{"id":1283,"date":"2020-08-20T12:02:39","date_gmt":"2020-08-20T12:02:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1283"},"modified":"2020-09-02T09:38:25","modified_gmt":"2020-09-02T09:38:25","slug":"063","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/08\/20\/063\/","title":{"rendered":"El primer Ad\u00e1n, y el segundo"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">El primer Ad\u00e1n, y el segundo<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">20 de agosto de 2020&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura:&nbsp; 6 min.<br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p><strong>C<\/strong>on permiso de Javier Mart\u00ednez Torres, respondo, a continuaci\u00f3n, al siguiente email que me envi\u00f3 hace unos d\u00edas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hola Dionisio, Dios le bendiga.<\/p><p>Me gustar\u00eda hacerle una pregunta sobre algo que le\u00ed en su libro \u00ab<em>La autoridad de la Palabra en la Iglesia<\/em>\u00bb. Pude apreciar que usted apoya una visi\u00f3n aleg\u00f3rica del relato de la creaci\u00f3n en lugar de una lectura literal, por lo cual es compatible con el evolucionismo.<\/p><p>Esto me lleva a pensar y me surgen ciertas dudas. \u00bfEse tipo de lectura aleg\u00f3rica no echa por tierra el plan redentor de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas? Pues Ad\u00e1n y Eva pecaron y Cristo era el plan de redenci\u00f3n.<\/p><p>Y el leerla aleg\u00f3ricamente en lugar de literalmente, \u00bfno da pie a interpretarla a conveniencia del lector?<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Escrib\u00ed la primera edici\u00f3n de <em>La autoridad de la Palabra en la Iglesia<\/em> hace casi treinta a\u00f1os, a principios de los a\u00f1os 90 del pasado siglo. Si he de ser sincero, no recuerdo lo que pude haber escrito entonces sobre la creaci\u00f3n, sobre Ad\u00e1n y Eva.<\/p>\n\n\n\n<p>Curiosamente, recuerdo mejor lo que escrib\u00ed en mi primer libro, <em>Como un grano de mostaza<\/em>, donde explicaba que me parec\u00eda que la historia de la tentaci\u00f3n y ca\u00edda de Eva (y Ad\u00e1n) resultaba ser una explicaci\u00f3n bell\u00edsima y muy apta, de la condici\u00f3n en que nos encontramos cada ser humano. Lo que manda Dios nos parece aburrido y limitador. Somos presa f\u00e1cil, entonces, de la mentira de promesas de grandeza personal ilimitada: ser iguales a Dios. \u00a1Pero Eva y Ad\u00e1n <em>ya eran iguales a Dios<\/em> desde su creaci\u00f3n! Como en esa historia, entonces, cada uno de nosotros ignoramos nuestro aut\u00e9ntico patrimonio como seres humanos, cuando damos la espalda a Dios y nos dejamos seducir por <em>serpientes parlantes<\/em> que nos embotan las ideas. Y firmamos as\u00ed nuestra disminuci\u00f3n y condena.<\/p>\n\n\n\n<p>He observado en diferentes ocasiones y escritos, lo que con una lectura atenta del libro de G\u00e9nesis deber\u00eda ser obvio: en G\u00e9nesis no hay un solo relato de la creaci\u00f3n, sino tres. Creo recordar que ya lo he repetido tambi\u00e9n en este blog, hace alg\u00fan tiempo. Lo que narra G\u00e9nesis 1,1-2,3, el orden en que suceden las cosas y lo que se elige contar o enfatizar, es diferente al segundo relato, G\u00e9nesis 2,4-24.<\/p>\n\n\n\n<p>En Gn 1, por ejemplo, Dios crea dos seres humanos de golpe, con diferenciaci\u00f3n sexual, despu\u00e9s de crear los dem\u00e1s animales. En Gn 2 crea primero un humano \u00fanico, hermafrodita, y solo m\u00e1s tarde al verlo solo y despu\u00e9s de crear los dem\u00e1s animales, lo divide quir\u00fargicamente en dos seres, uno macho y otra hembra.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en G\u00e9nesis 6-9 tenemos un tercer relato de los or\u00edgenes de la vida en la tierra. Trae algunos elementos en com\u00fan con Gn 1, y otros elementos en com\u00fan con Gn 2; pero con la particularidad curiosa de que nos propone la existencia de un mundo anterior al presente, que hubo que destruir por la maldad humana.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La integridad particular de cada relato<\/h5>\n\n\n\n<p>Cada una de esas tres formas de plantearnos el origen del mundo y de la vida animal y vegetal, terrestre y acu\u00e1tica, procura ense\u00f1arnos sus propias lecciones acerca de qui\u00e9n somos y nuestra relaci\u00f3n con nuestro Creador y con el resto de los seres vivos. Cada uno de estos relatos tiene su propia integridad, su propia raz\u00f3n de ser, que es menester considerar por separado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de estos relatos es antiqu\u00edsimo; nos viene de un mundo claramente precient\u00edfico. En aquella remota antig\u00fcedad se estilaba describir nuestras realidades narrativamente, recurriendo a la intervenci\u00f3n de personas, animales pensantes que hablan, monstruos fant\u00e1sticos, diversidad de dioses y seres celestes. La naturaleza de las cosas se explicaba siempre con referencia a voluntades y relaciones personales. Cada cosa que existe, cada cosa que ha sucedido, se explicaba como efecto de decisiones personales e interacci\u00f3n interpersonal. No exist\u00edan procesos naturales, impersonales. <\/p>\n\n\n\n<p>Discurrir as\u00ed no es ning\u00fan defecto. Aquellas gentes no eran menos inteligentes que nosotros. Sencillamente aplicaban su inteligencia a otra manera de discurrir y razonar que lo que nos es familiar a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Y desde luego esas explicaciones narrativas de la realidad eran eminentemente memorables. Eran maravillosamente f\u00e1ciles de recordar. Memorables incluso hoy, cuando ya seguramente hemos perdido la capacidad de entender mucho de lo que pretend\u00edan explicar, porque concebimos de este universo posterior a Newton y a Einstein de tal manera que ya no cabe en \u00e9l, por ejemplo, un \u00abfirmamento\u00bb (una b\u00f3veda s\u00f3lida) que aguante el peso de un cielo de agua.