{"id":1268,"date":"2020-08-12T11:23:10","date_gmt":"2020-08-12T11:23:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1268"},"modified":"2020-08-12T11:27:10","modified_gmt":"2020-08-12T11:27:10","slug":"062","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/08\/12\/062\/","title":{"rendered":"La m\u00fasica sacra de Bach y H\u00e4ndel"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La m\u00fasica sacra de Bach y H\u00e4ndel<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">12 de agosto de 2020&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura: 4 min.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>L<\/strong>os lectores que me conoc\u00e9is, sab\u00e9is que me apasiona la m\u00fasica. Tocar el viol\u00edn \u2014o la viola, seg\u00fan me apetezca\u2014 en nuestras reuniones de iglesia en Burgos ha sido habitual para m\u00ed durante casi cuarenta a\u00f1os. Es mi forma predilecta de adorar y alabar al Se\u00f1or\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo una ampl\u00edsima colecci\u00f3n de m\u00fasica de diversos estilos, pero mayoritariamente cl\u00e1sica, que suelo o\u00edr regularmente por orden aleatorio seg\u00fan me la va tocando mi ordenador. As\u00ed es como ayer \u00abme toc\u00f3\u00bb o\u00edr una vez m\u00e1s el <em>Mes\u00edas<\/em> de H\u00e4ndel.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay en la segunda parte del <em>Mes\u00edas<\/em> un aria en voz de contralto, que cuando la oigo me suele hacer llorar. Ayer tambi\u00e9n. Me qued\u00e9 pensando c\u00f3mo es que me pasa esto con H\u00e4ndel, pero no recuerdo haber llorado nunca, por ejemplo, con <em>La Pasi\u00f3n seg\u00fan San Mateo<\/em>, o <em>La Pasi\u00f3n seg\u00fan San Juan<\/em>, de Bach (contempor\u00e1neo de H\u00e4ndel).<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo una teor\u00eda al respecto, que le cont\u00e9 a Connie y ahora os cuento:<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Sebasti\u00e1n Bach fue un m\u00fasico de iglesia, organista afamado y director de coro de iglesias luteranas importantes de Alemania. Compuso much\u00edsimas obras seculares tambi\u00e9n, pero durante muchos a\u00f1os se gan\u00f3 la vida creando m\u00fasica solemne y maravillosa para acompa\u00f1ar el culto luterano. Es m\u00fasica concebida para sonar gloriosamente en cavernosas catedrales, acompa\u00f1ando una liturgia solemne y ampulosa, liturgia desprovista de \u00absentimentalismo superficial\u00bb. La liturgia luterana, como las imponentes catedrales g\u00f3ticas, como la m\u00fasica sacra de Bach, impulsan el recogimiento, la sensaci\u00f3n de peque\u00f1ez personal frente a la grandeza y majestad del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica de Bach es, entonces, como las catedrales g\u00f3ticas. En esas catedrales, la inmensidad de su arquitectura, sus arcos alt\u00edsimos que obligan a elevar la vista, todo all\u00ed invita a admirar el genio creador de Dios, reflejado, como en un espejo, por la creatividad humana para tallar tan singulares maravillas en piedra.<\/p>\n\n\n\n<p>Bach construye una r\u00e9plica musical de esa majestuosidad g\u00f3tica. Sus preludios y fugas para \u00f3rgano, sus cantatas y pasiones, su Misa en Si bemol, contienen una complejidad, una arquitectura interna inmensamente adornada pero siempre firmemente controlada por la destreza y disciplina del maestro. Oyendo las obras para \u00f3rgano de Bach, oyendo cualquiera de sus numeros\u00edsimas cantatas y dem\u00e1s obras de m\u00fasica sacra, el esp\u00edritu se eleva en alabanza y adoraci\u00f3n del Creador y Salvador de la humanidad. Uno bendice a Dios por el privilegio de haber nacido humano; haber sido dotados, por el Creador, de su mismo esp\u00edritu de creatividad ilimitada. La m\u00fasica de Bach eleva el esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>Georg Friedrich H\u00e4ndel tuvo una trayectoria musical diferente. Fue tambi\u00e9n un notabil\u00edsimo organista, lo cual significa haber tocado mucho en la iglesia. Pero dedic\u00f3 gran parte de su carrera a componer \u00f3pera. \u00a1Compuso la friolera de 42 \u00f3peras! Durante algunos a\u00f1os fue un caso curioso: un compositor alem\u00e1n, que compon\u00eda \u00f3pera italiana, para un p\u00fablico ingl\u00e9s en Londres.