{"id":127,"date":"2017-10-16T02:55:47","date_gmt":"2017-10-16T02:55:47","guid":{"rendered":"https:\/\/gpstartersites.com\/classic\/?p=34"},"modified":"2021-03-24T08:28:21","modified_gmt":"2021-03-24T08:28:21","slug":"2019-004","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2017\/10\/16\/2019-004\/","title":{"rendered":"Ner\u00f3n y el culto de personalidades pol\u00edticas hoy"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Ner\u00f3n y el culto de personalidades hoy<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">11 de marzo de 2019\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2022\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Lectura: 9 min. <\/p>\n\n\n<p class=\"indent\"><strong>D<\/strong>urante los primeros siglos del movimiento cristiano no fue necesario sacarse de la manga especulaciones fantasiosas acerca de la identidad del personaje que aparece en el libro de Apocalipsis como \u00abSeiscientos sesenta y seis\u00bb. No era una clave misteriosa que requer\u00eda una revelaci\u00f3n sobrenatural posterior para entender de qui\u00e9n se trataba. El Apocalipsis hablaba tan claro sobre esto y todo lo dem\u00e1s que cuenta, que entusiasm\u00f3 a los cristianos y lo quisieron tener en su Nuevo Testamento. Les hablaba de realidades presentes, no de especulaciones futuristas.<\/p>\n<h5>Ner\u00f3n y Jes\u00fas<\/h5>\n<p class=\"indent\">Nelson J. Kraybill, en su libro&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/bib_menno\/apocalipsis_lealtad.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Apocalipsis y lealtad. Culto, pol\u00edtica y devoci\u00f3n en el libro de Apocalipsis<\/a><\/em>, se rodea de cautela para argumentar que con toda probabilidad Juan el autor del Apocalipsis se estaba refiriendo a Ner\u00f3n. Sin embargo sus argumentos a m\u00ed me convencen m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, como me convence el libro entero de Kraybill.<\/p>\n<p class=\"indent\">El libro de Apocalipsis nos propone dos reinos, dos reyes, dos formas de gobernar el destino de la humanidad, dos maneras de entender a qu\u00e9 aspira el proyecto de civilizaci\u00f3n humana. Por una parte tenemos el Imperio Romano, con Ner\u00f3n como su m\u00e1ximo exponente de endiosamiento de la autoridad pol\u00edtica humana; y por otra parte tenemos a Jes\u00fas el Mes\u00edas, que renunci\u00f3 a la gloria de la deidad para presentarse al mundo como Cordero inmolado.<\/p>\n<p class=\"indent\">Ner\u00f3n se hizo adorar en vida como un dios en persona. Jes\u00fas insisti\u00f3 en llamarse a s\u00ed mismo \u00abel hijo del hombre\u00bb, y habl\u00f3 siempre con reverencia del Dios \u00fanico que est\u00e1 en el cielo. Para Ner\u00f3n, su proclamaci\u00f3n como dios de los romanos fue un elemento m\u00e1s de su control estatal y lavado de cerebro de sus s\u00fabditos, con el fin de utilizar todos los elementos civiles y militares de Roma para su engrandecimiento personal. En cuanto a Jes\u00fas, fue adorado despu\u00e9s de resucitado y ascendido al cielo, al cabo de dedicar su vida a servir al pr\u00f3jimo y hasta entregar la vida sin ning\u00fan \u00e1nimo de beneficio personal. Por ello \u00abel Cordero\u00bb fue reverenciado&nbsp;por sus seguidores como el \u00fanico aut\u00e9ntico y leg\u00edtimo rey divino, con autoridad para gobernar eternamente a la humanidad.<\/p>\n<p class=\"indent\">Tenemos, entonces, dos reclamos contrarios de lo que constituye la divinidad pol\u00edtica y del efecto que han de tener sus pol\u00edticas para ser consideradas dignas de un rey divino. Ner\u00f3n y Jes\u00fas est\u00e1n en las ant\u00edpodas en cuanto a conducta personal y valores; pero ambos compiten por una misma lealtad en el coraz\u00f3n humano. La lealtad pol\u00edtica, que siempre tiene elementos de religiosidad.