{"id":1343,"date":"2020-09-17T11:07:04","date_gmt":"2020-09-17T11:07:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1343"},"modified":"2020-09-24T08:54:35","modified_gmt":"2020-09-24T08:54:35","slug":"066","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/09\/17\/066\/","title":{"rendered":"Aunque fuera correcto, resulta in\u00fatil"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Aunque fuera correcto, resulta in\u00fatil<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">17 de septiembre de 2020  \u2022  Lectura: 4 min.<br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p><strong>E<\/strong>n el primer florecer del protestantismo frente al reclamo de legitimidad universal de la Iglesia Cat\u00f3lica, hubo que establecer cu\u00e1l era la autoridad del protestantismo. La autoridad de la Iglesia Cat\u00f3lica era evidente: por \u00absucesi\u00f3n apost\u00f3lica\u00bb, los obispos gozaban de id\u00e9ntica autoridad que los primeros doce ap\u00f3stoles. El protestantismo contest\u00f3 repescando algunos textos del Nuevo Testamento, que establec\u00edan como incontestable la autoridad de los textos sagrados del pueblo jud\u00edo: el Antiguo Testamento. Y a\u00f1adieron que ninguna autoridad humana posterior pod\u00eda gozar de id\u00e9ntico nivel de autoridad que la de los ap\u00f3stoles, cuyas sentencias ven\u00edan recogidas en el Nuevo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que la Biblia pudiera ejercer en la pr\u00e1ctica como autoridad suprema del cristianismo protestante, hubo que afirmar como doctrina algunos puntos adicionales. (1) La Biblia era infalible e inerrante: no conten\u00eda error ni jam\u00e1s inducir\u00eda al error. (2) La Biblia era \u00abperspicua\u00bb, es decir, perfectamente comprensible para cualquier persona que la leyera con la mente abierta y el coraz\u00f3n dispuesto hacia Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta doctrina sobre la inerrancia y perspicuidad de la Biblia, aunque fuera correcta \u2014y muchos te\u00f3logos mucho m\u00e1s entendidos y sabios que yo la dan por cierta\u2014 en cualquier caso resulta in\u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que pareciese \u00fatil, hubo que establecer cu\u00e1les eran las condiciones en que hay que leer la Biblia, condiciones de sinceridad y pureza espiritual, de amor incondicional a Dios, de disposici\u00f3n a obedecer la revelaci\u00f3n de Dios seg\u00fan se descubra en la Biblia. Y la condici\u00f3n esencial de haber recibido una formaci\u00f3n teol\u00f3gica adecuada, por la que uno estar\u00eda asumiendo ya, de entrada, la propia inerrancia y perspicuidad del testimonio b\u00edblico, por ejemplo. Todas estas condiciones tendr\u00edan que ser previas a disponerse a leer el texto b\u00edblico.<\/p>\n\n\n\n<p>El planteamiento es circular. Como asumo que la Biblia es inerrante y perspicua, he de asumir tambi\u00e9n que todo lo que entiendo al leerla es cierto. Por cuanto todo lo que entiendo yo al leer la Biblia es cierto, se confirma que la Biblia era, efectivamente, inerrante y perspicua. Lo que empez\u00f3 como algo asumido se transforma as\u00ed en algo confirmado. Y ni siquiera me doy cuenta de la prestidigitaci\u00f3n mental con que he transformado algo asumido en algo confirmado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay quien al leer la Biblia, llega a otras convicciones diferentes a las m\u00edas sobre algunas cuestiones. Ya que el error no se puede hallar en la Biblia ni en la facilidad con que se entiende, el error tiene que estar en las actitudes, espiritualidad o deficiencia moral de esa persona que no la entiende como la entiendo yo. De ah\u00ed la inmensa diversidad de denominaciones y movimientos de renovaci\u00f3n e iglesias independientes dentro del protestantismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como tant\u00edsima discordia en torno a textos que hemos establecido que eran inerrantes y perspicuos crea sofoco y esc\u00e1ndalo, a finales del siglo XIX y principios del XX las iglesias evang\u00e9licas optaron por seleccionar algunos art\u00edculos de fe que son fundamentales. Es sobre estos fundamentos de la fe que la Biblia es inerrante y perspicua. Luego hay tambi\u00e9n multitud de otras cosas \u2014no fundamentales\u2014 sobre las que es posible discrepar. No deja de ser triste que tantos creyentes sinceros sean incapaces de entender las cosas como la Biblia las revela sin error y con claridad, pero como la discrepancia es sobre cuestiones secundarias, es posible sin embargo reconocerlos como hermanos en el Se\u00f1or. Equivocados en algunas cosas, bien es cierto, pero siempre sinceros y \u00absalvos\u00bb (a salvo de arder en el Juicio Final).