{"id":1629,"date":"2021-03-23T17:16:46","date_gmt":"2021-03-23T17:16:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1629"},"modified":"2021-03-24T08:15:06","modified_gmt":"2021-03-24T08:15:06","slug":"077","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2021\/03\/23\/077\/","title":{"rendered":"El ocaso de la apolog\u00e9tica"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:14px\">23 de marzo de 2021&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura: 7 min.<br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p><strong>L<\/strong>a apolog\u00e9tica es el arte \u2014hay qui\u00e9n dir\u00eda el don espiritual\u2014 de defender la fe (cristiana) con argumentos que pueden persuadir a los incr\u00e9dulos. Los grandes apologetas de la fe cristiana fueron pensadores griegos y latinos de los primeros siglos de nuestra era.<\/p>\n\n\n\n<p>Su labor era relativamente sencilla, y result\u00f3 muy eficaz. El entorno grecorromano en que se mov\u00edan asum\u00eda con naturalidad la existencia de todo un \u00e1mbito de lo espiritual, que interactuaba permanentemente con el mundo material e influ\u00eda en la vida de cada ser humano y en la sociedad humana en general.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi todas las afirmaciones que pudieran hacer los cristianos \u2014con la sola excepci\u00f3n de que Dios es uno, \u00fanico, y es el Se\u00f1or que adora Israel\u2014 pod\u00edan ser aceptadas sin titubeo, porque hab\u00eda equivalentes o an\u00e1logos en lo que todo el mundo daba por cierto.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfCuraciones milagrosas? Todos los dioses y muchos santos de cualquier religi\u00f3n curaban enfermos.<\/li><li>\u00bfDemonios y exorcismos? Los cristianos enfatizaban mucho el exorcismo porque estaban convencidos de que los dioses adorados por sus contempor\u00e1neos eran en realidad demonios de los que hab\u00eda que librar a los conversos antes de poder bautizarlos; pero la influencia diaria de demonios era hondamente aceptada por todo el mundo, y el exorcismo (pagano) era un arte reconocido en todas partes.<\/li><li>\u00bfMilagros sobre la naturaleza? Cualquier historia did\u00e1ctica y cuento divertido pod\u00eda incluir con naturalidad la intervenci\u00f3n de alg\u00fan dios, santo, o mago, que hiciera lo que en principio parecer\u00eda imposible.<\/li><li>\u00bfNacer de una virgen? No era cosa frecuente, pero tampoco sobresaliente o incre\u00edble.<\/li><li>\u00bfResucitar despu\u00e9s de muerto? Tampoco incre\u00edble en principio, por lo menos en cuanto a dioses y personas de otros tiempos anteriores. Sobre contempor\u00e1neos de uno mismo, ser\u00eda m\u00e1s natural dudar.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La labor de la apolog\u00e9tica se resum\u00eda en argumentar la superioridad del monote\u00edsmo.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Resultaba persuasiva la sencillez de que hubiera un \u00fanico ser supremo que garantizaba el orden c\u00f3smico (m\u00e1s o menos como hab\u00eda un solo emperador que pon\u00eda orden en el mundo grecorromano).<\/li><li>El monote\u00edsmo resultaba bello como idea filos\u00f3fica y ya ven\u00eda siendo argumentado por fil\u00f3sofos paganos, algunos de cuyos argumentos adoptaron los apologetas cristianos.<\/li><li>El rigor \u00e9tico, la insistencia divina en conductas de santidad y justicia, resultaba infinitamente superior a los amor\u00edos, desvar\u00edos, org\u00edas, rivalidades y celos que se contaba acerca de los dioses paganos.<\/li><li>El que ese Dios \u00fanico fuera el Se\u00f1or adorado por los jud\u00edos pod\u00eda defenderse por el hecho de la remota antig\u00fcedad de la religi\u00f3n de Mois\u00e9s. No era moda nueva, ninguna innovaci\u00f3n, sino una tradici\u00f3n de rancia raigambre.