<\/p>\n<p class=\"indent\">Roma empez\u00f3 a hacerse grande como rep\u00fablica, con un senado como m\u00e1xima autoridad. Pero su mayor auge fue como imperio sometido a la autoridad de un emperador, lo que hoy llamar\u00edamos un dictador. No hab\u00eda tradici\u00f3n en Roma de divinizar en vida a sus autoridades pol\u00edticas, pero en la parte oriental del imperio s\u00ed; y estos dictadores, viendo la utilidad pr\u00e1ctica que pod\u00eda prestarles el culto a su persona, no dudaron en importar a Roma esa tradici\u00f3n oriental.<\/p>\n<p class=\"indent\">El libro de Apocalipsis en el Nuevo Testamento, entonces, no ahorra en formas de describir la realidad pol\u00edtica resultante en el Imperio Romano, como bestial, cruel, inhumana, de explotaci\u00f3n, sufrimiento y esclavitud. Y como rebeld\u00eda contra el \u00fanico rey divino leg\u00edtimo.<\/p>\n<p class=\"indent\">\u2014Al que est\u00e1 sentado en el trono y al Cordero \u2014cantan todo ser creado en el cielo y sobre la tierra y en el submundo y sobre la mar, y todo lo que en ellos existe\u2014, la alabanza y el honor y el resplandor y el poder por todos los tiempos de los tiempos (Ap 5,13).<\/p>\n<p class=\"indent\">No era importante la innovaci\u00f3n, en ese sentido, que trae Juan de Patmos al libro de Apocalipsis. Jes\u00fas mismo ya hab\u00eda anunciado el \u00abreino\u00bb (<em>basile\u00eda<\/em>) de Dios, cuando el t\u00edtulo&nbsp;<em>basile\u00fas<\/em>&nbsp;era la forma t\u00edpica de referirse al emperador romano en griego. Desde el principio el evangelio tiene otras muchas dimensiones, por supuesto, pero la dimensi\u00f3n pol\u00edtica es una de las m\u00e1s destacadas.<\/p>\n<p class=\"indent\">Y esto es f\u00e1cil de entender: la lealtad pol\u00edtica, la lealtad a figuras pol\u00edticas, el entusiasmo y fanatismo por proyectos pol\u00edticos, toca siempre las mismas teclas del coraz\u00f3n humano que la devoci\u00f3n religiosa. El fervor y la aclamaci\u00f3n en los m\u00edtines de los partidos pol\u00edticos acaba contagiando f\u00e1cilmente cotas de exaltaci\u00f3n imposibles de distinguir, emocionalmente, del fervor religioso. Por lo menos ah\u00ed donde hay pol\u00edticos que sepan c\u00f3mo estimular y aprovechar ese tipo de entusiasmo entre sus partidarios.<\/p>\n<h5>El s\u00edndrome de Estocolmo<\/h5>\n<p class=\"indent\">Le\u00ed hace alg\u00fan tiempo \u2014y perdonen ustedes que soy olvidadizo en cuanto a d\u00f3nde he le\u00eddo las cosas que me rondan en la cabeza hasta que aparecen en lo que escribo\u2014 una teor\u00eda acerca del origen gen\u00e9tico del fen\u00f3meno conocido como \u00abs\u00edndrome de Estocolmo\u00bb. Se recordar\u00e1 que ese s\u00edndrome se llama as\u00ed porque se observ\u00f3 que algunas personas que fueron secuestradas por un grupo criminal en Estocolmo, Suecia, a pesar de la violencia y los malos tratos que sufrieron cuando su secuestro, se acabaron uniendo a la banda criminal y participaron en otros episodios violentos. Esto se ha observado despu\u00e9s en muchos otros casos.<\/p>\n<p class=\"indent\">En sociedades con una estructura de grupos tribales relativamente peque\u00f1os bajo la dominaci\u00f3n patriarcal de guerreros violentos, se ha observado la sorprendente sumisi\u00f3n con que las mujeres aceptan aparearse y formar v\u00ednculos estables con el guerrero dominante que ha matado a la pareja anterior de ellas. Algo de esto se observa incluso en algunas historias b\u00edblicas, donde los hebreos matan a todos los varones de pueblos vencidos \u2014desde el m\u00e1s grande guerrero hasta el \u00faltimo beb\u00e9 reci\u00e9n nacido\u2014 y a continuaci\u00f3n se quedan con las mujeres para integrarlas en sus familias. (Mois\u00e9s legisla para que esto se haga ordenadamente y sin abusar m\u00e1s de la cuenta de las mujeres, pero tampoco es que lo proh\u00edba.)