{"id":1781,"date":"2021-05-21T10:46:58","date_gmt":"2021-05-21T10:46:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1781"},"modified":"2021-05-21T15:03:40","modified_gmt":"2021-05-21T15:03:40","slug":"082","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2021\/05\/21\/082\/","title":{"rendered":"M\u00e1s sobre Josu\u00e9 a Reyes"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:14px\">21 de mayo de 2021&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura: 7 min.<br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p><strong>S<\/strong>igo d\u00e1ndole vueltas en la cabeza, a la gran s\u00edntesis de la historia de Israel que hallamos entre los libros de Josu\u00e9 y Reyes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil no caer en cuenta de lo extraordinaria que es.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de conservar por escrito la historia de los reinos y sus reyes no fue en s\u00ed ninguna novedad. La escritura se hab\u00eda inventado miles de a\u00f1os antes; y con ella, aparecen las cr\u00f3nicas de los reyes. Pero dudo que en alg\u00fan lugar y \u00e9poca con anterioridad a la redacci\u00f3n de los seis libros comprendidos entre Josu\u00e9 y 2 Reyes, se hubiera escrito algo parecido en extensi\u00f3n y en ambici\u00f3n literaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Es esa ambici\u00f3n literaria lo que quiero comentar ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta historia viene dentro de un marco de referencia. Su ideolog\u00eda viene sentada en el libro de Deuteronomio, mientras que entre G\u00e9nesis y N\u00fameros se cuentan los inicios del pueblo de Israel como descendientes de Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob, migrando desde la Mesopotamia hasta Egipto; los a\u00f1os de opresi\u00f3n all\u00ed, su fuga, y su encuentro con Dios en el desierto.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro de Josu\u00e9 empieza, entonces, con su llegada al territorio nacional como inmigrantes sin conexi\u00f3n con el lugar, aparte de que las matriarcas de once de las tribus, siglos atr\u00e1s, hab\u00edan sido cananeas seg\u00fan G\u00e9nesis. De estas tribus se cuenta ahora que nacen dos naciones; y la historia concluye cuando desaparecen primero el reino de Israel, y despu\u00e9s el de Jud\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no es la amplitud en el tiempo lo que quiero destacar, ni que se cuente en paralelo la historia de dos reinos hermanados por un mismo pasado, aunque esto ya de por s\u00ed me parece bastante original y novedoso. Lo que me llama la atenci\u00f3n es el programa \u2014recogido ya en el planteamiento del libro de Deuteronomio\u2014 de explicarlo todo seg\u00fan la fidelidad al Se\u00f1or Dios de Israel, cuyo culto leg\u00edtimo se celebra exclusivamente en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender lo radical que es este planteamiento, imaginemos el caso de Espa\u00f1a. Bien es cierto que nuestros reyes cuentan entre sus t\u00edtulos desde finales del siglo XV el de Reyes Cat\u00f3licos. Es decir, supongo, que se les presupone a los reyes de Espa\u00f1a asistir con cierta regularidad a misa, confesarse y comulgar. Desde luego evitar\u00edan la masoner\u00eda, el protestantismo y dem\u00e1s herej\u00edas; ni qu\u00e9 hablar del islam, el budismo o el ate\u00edsmo. Bueno, en realidad, supongo que nadie reprochar\u00eda hoy d\u00eda a estos reyes ser ateos en la intimidad, siempre y cuando cumplieran exteriormente con las apariencias de un catolicismo fiel.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que no creo que se le ocurrir\u00eda a nadie, es escribir una historia de estos siglos desde la fusi\u00f3n de las coronas de Castilla y Arag\u00f3n, donde el \u00fanico rasero por el que se midiese la bondad o maldad de la sucesi\u00f3n de reinados, fuera el nivel de adherencia de la corona y del pueblo a la Iglesia Cat\u00f3lica. El catolicismo se les presupon\u00eda a la corona y al pueblo espa\u00f1ol, as\u00ed que los tiempos buenos y malos exigen forzosamente otra explicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si la pureza de la religi\u00f3n resultar\u00eda un tema tan poco ameno, de tan poco inter\u00e9s, para evaluar los sucesivos reinados en un pa\u00eds como Espa\u00f1a, el resultado resulta tambi\u00e9n hist\u00f3ricamente pobre, carente de inter\u00e9s hoy d\u00eda, acerca de aquellos reinos de Israel y Jud\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas otras cosas hubo que ignorar o desestimar, que nos habr\u00edan dado una medida m\u00e1s interesante y \u00fatil de la vida de aquellas gentes!