{"id":1382,"date":"2020-10-01T08:52:35","date_gmt":"2020-10-01T08:52:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1382"},"modified":"2020-10-26T10:31:31","modified_gmt":"2020-10-26T10:31:31","slug":"068","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/10\/01\/068\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas la Palabra, gu\u00eda aut\u00e9ntica de la humanidad"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Jes\u00fas la Palabra, gu\u00eda aut\u00e9ntica de la humanidad<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">1 de octubre de 2020&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura: 5 min.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Conclusi\u00f3n de una serie de tres presentaciones:<br>17\/09\/2020 &#8211; <a href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/09\/17\/066\/\">Aunque fuera correcto, resulta in\u00fatil<\/a><br>24\/09\/2020 &#8211; <a href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/09\/24\/067\/\">Algunos errores comunes que suele inducir la Biblia<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abPorque nadie puede poner otro fundamento que el que est\u00e1 puesto, el cual es Jesucristo\u00bb (1 Cor 3,11).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>L<\/strong>os errores a que puede inducir una lectura incauta de la Biblia, derivan de un error de fondo que es m\u00e1s que evidente: sustituir un libro, la Biblia, en lugar de una persona, Jesucristo \u00abla Palabra\u00bb, como \u00faltima y m\u00e1xima autoridad de los cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el principio de todos los males en la interpretaci\u00f3n de la Biblia, porque aparta nuestra vista de nuestro Se\u00f1or y Salvador, Jes\u00fas el hijo de Mar\u00eda. Hombre de carne y hueso, que vivi\u00f3 y predic\u00f3 y ense\u00f1\u00f3 y muri\u00f3 y resucit\u00f3 en Galilea y Judea hace dos mil a\u00f1os. En cuanto apartamos la vista de Jes\u00fas, todo se desmorona, todo se vicia, todo tipo de idea equivocada tiene cabida. Leer la Biblia sin tener siempre presente a Jes\u00fas es inexcusable.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una enorme pereza para aceptar de verdad lo enunciado por el Nuevo Testamento, que atribuye a Cristo toda autoridad y poder y dominio y capacidad de decisi\u00f3n para gobernar la humanidad con justicia, verdad y raz\u00f3n. Cristo es, adem\u00e1s, cabeza de la iglesia, que es su cuerpo. Existe una conexi\u00f3n real, viva, din\u00e1mica, eficaz, entre Cristo y nosotros su cuerpo. Su autoridad sobre la iglesia puede funcionar a toda plenitud. \u00a1Solo hace falta que le hagamos caso!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ay, pero es mucho m\u00e1s f\u00e1cil recurrir a textos escritos! Requiere mucho menos esfuerzo poder apelar a reglas y normas y preceptos anotados en un libro. No hace falta ser de verdad espiritual. Es suficiente con conocerse al dedillo lo que viene en escrituras sagradas, para dirimir todo tipo de cuesti\u00f3n teol\u00f3gica, moral y de conducta y actitud humana. Cuando el \u00abEsp\u00edritu de Cristo\u00bb ya no respira con libertad en nuestro interior, entonces lo \u00fanico que nos queda es recurrir a las palabras de un libro.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho m\u00e1s dif\u00edcil resolver nuestros debates y nuestras diferencias de opini\u00f3n apelando al ejemplo rutilante que nos brinda la vida y muerte de Jes\u00fas. Seguir a Jes\u00fas, andar como \u00e9l anduvo, requiere inspiraci\u00f3n, espontaneidad, dejarse llevar por el Esp\u00edritu de maneras inesperadas. Eso es mucho m\u00e1s exigente que seguir un manual.<\/p>\n\n\n\n<p>Queremos aceptar a Cristo como nuestro Salvador y como nuestro Se\u00f1or eterno (enti\u00e9ndase futuro). Pero \u00e9l se nos presenta como \u00abel Maestro\u00bb. Es \u00abel Camino, la Verdad, y la Vida\u00bb. Es \u00abla Palabra\u00bb (de Dios) que ilumina nuestros pasos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lutero dijo, famosamente, que quien haya le\u00eddo la Biblia, pero en esa lectura no se ha producido un encuentro de verdad con Cristo, todav\u00eda no ha llegado a conocer la Palabra de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es cierto. Aunque hay que matizarlo. Es posible aceptar (con la lectura de la Biblia) a Cristo como perd\u00f3n de nuestros pecados gracias a la cruz, pero sin embargo no conocer todav\u00eda a Jes\u00fas ese ser humano cuya forma de vivir y morir entre nosotros es el ejemplo a seguir. Es posible aceptar el perd\u00f3n de los pecados como \u00abgracia\u00bb al margen de las obras, pero sin disponerse a seguir a Jes\u00fas, seguirle de verdad imitando su forma de ser y actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a esto mismo, andar como \u00e9l anduvo, es lo que nos instan los ap\u00f3stoles en el Nuevo Testamento. Es eso mismo lo que ellos entienden como \u00absalvaci\u00f3n\u00bb: la transformaci\u00f3n radical de actitudes y conductas por imitar