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, lo esencial a tener en cuenta aqu\u00ed es que la existencia en G\u00e9nesis de tres versiones, diferentes entre s\u00ed, sobre el origen de la vida en la tierra, nos demuestra sobradamente que su intenci\u00f3n no es explicarlo con exactitud cient\u00edfica. Lo que hacen, en cambio, es revelar profundidades espirituales acerca de la naturaleza humana en relaci\u00f3n con Dios, con el pr\u00f3jimo, y con los dem\u00e1s seres vivos de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El primer Ad\u00e1n, y el segundo<\/h5>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la explicaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n que nos brinda Pablo en la carta a los Romanos, Ad\u00e1n y Jes\u00fas son dos figuras protot\u00edpicas, de sendas formas de ser humanos. La idea de fondo que inspira esta explicaci\u00f3n, es la de la solidaridad e identidad com\u00fan, compartida, de la humanidad entera.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al primer Ad\u00e1n, esa solidaridad com\u00fan de toda la humanidad se expresa por la presuposici\u00f3n de descender biol\u00f3gicamente de \u00e9l. Pero esa descendencia biol\u00f3gica no era esencial para el argumento de Pablo en Romanos. La nueva humanidad, lo que en alguno de mis escritos he descrito como \u00abEl ser humano 2.0\u00bb, comparte rasgos con Jes\u00fas, el segundo Ad\u00e1n, pero no por descender biol\u00f3gicamente de \u00e9l. Ascendemos a esa nueva modalidad de humanos por efecto del bautismo. En la cruz, Cristo hizo suya nuestra mortalidad; en el bautismo, hacemos nuestra su resurrecci\u00f3n e inmortalidad. A partir de eso \u00abYa no vivo yo; vive Cristo en m\u00ed\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Si esto era posible, entonces compartir rasgos con Ad\u00e1n, \u00abEl ser humano 1.0\u00bb, tampoco ten\u00eda por qu\u00e9 ser cosa puramente ni principalmente biol\u00f3gica. En ambos casos, viene a describir nuestra realidad humana, qui\u00e9n somos y c\u00f3mo vivimos delante de Dios y en relaci\u00f3n con el pr\u00f3jimo. Viene a describir realidades espirituales, no biol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos pertenecemos, por nacimiento, a \u00abLa humanidad 1.0\u00bb. Tenemos la misma tendencia a dejarnos seducir por <em>la serpiente<\/em>, para ignorar los consejos de Dios y la maravillosa posibilidad de vivir como <em>semejantes a Dios<\/em> por patrimonio de nuestra creaci\u00f3n, vivir en relaci\u00f3n filial, de amor, devoci\u00f3n y adoraci\u00f3n a nuestro Creador. Como Eva, como Ad\u00e1n, esa posibilidad, la del pecado, siempre se hace realidad concreta en la vida de cada uno de nosotros. Como Eva, como Ad\u00e1n, acabamos viviendo vidas desviadas de su prop\u00f3sito creacional, truncadas de su potencial enorme como criaturas en quienes Dios ha respirado su aliento divino. <\/p>\n\n\n\n<p>Esto no depende de c\u00f3mo es que haya surgido nuestra especie, el <em>homo sapiens<\/em>, en un pasado remoto. Seg\u00fan nuestro ADN somos el resultado de millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n biol\u00f3gica en esta tierra, cientos de miles de a\u00f1os de evoluci\u00f3n de hom\u00ednidos. Si esto es cierto, el relato en G\u00e9nesis sobre Eva, la serpiente, y Ad\u00e1n, no deja de ser cierto en su m\u00e1s hondo sentido espiritual para describir la condici\u00f3n humana: nuestra necesidad del Salvador, Jes\u00fas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si entendemos el relato de la creaci\u00f3n en G\u00e9nesis como una par\u00e1bola did\u00e1ctica y no como hechos exactos, \u00bfpeligra la fe en el plan redentor de Dios en Jes\u00fas? En estos renglones respondo a la inquietud de un lector, de que tal vez mi manera de entender el libro de G\u00e9nesis acabe socavando el mensaje del evangelio. [&#8230;]<\/p>\n<p>20 de agosto de 2020  \u2022  Lectura:  min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1291,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1283","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1283","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1283"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1283\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1326,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1283\/revisions\/1326"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1291"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}