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta distinci\u00f3n entre doctrinas fundamentales y doctrinas secundarias se conoce como \u00abfundamentalismo\u00bb, y es la presuposici\u00f3n de fondo que hallamos en pr\u00e1cticamente todas las asociaciones que aglutinan a diferentes iglesias y agrupaciones denominacionales en una causa com\u00fan. Es lo que hace a todos poder identificarse como \u00abevang\u00e9licos\u00bb aunque pertenezcan a iglesias diferentes, con doctrinas (secundarias) diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>De rebote, cualquier creyente o iglesia que no estuviera dispuesta a asumir esos fundamentos queda descalificada. No es \u00abevang\u00e9lica\u00bb. Hasta podr\u00eda dudarse, tal vez, que sus fieles sean salvos.<\/p>\n\n\n\n<p>El fundamentalismo evang\u00e9lico se nota en que la primera cuesti\u00f3n que suele aparecer en cualquier declaraci\u00f3n de fe evang\u00e9lica, es la propia doctrina sobre la Biblia. Una doctrina que as\u00ed, enunciada con esos detalles, no viene en la Biblia misma.<\/p>\n\n\n\n<p>He escrito en otras oportunidades que el listado de fundamentos esenciales no apareci\u00f3 en un haz de luz divina desde el cielo. Surge en un contexto cultural, social, econ\u00f3mico y religioso concreto, y refleja los valores y los intereses de esa cultura, sociedad, clase social y religi\u00f3n. Aunque haya logrado imponerse universalmente entre evang\u00e9licos de todo el mundo y diferentes clases socioecon\u00f3micas, sigue reflejando aquellos valores e intereses estrechos de quienes primero decidieron cu\u00e1les doctrinas ser\u00edan las \u00abfundamentales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin embargo con todo ello, lo que queda claro es que en la pr\u00e1ctica, la Biblia no era ni tan inerrante ni tan perspicua. Con la distinci\u00f3n entre fundamentos y cosas de menor importancia pretendemos tapar con una lona, para que no se vea, el esc\u00e1ndalo de que no hay dos iglesias \u2014ni mucho menos dos creyentes evang\u00e9licos\u2014 que leyendo la misma Biblia, crean las mismas cosas de una misma y \u00fanica manera posible.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio auge del fundamentalismo, la distinci\u00f3n entre fundamentos y cuestiones sin importancia, lo que hace es poner en evidencia que el error es posible como consecuencia directa de leer la Biblia. Cuando esa lectura conduce con tanta frecuencia a convicciones diferentes, y en muchos casos conclusiones mutuamente contradictorias y excluyentes, est\u00e1 claro que por lo menos en la pr\u00e1ctica, la doctrina de la inerrancia de la Biblia resulta en efecto in\u00fatil((A estas alturas de mi vida, con las miles de p\u00e1ginas que he escrito, es muy dif\u00edcil que no me repita en cosas ya dichas. En este caso, son cosas que se pueden hallar, por ejemplo, en: <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/bib_menno\/autoridad_palabra.html\" target=\"_blank\">La autoridad de la Palabra en la Iglesia<\/a><\/em>, y en <em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/bib_menno\/lo_que_te_preguntabas.html\" target=\"_blank\">Todo lo que te preguntabas sobre la Biblia (y algunas cosas que preferir\u00edas no saber<\/a>)<\/em>.)).<\/p>\n\n\n\n<p>Pr\u00f3ximamente: <em><a href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/09\/24\/067\/\">Algunos errores comunes que suele inducir la Biblia<\/a><\/em><br>Despu\u00e9s: <em>Jes\u00fas la Palabra, gu\u00eda aut\u00e9ntica de la humanidad<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seguramente ser\u00e1 cierta la doctrina sobre la inerrancia y perspicuidad (el ser f\u00e1cil de entender) de la Biblia. Pero en la pr\u00e1ctica resulta ser una idea bastante in\u00fatil. Son tan enormes y numerosas las diferencias entre los que se dejan guiar por la Biblia, que algo falla. Es esta la primera de tres entradas a este blog, sobre este tema. [&#8230;]<\/p>\n<p>17 de septiembre de 2020  \u2022  Lectura: 4 min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1345,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1343","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1343"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1343\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1440,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1343\/revisions\/1440"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1345"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}