{"id":1466,"date":"2020-11-21T11:48:43","date_gmt":"2020-11-21T11:48:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1466"},"modified":"2021-01-04T12:30:49","modified_gmt":"2021-01-04T12:30:49","slug":"071","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/11\/21\/071\/","title":{"rendered":"Fe, credulidad, sabidur\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Fe, credulidad, sabidur\u00eda<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">21 de noviembre de 2020\u00a0 \u2022\u00a0 Lectura: 6 min.<br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p><strong>L<\/strong>a otra noche, viendo un programa de humor emitido por internet desde EEUU, o\u00ed un comentario sobre los evang\u00e9licos que me ha dejado pensando. Bill Maher es un c\u00f3mico que ofende muchas veces mi sensibilidad y moral por boca sucia, ateo, y promotor incansable de las virtudes del c\u00e1nnabis. Las cortes medievales toleraban las salidas de tono de \u00ablocos\u00bb y juglares, porque sus chistes y majader\u00edas encerraban muchas veces verdades que nadie m\u00e1s se atrev\u00eda a pronunciar en presencia del rey. Por eso mismo, porque a veces acierta aunque ofende, vemos con cierta frecuencia el programa de este humorista.<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba comentando \u00e9l en esta ocasi\u00f3n las teor\u00edas conspiratorias que han tomado vuelo entre los seguidores de Trump al perder las elecciones en EEUU. Dijo que la gente religiosa se traga por supuesto cualquier alucinaci\u00f3n conspiratoria, porque ya de por s\u00ed son cr\u00e9dulos y tontos de remate, desde que la religi\u00f3n los obliga a creerse toda suerte de patra\u00f1as imposibles.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ay! Duele el golpe. Pero me ha dejado pensando.<\/p>\n\n\n\n<p>En particular, me plantea la distinci\u00f3n \u2014dif\u00edcil a la vez que absolutamente necesaria\u2014 entre fe y credulidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo definir\u00eda la fe, como la disposici\u00f3n a vivir esta vida humana conforme a los valores morales excelsos que inspiraron a Jes\u00fas y los ap\u00f3stoles. Vivir as\u00ed por estar persuadido de que el universo est\u00e1 regido por un Ente benigno, misericordioso, perdonador, amante, que insta a la humanidad a ser c\u00f3mo \u00c9l es. Para m\u00ed, entonces, la fe no es una disposici\u00f3n a dejar de lado la inteligencia y la sabidur\u00eda. La fe es, al contrario, un acto de voluntad que me impulsa a seguir a Jes\u00fas, andar como \u00e9l anduvo, y amar a Dios y al pr\u00f3jimo como Jes\u00fas am\u00f3 a Dios y al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entiendo, adem\u00e1s, que esa manera de enfocar la vida, da expresi\u00f3n, en nuestra experiencia real, a fuerzas poco comprendidas, fuerzas que tal vez la ciencia nunca tenga herramientas para analizar y comprender. Es algo que devuelve muchas veces la salud f\u00edsica y mental, sosiega el \u00e1nimo, y hace que se produzcan extra\u00f1as \u00abcoincidencias\u00bb positivas (que los creyentes atribuimos con naturalidad a la benevolencia de Dios). As\u00ed y de otras muchas maneras, la vida que nos instruyen Jes\u00fas, los ap\u00f3stoles y los profetas, se manifiesta vida humana sabia, vida humana inteligente y racional. Damos testimonio de beneficios reales \u2014perfectamente observables\u2014 de vivir as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>La credulidad, en cambio, es la disposici\u00f3n a tragarse cualquier cosa precisamente por ser inexplicable, contraria a la raz\u00f3n, contraria a c\u00f3mo observamos que funciona normalmente el universo. Es insistir contra toda evidencia que lo que no es, s\u00ed es; negar la verdad, confundir fantas\u00eda y realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La fe es sabidur\u00eda. Concuerda con la realidad de este mundo, que est\u00e1 cimentado en el amor y la buena voluntad del Creador.<\/p>\n\n\n\n<p>La credulidad es necedad. Es contraria a la inteligencia, la raz\u00f3n y la realidad. No se f\u00eda de criterios objetivos para distinguir entre verdad y fantas\u00eda. Es ingenua, fatua, c\u00e1ndida para aceptar sin distinci\u00f3n cosas ciertas y cosas falsas.<\/p>\n\n\n\n<p>La persona cr\u00e9dula se cree especialmente sagaz, cree poseer fuentes especiales de conocimiento que no est\u00e1n al alcance de todos. Cree que los enga\u00f1ados somos todos los dem\u00e1s, y le cuesta entender c\u00f3mo es que todo el mundo coincide en negar lo que \u00e9l o ella acepta que es cierto. La persona cr\u00e9dula es entonces presa f\u00e1cil para las teor\u00edas de conspiraci\u00f3n. Le parece veros\u00edmil que haya tramas oscuras y malignas que mueven los hilos para que las cosas no vayan como les parece que deber\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Observo, en fin, que hay gente religiosa \u2014y de esto no se libra nadie sencillamente por ser cristiano evang\u00e9lico\u2014 que son cr\u00e9dulos pensando tener fe. Son necios crey\u00e9ndose sabios. Algunas