de Piedra, como para nosotros hoy, como para nuestros descendientes dentro de tres o cuatro mil a\u00f1os \u2014que acaso sean <em>c\u00edborgs<\/em> con implante de chip para  aumentar las facultades mentales\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, reconozco que es balad\u00ed especular acerca de ad\u00f3nde podr\u00edan llevar a la humanidad los desarrollos futuros de la tecnolog\u00eda. Pero el caso es que se tiende a pensar que la Biblia es atemporal, que tiene exactamente la misma vigencia hoy que hace tres mil a\u00f1os. Y que si se hubiera redactado a tiempo, habr\u00eda tenido la misma vigencia en los mism\u00edsimos albores de nuestra raza de hom\u00ednidos hace m\u00e1s de cien mil a\u00f1os. Y que seguir\u00e1 teniendo vigencia igual que hoy, dentro de otros dos o tres millones de a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto tal vez podr\u00eda ser veros\u00edmil si estuvi\u00e9ramos hablando de c\u00f3mo el islam concibe del Cor\u00e1n. Para ellos el Cor\u00e1n \u2014en \u00e1rabe medieval, por supuesto\u2014 es la Palabra \u00abincreada\u00bb de Al\u00e1. Es coeterna con Al\u00e1, existe desde antes de la Creaci\u00f3n, y coexistir\u00e1 con Al\u00e1 por toda la eternidad. M\u00e1s o menos lo que los cristianos decimos acerca de la Palabra \u2014Jes\u00fas\u2014, seg\u00fan aprendemos en Juan 1.<\/p>\n\n\n\n<p>No es lo mismo, me parece a m\u00ed, alegar esta coexistencia eterna acerca de la Segunda Persona de la Trinidad, que acerca de un documento escrito.<\/p>\n\n\n\n<p>Un documento escrito en idioma humano tiene que tener, obligatoriamente, un origen determinado en la geograf\u00eda y en el tiempo (donde y cuando ese idioma es hablado). Bueno, en teor\u00eda podr\u00edamos imaginar que bajase del cielo ya redactado en lengua divina. Aparte de eso, la \u00fanica forma de que se redacte un libro \u2014todo libro\u2014 es que intervenga en ello un ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es exactamente lo que afirman el juda\u00edsmo y cristianismo acerca de la Biblia. Dios se vali\u00f3 de profetas como Mois\u00e9s y escribas como Esdras, y de los ap\u00f3stoles, que redactaron los libros de la Biblia en su propio idioma y seg\u00fan su habilidad literaria personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Inspirados por el Esp\u00edritu Santo, por supuesto, pero autores humanos. No tomaban dictado. Escrib\u00edan ellos. Recib\u00edan de Dios ideas, intuiciones espirituales, la percepci\u00f3n de realidades escondidas, etc. Luego volcaban esto en sus propias palabras, condicionados por su formaci\u00f3n personal y el mundo y la cultura donde viv\u00edan. Condicionados tambi\u00e9n por las posibilidades y limitaciones del idioma en que escrib\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es m\u00e1s o menos como me explico yo las cosas, cuando leo los cap\u00edtulos de Lev\u00edtico que versan sobre la \u00ablepra\u00bb (seg\u00fan algunos traductores) o \u00abenfermedad infecciosa\u00bb o \u00abafecci\u00f3n cut\u00e1nea\u00bb (seg\u00fan otros traductores). Hay quien cambia a traducir la misma palabra hebrea (<em>tsara\u2019at<\/em>) como \u00abti\u00f1a\u00bb cuando llegan a Lev 13,30; pero se suele insistir en traducir \u00ablepra\u00bb incluso cuando el texto trata sobre ciertos tipos de mancha o deterioro en la ropa, en art\u00edculos de cuero, y hasta en las casas (esto \u00faltimo ya en el cap\u00edtulo 14).