<\/p>\n\n\n\n<p>Se mencionan por ejemplo algunas sequ\u00edas, que habr\u00edan sido castigos por agravios a Dios. Hoy d\u00eda nos interesar\u00eda saber hasta qu\u00e9 punto esos per\u00edodos de sequ\u00eda se vivieron tambi\u00e9n en otras regiones vecinas, incluso a lo largo y ancho del Mediterr\u00e1neo; y hasta qu\u00e9 punto esos fen\u00f3menos climatol\u00f3gicos pudieron ser c\u00edclicos, y los trastornos ecol\u00f3gicos que pudieron provocar m\u00e1s all\u00e1 del hambre humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Puestos a mencionar las hambrunas, hoy d\u00eda interesar\u00eda saber \u2014y de hecho se ha investigado y escrito sobre ello\u2014 hasta qu\u00e9 punto las formas de explotaci\u00f3n agropecuaria de la \u00e9poca desgastaban la fertilidad de la tierra hasta volverla poco apta para cultivar durante varias generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro tema que considerar\u00edamos de primera importancia hoy d\u00eda para evaluar la prosperidad y bondad de un reinado, ser\u00eda la salud de la moneda. Hay una \u00fanica menci\u00f3n sobre este particular. El texto pone que cuando reinaba Salom\u00f3n hubo tanto oro que val\u00eda poco, y la plata val\u00eda lo que las piedras. Tama\u00f1a inflaci\u00f3n tal vez tra\u00eda sin cuidado a Salom\u00f3n, que importaba metales preciosos; pero tiene que haber sido terrible para los campesinos, artesanos y comerciantes. Si la plata ahorrada con tantos esfuerzos ahora ya no val\u00eda nada, el m\u00e1s rico quedaba reducido a la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo \u00fanico que realmente podemos saber a partir de esta historia b\u00edblica de aquellos siglos en Israel y Jud\u00e1, es precisamente ese peque\u00f1o aspecto sobre el que gira todo el inter\u00e9s de quienes la escribieron. \u00bfFueron el rey y el pueblo fieles al Se\u00f1or y sostuvieron con pureza el culto en el templo de Jerusal\u00e9n? \u00bfS\u00ed o no? Si es que s\u00ed, fue un buen reinado, pasara lo que pasara. Si es que no, mal reinado, aunque hubiera prosperidad, buenas cosechas, paz y tranquilidad sin enemigos invasores.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la historia narrada con esos criterios no satisfar\u00eda a nadie hoy d\u00eda, hay que suponer que a pocos convencer\u00eda en aquel entonces tampoco. Al final del libro de Jerem\u00edas tenemos la relaci\u00f3n interesant\u00edsima de la controversia que hubo entre los exiliados en Egipto. Jerem\u00edas alegaba que por faltar pureza en el culto al Se\u00f1or hab\u00edan sido castigados con derrota y exilio. Todos los dem\u00e1s \u2014\u00a1todos!\u2014 consideraban a Jerem\u00edas un chiflado, porque seg\u00fan recordaban ellos, les hab\u00eda ido bien cuando Jerem\u00edas dec\u00eda que mal, y les hab\u00eda ido mal cuando Jerem\u00edas dec\u00eda que bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las cosas m\u00e1s extraordinarias de esta historia es el respeto extraordinario por realidades inc\u00f3modas, poco convenientes para su esquema de reyes buenos y malos.<\/p>\n\n\n\n<p>No esconde, por ejemplo, la tiran\u00eda terrible de David y Salom\u00f3n, presentados sin embargo como los p\u00edos fundadores ejemplares de la dinast\u00eda. Jos\u00edas, el m\u00e1s excelso de los reyes reformadores, del que se dice que no hubo ni antes ni despu\u00e9s otro tan fielmente dedicado al Se\u00f1or, muere en batalla tras un reinado no marcadamente largo. Su ejemplaridad no parece haber obtenido recompensa divina. Mientras que su abuelo Manas\u00e9s, el m\u00e1s terrible de todos los reyes perversos en su abandono del Se\u00f1or, tuvo el reinado m\u00e1s largo, de paz y prosperidad, entre todos los reyes de