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00f3pera de moda en aquella \u00e9poca sol\u00eda tener temas \u00abcl\u00e1sicos\u00bb es decir inspirados en el mundo griego y romano de la antig\u00fcedad, con la intervenci\u00f3n de dioses paganos. Supongo que no era muy distinto eso a la moda de pel\u00edculas y series con superh\u00e9roes hoy d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Para gran parte del p\u00fablico ingl\u00e9s de la \u00e9poca, sin embargo, estos temas paganos empezaban a perder inter\u00e9s. La \u00f3pera empezaba a verse como profana, inmoral, ligera, contraria a la religi\u00f3n y las buenas costumbres. H\u00e4ndel, con una inmensa sagacidad para ver de qu\u00e9 lado soplaba el viento, dej\u00f3 de componer \u00f3peras y empez\u00f3 a dedicarse a las cantatas y oratorios. Las cantatas eran obras no muy extensas, para coro, voces solistas, y orquesta. Pod\u00edan tener temas profanos \u2014celebrando victorias militares y temas nacionalistas, por ejemplo\u2014 pero tambi\u00e9n, especialmente, temas sacros. H\u00e4ndel acab\u00f3 componiendo 120 cantatas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los oratorios eran obras mucho m\u00e1s extensas, tambi\u00e9n para coro, voces solistas, y orquesta. H\u00e4ndel compuso 25. La tem\u00e1tica de los oratorios era t\u00edpicamente sacra, inspirada en la Biblia, aunque pod\u00edan tener una tem\u00e1tica aleg\u00f3rica edificante. El texto del <em>Mes\u00edas<\/em>, por ejemplo, est\u00e1 construido enteramente de textos b\u00edblicos. Es parte de la fuerza que tiene como m\u00fasica sacra, el haberse limitado exclusivamente a poner m\u00fasica a vers\u00edculos de la Biblia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los oratorios de H\u00e4ndel eran sin embargo, a todos los efectos, \u00f3peras. Lo eran en extensi\u00f3n: dos horas o m\u00e1s. Pero lo eran tambi\u00e9n en el estilo musical. Si la m\u00fasica sacra de Bach es intelectual y espiritual, la m\u00fasica sacra de H\u00e4ndel es emotiva y sentimental. Ya coment\u00e9 que no recuerdo haber llorado con Bach. Pero con H\u00e4ndel he llorado de tristeza, como ayer, al o\u00edr su versi\u00f3n del texto de Isa\u00edas sobre el Mes\u00edas: \u00abFue despreciado y desechado de los hombres, var\u00f3n de dolores y experimentado en aflicci\u00f3n\u00bb. El patetismo <em>opert\u00edstico<\/em> de esa melod\u00eda te mete una tristeza en el alma que al final tiene que desahogarse en sollozos. Y tambi\u00e9n he llorado de gozo, adoraci\u00f3n y triunfo algunas veces al o\u00edr su coro \u00abAleluya\u00bb, tambi\u00e9n en el <em>Mes\u00edas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como la \u00f3pera, entonces, y porque era un maestro compositor de \u00f3peras, los oratorios de H\u00e4ndel tocan con genialidad musical las fibras m\u00e1s hondas del sentimiento humano. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs eso menos \u00abespiritual\u00bb que el efecto de la m\u00fasica de Bach? Creo que no. En mi opini\u00f3n son, indudablemente, expresiones igualmente v\u00e1lidas, aunque distintas, de la espiritualidad cristiana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de o\u00edr ayer una interpretaci\u00f3n del Mes\u00edas, de H\u00e4ndel, me qued\u00e9 reflexionando acerca de su m\u00fasica y la de Bach, dos grandes compositores del siglo XVIII. Ambos fueron organistas afamados, ambos compusieron un importante repertorio de obras sacras, pero esas obras impactan de diferente manera. [&#8230;]<\/p>\n<p>12 de agosto de 2020  \u2022  Lectura: 4 min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1271,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1268","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1268"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1268\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1279,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1268\/revisions\/1279"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1271"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}