a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAnula Jes\u00fas, entonces, toda la colecci\u00f3n de Sagradas Escrituras desde G\u00e9nesis hasta Apocalipsis? Por supuesto que no. Es lectura edificante, esencial para los que saben leer (hubo muchas generaciones de cristianos analfabetos). Nos brinda conocimientos esenciales para ver desde d\u00f3nde se ven\u00eda para desembocar en Jes\u00fas. Nos brinda el testimonio vivo de personas que en las primeras d\u00e9cadas despu\u00e9s de Jes\u00fas reflexionaron sobre lo que supuso su vida y muerte y resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n al cielo. Nos da toda la Biblia un marco de referencia indispensable para conocer a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y nos ense\u00f1a muchas veces un contraste marcado con qui\u00e9n fue y c\u00f3mo vivi\u00f3 Jes\u00fas, que ayuda a aclararnos las ideas. Porque hubo mucho disparate en el nombre del Dios de Israel, que fue desmentido por las actitudes y la conducta y entrega de Jes\u00fas. Y era esencial conocer todo aquello para tener claro el contraste, ese contraste que es en s\u00ed mismo una parte necesaria del mensaje que nos proporciona la vida y obra, muerte y resurrecci\u00f3n, de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>No en balde manifest\u00f3 Jes\u00fas que no vino a derogar la Ley sino a cumplirla. Porque lo importante no es negar el riqu\u00edsimo legado religioso de Israel, sino desarrollarlo m\u00e1s all\u00e1, completar lo que faltaba, llevar hasta sus \u00faltimas consecuencias lo que all\u00ed solo fueron intuiciones iniciales, provisionales, mientras no llegase \u00abla Palabra\u00bb, Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>No en balde, en una era cuando eran escasos y car\u00edsimos los libros, instruy\u00f3 Pablo a Timoteo asistir a las sinagogas para o\u00edr leer los textos sagrados de Israel. Pablo hila fino entre calificar aquellos textos como \u00abletra muerta\u00bb y sin embargo derivar de ellos principios v\u00e1lidos sobre los que construir la vida cristiana. Y pretend\u00eda que Timoteo conociese tambi\u00e9n esos textos y aprendiese tambi\u00e9n a navegar esas aguas. Para no caer en ce\u00f1irse ciegamente a la \u00abletra muerta\u00bb, pero tampoco caer en un descontrol donde cualquier ocurrencia se pueda postular como v\u00e1lida.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que sac\u00f3 en limpio Jes\u00fas de todo el testimonio b\u00edblico, fue la <em>shem\u00e1<\/em>: \u00abOye, Israel, el Se\u00f1or es nuestro Dios, \u00fanicamente el Se\u00f1or. Y amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con toda tu mente y con toda tu vida y con toda tu fuerza\u00bb (Dt 6,4-5; Mt 22,37-38). Pero tambi\u00e9n, inseparablemente: \u00abAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Lv 19,18; Mt 22,39).<\/p>\n\n\n\n<p>Estos dos principios est\u00e1 claro que explican la totalidad de su vida, sus actitudes y actos, su entrega a los prop\u00f3sitos de Dios y su entrega por los dem\u00e1s. Explica la confianza absoluta con que entreg\u00f3 su vida en la cruz en lugar de encabezar una resistencia violenta contra el opresor romano y contra el sacerdocio corrupto de Jerusal\u00e9n que tram\u00f3 su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo era posible para Jes\u00fas, menos traicionar su devoci\u00f3n a Dios, ni tratar mal a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto explica tambi\u00e9n su resurrecci\u00f3n y gloria celestial. Porque Jes\u00fas fue el \u00fanico en toda la humanidad que supo interpretar a la perfecci\u00f3n, en vida y muerte, lo que nos pide Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Su invitaci\u00f3n sigue en pie hoy: \u00abS\u00edgueme\u00bb.((Los conceptos en esta serie de presentaciones vienen expuestos con mucho m\u00e1s detalle y argumentaci\u00f3n en mi libro: <a href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/bib_menno\/autoridad_palabra.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>La autoridad de la Palabra en la Iglesia<\/em><\/a><em>.<\/em>))<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Conclusi\u00f3n de una serie de tres temas, desde el 17 de septiembre.) Los errores a que puede inducir una lectura incauta de la Biblia, derivan de un error de fondo que es m\u00e1s que evidente: sustituir un libro, la Biblia, en lugar de una persona, Jesucristo \u00abla Palabra\u00bb, como \u00faltima y m\u00e1xima autoridad de los cristianos. [&#8230;]<\/p>\n<p>1 de octubre de 2020  \u2022  Lectura: 5 min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1389,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1382","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1382"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1382\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1442,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1382\/revisions\/1442"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1389"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}