Jerusal\u00e9n. Esto es tan extraordinario que en la segunda versi\u00f3n de esta historia, Cr\u00f3nicas, se afirma a manera de explicaci\u00f3n que Manas\u00e9s lleg\u00f3 a arrepentirse de sus herej\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco se niegan los datos de G\u00e9nesis a N\u00fameros, y los muchos detalles que narra la propia historia entre Jueces y Reyes, de que el presunto exterminio de los cananeos nunca sucedi\u00f3. Que israelitas y cananeos fueron esencialmente id\u00e9nticos, salvo el detalle \u2014nada insignificante\u2014de la devoci\u00f3n israelita al Dios de Abrah\u00e1n y de Mois\u00e9s. Al leer estos textos con detenimiento se observa que la diferencia no fue de raza ni de idioma, cultura y costumbres, sino de ideolog\u00eda y religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una diferencia que seg\u00fan esta misma historia, solo los jueces de anta\u00f1o, y despu\u00e9s una minor\u00eda entre los profetas y cuatro o cinco de los reyes, tuvieron en consideraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La importancia de esta historia<\/h5>\n\n\n\n<p>El m\u00e9rito de esta historia b\u00edblica es inmenso. Fue un proyecto monumental, que dej\u00f3 secuelas que se siguen sintiendo hasta hoy, veinticinco siglos despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Esencialmente, lo que esta historia pudo hacer fue, parad\u00f3jicamente, fomentar la fe y la esperanza precisamente en ese pueblo derrotado, diezmado y exiliado, que al terminar 2 Reyes se daba por abandonado irremisiblemente por su Dios. Si era posible creer que Dios castiga como ellos hab\u00edan sufrido y estaban padeciendo, entonces era posible creer tambi\u00e9n que volviendo a Dios, abandonando otros dioses y formas de practicar la religi\u00f3n, acaso Dios dejara de lado su ira terrible y tuviera a bien perdonar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ezequiel y Jerem\u00edas, y la segunda parte del libro de Isa\u00edas, daban a entender, precisamente, que aunque Dios hab\u00eda abandonado definitivamente a su pueblo en su ira divina, acaso con el tiempo volver\u00eda a apiadarse. Desde las cenizas del colapso final de Jerusal\u00e9n, as\u00ed explicado, pudo renacer entonces una nueva relaci\u00f3n entre Dios y su pueblo. Dios los hab\u00eda abandonado \u00abpara siempre\u00bb, s\u00ed, es verdad. Pero ellos se dedicaron en el exilio al ayuno y la oraci\u00f3n, a obedecer sus leyes y preceptos, a cumplir los mandamientos de ese mismo Dios que los hab\u00eda abandonado y que ya no quer\u00eda saber nada de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed surge toda la historia posterior. As\u00ed nace \u2014en el exilio\u2014 el juda\u00edsmo. En su dedicaci\u00f3n obsesiva a Dios, en el rechazo por fin de todos los dem\u00e1s dioses de todas las naciones, en su cumplimiento de las leyes y los mandamientos divinos, el juda\u00edsmo que nace en el exilio es un fen\u00f3meno nuevo. Es algo que nunca antes hab\u00eda existido. Y claro, de ese juda\u00edsmo nuevo brotar\u00eda, siglos despu\u00e9s, el cristianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil imaginar que esto hubiera sucedido sin esta historia de Israel y Jud\u00e1, contada de esta manera por autores inspirados. Precisamente por darles una explicaci\u00f3n cre\u00edble del porqu\u00e9 del fracaso de aquellos reinos, pod\u00eda inspirar fe y esperanza en que el mismo Dios que ahora castigaba, tambi\u00e9n sabr\u00eda en el futuro perdonar. Y sin esa fe y esa esperanza, estas gentes habr\u00edan desaparecido para siempre de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese caso, hoy nadie los recordar\u00eda a ellos ni tendr\u00eda en cuenta a su Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sigo pensando sobre la gran s\u00edntesis de  la historia de Israel que hallamos entre los libros de Josu\u00e9 y Reyes. Es f\u00e1cil no caer en la cuenta de lo extraordinaria que es. Es radical su forma de contar historia, centrada en el dato de la fidelidad al Se\u00f1or. Y la debacle final que cuenta pudo, parad\u00f3jicamente, inspirar fe y esperanza. 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