personas religiosas hasta tienden a lo paranoico, seguros de haber dado con el secreto oscuro que explica todos los males del universo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entiendo que los ateos nos pongan a todos los creyentes en el mismo saco que a los cr\u00e9dulos. En mi opini\u00f3n no es lo mismo, pero reconozco que yo hilo fino para distinguir entre fe y credulidad; y que visto desde el ate\u00edsmo, esa distinci\u00f3n parezca nula o sin importancia. No escribo, sin embargo, para convencer a ateos. Escribo para creyentes en Dios, que pretendemos seguir a Jes\u00fas. Y entre nosotros, insisto que es posible y necesario distinguir entre fe y credulidad, entre confiar en Dios y vivir enga\u00f1ados por fantas\u00edas sin fundamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hallamos el acierto incomparable de que nuestra Biblia sea, en una proporci\u00f3n importante, instrucciones para vivir vidas sabias, vidas de sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La ley de Mois\u00e9s contiene, es verdad, muchas cosas que hoy resultan anticuadas; pero en general, para la sociedad de su lugar y tiempo, instru\u00eda una vida armoniosa y digna en relaci\u00f3n con Dios, con la familia y tribu, con el pr\u00f3jimo, y con el medioambiente. Una vida de sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es en los libros de Eclesiast\u00e9s, Job, y Proverbios, donde vemos con m\u00e1xima claridad la importancia de la sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Eclesiast\u00e9s rompe con todos los t\u00f3picos de la religi\u00f3n, hasta llegar a la conclusi\u00f3n de que hay que saber enfrentarse a cada cosa seg\u00fan se nos presenta en ese momento, aprovechar el presente sin especulaciones vanas sobre el futuro. Al final lo que conviene, seg\u00fan \u00abel predicador\u00bb, es vivir vidas marcadas por la sabidur\u00eda, la compostura, y lo que es de suyo bueno y agradable. A lo \u00faltimo recomienda cumplir los mandamientos, es verdad. Pero da la impresi\u00f3n de que esto es porque los mandamientos son propiamente buenos; no por pretender una recompensa. Si las conductas son buenas, esa es motivaci\u00f3n suficiente aunque a la postre no las premiara el Se\u00f1or. Si son perversas, motivo suficiente para evitarlas, aunque no hubiera que temer ning\u00fan castigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Job nos arranca del esquema supersticioso que cree haber dado con la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 a algunos les va bien y a otros mal. No, no todo lo que sucede es castigo o recompensa. Hay muchas cosas que son tr\u00e1gicas porque es lo que tiene vivir como seres biol\u00f3gicos en este planeta. Y hay muchas cosas que nos dan felicidad y satisfacci\u00f3n porque esto tambi\u00e9n es propio de la vida. Es verdad que la felicidad y la tragedia est\u00e1n mal repartidas, no tocan a todo el mundo en la misma medida. Pero Job nos ayuda a entender que hasta las mejores personas pueden sufrir desproporcionadamente. Y comprender sin embargo tambi\u00e9n que alguien as\u00ed, por mucho que se sienta abandonado por Dios, tiene a Dios siempre mucho m\u00e1s cerca que lo que jam\u00e1s ser\u00eda capaz de imaginar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por \u00faltimo Proverbios es la exaltaci\u00f3n de la sabidur\u00eda. Sabidur\u00eda pr\u00e1ctica. Sabidur\u00eda que aunque tambi\u00e9n, como dec\u00edamos de los mandamientos de Mois\u00e9s, es propia de otra civilizaci\u00f3n, otra era, otro lugar, es sin embargo reconocible como sabidur\u00eda. Sabidur\u00eda que viene de observar la vida humana y ver qu\u00e9 cosas funcionan y qu\u00e9 cosas no funcionan. El perezoso dif\u00edcilmente prosperar\u00e1. Ni el taca\u00f1o, ni el enemigo de todo el mundo, ni el que se dedica a vicios. Mientras que a la persona trabajadora, virtuosa, prudente, generosa, amable, leal con sus amigos y con su familia, tiende a irle mejor en la vida. Job nos dir\u00eda que no siempre, no siempre le ir\u00e1 mejor; pero Proverbios nos recuerda que normalmente s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos tres libros, Eclesiast\u00e9s, Job y Proverbios, tienen los pies bien plantados en tierra firme. No son fantasiosos, no inspiran teor\u00edas de conspiraci\u00f3n, no promueven credulidad para tragarse bulos ni patra\u00f1as maliciosas. Invitan a vivir con fe en el orden y la bondad que ha puesto Dios en el mundo al crearlo. Fe en Dios muy a pesar de que muchas veces las cosas se tuerzan, y aunque los resultados de nuestras acciones no sean los que esper\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabidur\u00eda y fe. No credulidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La otra noche o\u00ed a un humorista ateo comentar que los creyentes son f\u00e1ciles de enga\u00f1ar, cr\u00e9dulos y tontos, desde que la religi\u00f3n los obliga a creerse toda suerte de patra\u00f1as imposibles. Es un golpe duro, que me dej\u00f3 pensando. 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