<\/p>\n<p class=\"indent\">Esto me recuerda alg\u00fan documental en la televisi\u00f3n donde una leona se aparea con el macho que acaba de matar a otro macho y a su cachorro de la leona. Hay en ello una l\u00f3gica gen\u00e9tica, por cruel que sea. La leona que acaba de perder su cachorro solamente pasar\u00e1 sus genes a la siguiente generaci\u00f3n si es capaz de parir otro cachorro y criarlo hasta que se valga por s\u00ed solo. La leona \u00abresentida\u00bb contra el macho dominante que mat\u00f3 a su cachorro del otro, no se aparea o lo hace con un macho d\u00e9bil, que no lo podr\u00e1 defender. Es m\u00e1s dif\u00edcil, entonces, que sus genes pasen a la siguiente generaci\u00f3n. Al cabo de miles de a\u00f1os, los genes que hacen que las leonas acepten al macho m\u00e1s fuerte, aunque cruel, se imponen sobre los genes contrarios.<\/p>\n<p class=\"indent\">Incluso en los humanos, entonces, tal vez no se trate de conductas \u00abprimitivas\u00bb y \u00abtribales\u00bb, sino de cosas escritas en nuestro ADN. Quiz\u00e1 sea por esto que hay mujeres maltratadas que siguen amando incondicionalmente a su maltratador y que cuesta tant\u00edsimo conseguir que lo denuncien ante la ley. Soy un convencido de que nuestra gen\u00e9tica no predetermina nuestra vida, que tenemos libre albedr\u00edo suficiente como para resistir algunas de estas tendencias \u00abnaturales\u00bb. Pero me parece evidente que para ello hace falta en muchos casos desarrollar fuertes controles por parte de la cultura, el estado y la religi\u00f3n. Porque nuestros genes pueden traicionarnos y provocarnos sentimientos poco menos que irresistibles. Como el s\u00edndrome de Estocolmo.<\/p>\n<p class=\"indent\">As\u00ed se explicar\u00eda quiz\u00e1, entonces, no solo el culto y la devoci\u00f3n fan\u00e1tica a emperadores romanos de una crueldad y ego\u00edsmo exquisitos, sino otros fen\u00f3menos parecidos en siglos posteriores. El presunto derecho divino de los reyes medievales, por ejemplo, y los abusos generalizados de los nobles sobre los campesinos. Sus sujetos, que eran multitud, rara vez se rebelaban aunque pasaban hambre, aunque sus hijos mor\u00edan peleando las batallas de los nobles y sus hijas padec\u00edan el \u00abderecho de pernada\u00bb. La crueldad y falta de escr\u00fapulo con que se rodeaban esos \u00abse\u00f1ores\u00bb de hombres de armas, someti\u00e9ndolos a ellos tambi\u00e9n a sus caprichos y crueldades, manten\u00edan firmes las estructuras de poder. Se habr\u00edan valido, para ello, de una extra\u00f1a debilidad a que nos condena la gen\u00e9tica humana.<\/p>\n<h5>El culto a la personalidad pol\u00edtica hoy<\/h5>\n<p class=\"indent\">Aunque creamos que hemos avanzado mucho desde entonces, tampoco estamos tan lejos de aquello. Hoy tambi\u00e9n hay pol\u00edticos \u2014tanto de extrema derecha como de extrema izquierda\u2014 que cuanto m\u00e1s \u00abbestiales\u00bb son sus planteamientos, m\u00e1s lealtad parecen generar entre sus seguidores. El siglo XX nos prodig\u00f3 personajes como Nicol\u00e1s II de Rusia, Guillermo II de Alemania, Stalin de Rusia, Mussolini de Italia, Franco de Espa\u00f1a, Hitler de Alemania, Tojo de Jap\u00f3n, Mao Zedong de China, Tito de Yugoslavia, Ceausescu de Ruman\u00eda, e innumerables tiranos a lo largo y ancho de \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina, el Pr\u00f3ximo y Medio Oriente, y Asia.<\/p>\n<p class=\"indent\">Con tanto antecedente hist\u00f3rico y reciente de tiran\u00eda aceptada y defendida con u\u00f1a y diente, con un fervor a todos los efectos religioso, no debe sorprendernos que las reglas de juego establecidas por democracias constitucionales ofrezcan pocas garant\u00edas como muralla de contenci\u00f3n contra las ansias de los pueblos de entregarse a quien se presenta como salvador, predica la mentira como verdades incontestables, y convence a las masas a votar lo que en absoluto les conviene.