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Aunque result\u00f3 imposible alcanzar la unidad entre todos los cristianos sobre c\u00f3mo es que esa unicidad de Dios casaba filos\u00f3ficamente con la divinidad de su Hijo Jes\u00fas, al menos dentro de las fronteras del imperio se obtuvo un consenso de \u00abortodoxia\u00bb, mediante el s\u00edmbolo niceno-constantinopolitano (es decir \u00abel Credo\u00bb). A todo esto, sin embargo, adoptado el cristianismo ya por la corona imperial, la labor de los apologetas hab\u00eda concluido exitosamente. El paganismo hab\u00eda perdido el debate filos\u00f3fico; los apologetas hab\u00edan triunfado.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Hoy la dificultad es otra<\/h5>\n\n\n\n<p>Hoy quien pretende recuperar protagonismo para una defensa racional de la fe cristiana frente al ate\u00edsmo y el descreimiento, se enfrenta a otro adversario infinitamente m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>Para empezar, y esto no es \u00abmoco de pavo\u00bb, al cabo de todos estos siglos el argumento de una moral superior suena a broma.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy d\u00eda resulta muy natural para tal vez la mayor\u00eda de la gente, sospechar que los sacerdotes y pastores cristianos son encubiertamente ped\u00f3filos malvados, inmisericordes manipuladores de los sentimientos de culpa de sus adeptos, codiciosos y avaros, tal vez diab\u00f3licos en sus intenciones y m\u00e9todos. Si en una pel\u00edcula o serie de televisi\u00f3n hay un \u00abmalo\u00bb que inspira terror, es casi seguro que ser\u00e1 un cura, una monja, un pastor, o un padre o madre devoto que castiga a sus hijos sin piedad. No hay crimen ni maldad que no resulta natural atribuir al clero cristiano y a los devotos m\u00e1s fieles del cristianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento moral ya est\u00e1 perdido ante la sociedad. No contamos con esa presunci\u00f3n de superioridad moral que muchos paganos de anta\u00f1o reconoc\u00edan en los cristianos, sino m\u00e1s bien la presuposici\u00f3n de hipocres\u00eda, de maldad escondida, mal disimulada.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento de sencillez brillante y elegancia filos\u00f3fica que esgrim\u00eda la apolog\u00e9tica frente al caos del polite\u00edsmo pagano, se enfrenta hoy a otra manera de entender la realidad que es, al contrario, mucho m\u00e1s sencilla y elegante que el monote\u00edsmo: el m\u00e9todo cient\u00edfico. En comparaci\u00f3n con la ciencia, los argumentos de la religi\u00f3n resultan rebuscados, torpes, incoherentes. Exigen contorsiones de la l\u00f3gica, retorcimientos mentales que solo convencen a quienes \u00abpor la fe\u00bb los dan por buenos aunque no sepan muy bien c\u00f3mo defenderlos.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, es harto frecuente para todos nosotros los creyentes, admitir que no tenemos argumentos de peso sobre los que sostenernos, m\u00e1s all\u00e1 de que hemos cre\u00eddo. Desde este posicionamiento de fe, vemos confirmado en la experiencia aquello en que hemos cre\u00eddo. Pero quien no opta por ese posicionamiento de fe \u2014quien carece de motivaci\u00f3n o inter\u00e9s para adoptar ese posicionamiento de fe\u2014 siempre hallar\u00e1 argumentos psicol\u00f3gicos o naturales para explicar nuestras experiencias y testimonio.<\/p>\n\n\n\n<p>Se dice que no hay ciego m\u00e1s ciego que el que no quiere ver. Y esto mismo podr\u00edamos argumentar desde la fe, sobre quien observa la fe desde fuera, sin fe. Y eso, desde donde estamos nosotros, tiene sentido; pero desde donde se sit\u00faa quien no cree, tiene que parecer pura fabulaci\u00f3n. Desde luego no es argumento que convenza a nadie a creer.