<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 claro que estos cap\u00edtulos no tratan de lo que la medicina hoy d\u00eda conoce como lepra, es decir \u00abla enfermedad de Hansen\u00bb. Est\u00e1n describiendo con la misma palabra hebrea, cosas muy diferentes que parecen tener efectos m\u00e1s o menos semejantes: (1) el cambio de color y deterioro general de la piel o del art\u00edculo o edificio que sea; (2) el peligro de que vaya a m\u00e1s y se extienda a otras personas u otros art\u00edculos y edificios; y (3) no ten\u00eda cura aunque con el tiempo, si hab\u00eda suerte, pod\u00eda desaparecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo menos curioso aqu\u00ed es que el texto b\u00edblico encomiende a los sacerdotes el diagn\u00f3stico en todas estas circunstancias. A fin de cuentas, la casta sacerdotal sol\u00eda saber leer y escribir y por ende ten\u00eda conocimientos que superaban los de todo el mundo, que eran analfabetos. \u00bfQui\u00e9n m\u00e1s sabio que los sacerdotes, entonces, para consultar ante la duda?<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de los edificios, se pod\u00eda probar derribar la parte afectada (y deshacerse de los materiales en un lugar apartado) y reconstruir esa parte con materiales nuevos. Con la ropa y los art\u00edculos de cuero se pod\u00eda probar algo parecido: recortar y quemar la parte afectada y poner un parche con material nuevo. Si eso no daba resultado hab\u00eda que quemar la ropa o el art\u00edculo de cuero, y derribar la casa entera y deshacerse de los materiales en un lugar apartado.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a las personas con estos brotes infecciosos, ten\u00edan que vivir como reclusos, lejos de todo el mundo. Si alguien se le acerca, est\u00e1 obligado a avisar: \u00ab\u00a1Inmundo, inmundo!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas medidas tienen cierta l\u00f3gica razonable que hoy, tres mil a\u00f1os despu\u00e9s, nos resultan comprensibles. Incluso por cruel que parezca el destino de las personas infectadas, lo comprendemos. Ninguno de nosotros hoy d\u00eda, si enfermara de la COVID-19, se negar\u00eda a tomar todas las medidas necesarias \u2014incluso avisar: \u00abNo te acerques, que tengo coronavirus\u00bb\u2014 para evitar contagiar a nadie m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy seguramente tendr\u00edamos otros conocimientos con los que distinguir\u00edamos con diferentes palabras todas las posibles causas y afecciones que describ\u00edan los hebreos con una sola palabra, <em>tsara\u2019at<\/em>, y ensayar\u00edamos diferentes tipos de soluci\u00f3n seg\u00fan el caso. La ropa es adem\u00e1s tan barata hoy d\u00eda, que quemar una camisa no nos va a suponer tener que pasar algunas semanas o meses a pecho descubierto. Nos desprendemos de la ropa deteriorada sin preguntar a ning\u00fan experto si acaso valdr\u00eda la pena intentar ponerle un parche. Pero podemos imaginarnos en la situaci\u00f3n de aquella gente hace tant\u00edsimo tiempo, y nos resulta comprensible lo que hac\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>No me pasa lo mismo, sin embargo, en relaci\u00f3n con todo el ritual estrafalario con que se purificaban cuando desaparec\u00eda la enfermedad en cuesti\u00f3n, y purificaban los art\u00edculos o las casas una vez resuelto el problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el \u00ableproso\u00bb que se curaba, por ejemplo, hab\u00eda que matar un p\u00e1jaro, mojar un hisopo y un p\u00e1jaro vivo con la sangre del p\u00e1jaro muerto, y esparcir gotitas de esa sangre sobre la persona (con el hisopo y tambi\u00e9n sacudiendo el p\u00e1jaro vivo). Despu\u00e9s hab\u00eda que soltar el p\u00e1jaro vivo en el campo, y sacrificar un par de corderos (o de palomas o t\u00f3rtolas si uno era pobre). Con la sangre de uno de los corderos o aves, el sacerdote mojaba el l\u00f3bulo de la oreja derecha del curado, y el pulgar de mano y pie derecho. En fin, los rituales completos vienen descritos en Lev\u00edtico 14, as\u00ed que no me extender\u00e9 con ello aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno al fin se queda considerando \u2014inevitablemente\u2014 que han pasado muchos siglos desde que estas cosas tuvieran ton ni son. Han pasado muchas generaciones desde que fuera veros\u00edmil pensar que Dios mismo orden\u00f3 estos rituales, para \u00abpurificar\u00bb con la sangre de animales \u2014que nada tuvieron que ver\u2014 las vidas de personas cuya \u00abculpa\u00bb o \u00abpecado\u00bb por haberse contagiado tampoco resulta nada clara.