<\/p>\n<p class=\"indent\">Fen\u00f3menos como el Br\u00e9xit en el Reino Unido, la presidencia de Trump en Estados Unidos, las grandes mayor\u00edas de votantes de todo el mundo que han votado a quienes se sabe que son corruptos y gobiernan y gobernar\u00e1n para lucrarse, y a personajes cuya \u00fanica carta de presentaci\u00f3n es la exageraci\u00f3n del disparate presentado como objetivos pol\u00edticos razonables y alcanzables, demuestran que no estamos tan lejos de aquellas nuestras antepasadas de un pasado remot\u00edsimo que se dejaban someter por los \u00abmachos alfa\u00bb y aprend\u00edan a amarlos porque intu\u00edan en ello la promesa de que sus hijos sobreviviesen.<\/p>\n<p class=\"indent\">Lo alarmante, sin embargo, es el fen\u00f3meno que ya observ\u00f3 Juan de Patmos, el autor del Apocalipsis. La devoci\u00f3n que inspiran tales l\u00edderes y tales proyectos pol\u00edticos, alcanza r\u00e1pidamente un grado de fanatismo que es claramente religioso.<\/p>\n<p class=\"indent\">El Apocalipsis describe un mundo donde religi\u00f3n y la pol\u00edtica son dos aspectos de la misma realidad. La pol\u00edtica y los pol\u00edticos pueden inspirar una devoci\u00f3n que solo cabe describir como culto, devoci\u00f3n o adoraci\u00f3n, y se deposita en ellos toda la esperanza y los anhelos de un futuro \u00abmesi\u00e1nico\u00bb que se promete maravilloso y hondamente satisfactorio. No se sabe muy bien por qu\u00e9, por cuanto estas aspiraciones son de tipo religioso, subjetivo, interior, sentimental, m\u00e1s propias de la obsesi\u00f3n del enamorado o del fanatismo del religioso, que de las realidades prosaicas y corrientes que tienen que ver con la pol\u00edtica. La pol\u00edtica predicada por estos pol\u00edticos ejerce una especie de hechizo sobrenatural, que no entiende de argumentos contrarios y no es capaz de dialogar inteligentemente con quien sostiene opiniones contrarias.<\/p>\n<p class=\"indent\">En el Apocalipsis, esta realidad de la unidad inseparable entre religi\u00f3n y pol\u00edtica tiene su respuesta en el mensaje sobre el Cordero. No es un mensaje que pueda convencer a nadie con argumentos racionales, por cuanto el fan\u00e1tico religioso-pol\u00edtico es inmune a los argumentos racionales. Es un mensaje que solo se puede aceptar mediante una profunda \u00abconversi\u00f3n\u00bb religiosa, por la cual Cristo pasa a ser el objeto de devoci\u00f3n, el \u00fanico garante de un futuro feliz y una sociedad de justicia, equidad y bienestar generalizado.<\/p>\n<p class=\"indent\">Jes\u00fas el Mes\u00edas \u2014muy concretamente en su presentaci\u00f3n ante la humanidad como Cordero inmolado, que no como le\u00f3n victorioso\u2014 nos ofrece la \u00fanica contrapol\u00edtica que puede curar nuestra locura colectiva. En el culto al Se\u00f1or Jes\u00fas, somos rescatados de la ceguera que nos lleva al culto a figuras pol\u00edticas y a proyectos pol\u00edticos. Somos radicalmente transformados en nuestros valores y especialmente, nuestras aspiraciones. Somos radicalmente transformados en cuanto a la definici\u00f3n de lo que creemos que nos har\u00e1 felices.<\/p>\n<p class=\"indent\">Esto es intensamente libertador de mentes y corazones esclavizados por pol\u00edticos y proyectos pol\u00edticos indignos de culto y devoci\u00f3n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante los primeros siglos no fue necesario especular acerca de la identidad del personaje que aparece en el libro de Apocalipsis como 666. Todo el mundo entend\u00eda que se trataba del emperador romano. Hoy tambi\u00e9n, como entonces, hay personalidades pol\u00edticas cuya \u00fanica motivaci\u00f3n parece ser promocionarse a s\u00ed mismos. 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