<\/p>\n\n\n\n<p>Tristemente, muchos apologistas de la fe cristiana no se limitan a dar testimonio sobre la bondad de Dios y el ejemplo magn\u00edfico de Jes\u00fas. Un testimonio que se construye con vidas de justicia, solidaridad, bondad, y saber perdonar. Lo que intentan, al contrario, es defender contra viento y marea un literalismo b\u00edblico que insiste que todas y cada una de las afirmaciones de la Biblia reflejan fielmente el pensamiento de Dios mismo. Que son todas cient\u00edfica e hist\u00f3ricamente v\u00e1lidas aunque todas las evidencias demuestren lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien ataca la existencia de la evoluci\u00f3n de las especies, por ejemplo, puede sentirse muy justo en defensa de sus creencias, pero dif\u00edcilmente va a persuadir a nadie con un m\u00ednimo de escuela y estudios. Quien insiste en un diluvio universal y un arca donde cupieran todas las especies animales de este planeta Tierra no es que las tenga dif\u00edcil, es que las tiene imposible para convencer a nadie que no sea ya un adepto a su forma de pensar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los defensores del ate\u00edsmo que se dedican a discutir con la apolog\u00eda cristiana suelen conocer muy bien la Biblia, y se saben muchas de las incoherencias y contradicciones que traen los textos b\u00edblicos. \u00bfQui\u00e9n mat\u00f3, por ejemplo, al gigante Goliat? \u00bfDavid hijo de Isa\u00ed, de Bel\u00e9n; o Eljan\u00e1n hijo de Yahr\u00e9 Oregu\u00edn, tambi\u00e9n de Bel\u00e9n? La Biblia afirma ambas cosas. Supongo que se podr\u00eda argumentar la casualidad de que dos guerreros contempor\u00e1neos, del mismo pueblecito, mataron sendos gigantes filisteos de id\u00e9ntico nombre. Aunque con argumentos as\u00ed tal vez se tranquilice a propios, dif\u00edcilmente se va a convencer a extra\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La apolog\u00e9tica que se embrolla en defender que unos textos que nos vienen de culturas y civilizaciones de hace miles de a\u00f1os deben entenderse con los mismos criterios con que leemos libros de f\u00edsica, qu\u00edmica, biolog\u00eda, anatom\u00eda, o historia, ha perdido el argumento antes de siquiera abrir la boca.<\/p>\n\n\n\n<p>Al contrario, hay que leer estos textos como leer\u00edamos cualquier otro documento de tan remota antig\u00fcedad. Dan testimonio de la fe, las creencias&nbsp; y la confianza en Dios de aquellas gentes. Testimonios que nos inspiran, nos interpelan, nos elevan el esp\u00edritu y la fe en Dios. Pero que no nos obligan \u2014ni tienen por qu\u00e9\u2014 a ignorar los conocimientos adquiridos por la humanidad en los miles de a\u00f1os transcurridos desde entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>Este desv\u00edo, entonces, el de defender la literalidad de un libro en lugar de ser testigos de Jes\u00fas con una manera ejemplar de vivir, es la peor forma imaginable de apolog\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo hemos llegado a creer, los que creemos?<\/p>\n\n\n\n<p>Puede ser que alguno se dejara persuadir por argumentos sesudos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la mayor\u00eda hemos llegado a la fe por el privilegio de haber nacido en un hogar lleno de fe, oraci\u00f3n, devoci\u00f3n a Dios, e integridad en el seguimiento de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>O bien, porque en un momento de especial debilidad y vulnerabilidad, alguien se ha acercado solidariamente y se ha ofrecido a orar por nosotros, o nos ha tra\u00eddo una palabra de consolaci\u00f3n o aliento, o de alguna otra forma nos ha hecho sentir \u2014no en la sesera sino en el coraz\u00f3n y el esp\u00edritu\u2014 la presencia benigna y amante de Dios. Nos vimos necesitados de un Salvador, y el Salvador se nos ha presentado por medio de una persona que le sigue.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La apolog\u00e9tica es el arte de defender la fe con argumentos que pueden persuadir a los incr\u00e9dulos. Los grandes apologetas de la fe cristiana fueron pensadores griegos y latinos de los primeros siglos de nuestra era. Pensaban como sus contempor\u00e1neos, y gozaron de un \u00e9xito notable. Hoy el mundo entero razona de otra manera. 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