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos cap\u00edtulos tienen, por supuesto, un muy elevado valor como curiosidad hist\u00f3rica. Nos ayudan, por ejemplo, a entender la cultura y las ideas y prejuicios y presuposiciones de los protagonistas de las historias b\u00edblicas, incluso en el Nuevo Testamento. El ritual descrito tuvo sentido, seguramente, en cuanto a escenificar p\u00fablicamente la salud del individuo y del art\u00edculo o casa, para su readmisi\u00f3n en sociedad. Aunque para esos efectos sociales, <em>cualquier otro ritual<\/em> habr\u00eda surtido el mismo efecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Se puede afirmar, indudablemente, que a toda la Biblia, con estos cap\u00edtulos, no le falta \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb como la inspiraci\u00f3n literaria de <em>La Odisea<\/em> de Homero, <em>La Divina Comedia<\/em> de Dante, o <em>El Quijote<\/em> de Cervantes. \u00a1Qu\u00e9 pobres nos quedar\u00edamos sin estas joyas \u00abinspiradas\u00bb de la literatura humana!<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los particulares que se describen en Lev\u00edtico 13-14 se quedaron en la Edad del Bronce, donde y cuando tuvieron sentido para aquellas gentes. Pertenecen a un pasado remoto. No hay ning\u00fan sentido en que permanezcan vigentes hoy, ni tengan vigencia eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algunos conceptos b\u00edblicos que s\u00ed tienen vigencia eterna. Por ejemplo aquello de amar a Dios y amar al pr\u00f3jimo. Pero para otros muchos particulares ser\u00eda absurdo insistir que conserven hoy y eternamente ning\u00fan sentido m\u00e1s all\u00e1 del hist\u00f3rico. O el est\u00e9tico literario.<\/p>\n\n\n\n<p>Disfruto mucho con la lectura de la Biblia. Edifica mi fe, mi confianza en Dios y mi amor a Dios. La leo a diario y la empleo regularmente como punto de partida para la predicaci\u00f3n cristiana. La mayor\u00eda de mis reflexiones en este blog \u2014como todos mis libros\u2014 versan sobre diferentes particulares de la Biblia y su aplicaci\u00f3n a nuestras vidas hoy d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por la intimidad de mi conocimiento de los textos b\u00edblicos, que nace esta reflexi\u00f3n presente, de que hay cosas all\u00ed aptas para la Edad del Bronce y <em>\u00fanicamente<\/em> para la Edad del Bronce, o para la Edad del Hierro y <em>\u00fanicamente<\/em> para la Edad del Hierro.<\/p>\n\n\n\n<p>En la doctrina cristiana, la Palabra eterna de Dios es el Hijo, Jes\u00fas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace algunos d\u00edas, leyendo el libro de Lev\u00edtico en la Biblia, volv\u00ed a tropezar con la cuesti\u00f3n de la \u00ablepra\u00bb de personas, ropa, art\u00edculos de cuero, y casas. Y los rituales francamente estrafalarios con que se declaraban puros o limpios una vez sanos. Conceptos aptos para la Edad del Bronce, aunque vengan en la Biblia cristiana. [&#8230;]<\/p>\n<p>7 de julio de 2020  \u2022  Lectura: 7 min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1210,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1207","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1207"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1246,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions\/1246"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1210"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}