{"id":1814,"date":"2021-06-18T17:29:30","date_gmt":"2021-06-18T17:29:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1814"},"modified":"2021-06-18T17:32:27","modified_gmt":"2021-06-18T17:32:27","slug":"083","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2021\/06\/18\/083\/","title":{"rendered":"Apuntes sobre la vida espiritual"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:14px\">18 de junio de 2021&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura: 7 min.<br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p><strong>E<\/strong>n abril alguien((Gracias, David Gal\u00e1n Garc\u00eda.)) me sugiri\u00f3 que escribiera sobre la oraci\u00f3n, pr\u00e1cticas propias de una vida espiritual, y el papel del Esp\u00edritu Santo en nuestro andar diario. Hoy quiero por fin apuntar algunas ideas sobre ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero y lo m\u00e1s esencial que quiero decir, es que me parece que cada persona acaba descubriendo a su manera c\u00f3mo relacionarse \u00e9l o ella con Dios. La relaci\u00f3n con Dios es como cualquier otra relaci\u00f3n; hay puntos en com\u00fan entre todas las relaciones personales humanas, pero a la vez, cada relaci\u00f3n es \u00fanica, especial e irrepetible.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay sin duda pr\u00e1cticas universalmente sanas para la relaci\u00f3n interpersonal, como el respeto mutuo, la disposici\u00f3n a expresar lo que de verdad uno siente y la capacidad de escuchar con atenci\u00f3n e inter\u00e9s al otro. A la vez, cada relaci\u00f3n es una exploraci\u00f3n mutua, todo un universo a descubrir, algo que nadie sabe de antemano ad\u00f3nde puede conducir. Y lo que a m\u00ed me \u00abfunciona\u00bb en relaci\u00f3n con Dios, es posible que a ti no; y viceversa.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios es persona. Mejor dicho es un ente personal como lo somos los seres humanos. Lo que descubrieron los autores de la Biblia es que podemos tratar con Dios de maneras m\u00e1s o menos an\u00e1logas a como tratamos con otras personas. En el Antiguo Testamento la analog\u00eda que se vivi\u00f3 como m\u00e1s apropiada era la relaci\u00f3n entre s\u00fabdito y soberano, o entre esclavo y amo. Dios manda y el ser humano obedece. Dios es superior y el ser humano se humilla y postra y adora, desde una inferioridad abyecta.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay sin embargo asomos ya en el Antiguo Testamento de cierta elasticidad en ese planteamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacob lucha toda una noche con \u00abun hombre\u00bb en Peniel y no se rinde hasta que sale herido y transformado por la experiencia. A m\u00ed siempre me ha parecido que esa noche de Jacob es la primera vez que la Biblia relata una aut\u00e9ntica \u00abconversi\u00f3n\u00bb. Pero tambi\u00e9n es destacable que la idea de luchar toda una noche indica un toma y daca de mutualidad y respeto mutuo entre (casi) iguales, muy diferente a la idea de la soberan\u00eda absoluta del Se\u00f1or y la inferioridad abyecta del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Mois\u00e9s discute con el Se\u00f1or en dos o tres ocasiones. La ira del Se\u00f1or casi lo impulsa a destruir al pueblo de Israel, pero Mois\u00e9s lo convence de que quedar\u00eda en rid\u00edculo entre las naciones, que pensar\u00edan que Dios no hab\u00eda sido capaz de cumplir con lo que hab\u00eda prometido, ni de gobernar a su pueblo. El relato dice que Dios se arrepiente entonces de lo que pensaba hacer. La idea de un Dios arrepentido es desde luego sorprendente y chocante, e indica una relaci\u00f3n bastante personal, de di\u00e1logo y escucha mutua entre Mois\u00e9s y Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras relaciones son siempre fluidas y cambiantes. Mi relaci\u00f3n con mi esposa, con mis hijos, con mis nietos, no es igual que lo que fue hace a\u00f1os; mi relaci\u00f3n con mis padres no era igual en sus d\u00edas finales como en mis d\u00edas primeros. Evolucionamos de mi dependencia absoluta de sus cuidados, a depender ellos de mis muestras de afecto y apoyo en su creciente debilidad y fragilidad al acercarse su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del tiempo cada cual va descubriendo sobre la marcha nuevas necesidades propias y del otro en la relaci\u00f3n. Vamos <em>aprendiendo continuamente<\/em> lo que supone esa relaci\u00f3n para cada una de las partes. Por analog\u00eda \u2014y las analog\u00edas de relaci\u00f3n son inevitables y \u00fatiles\u2014 yo voy aprendiendo con cada d\u00eda que pasa lo que necesita Dios de m\u00ed. Pero Dios tambi\u00e9n <em>aprende cada d\u00eda<\/em> lo que necesito yo de \u00e9l, que nunca es lo mismo. Si nuestra relaci\u00f3n no se ha estancado \u2014y s\u00ed, sabemos que hay relaciones que se estancan\u2014 esto supone una evoluci\u00f3n o maduraci\u00f3n continua en mi relaci\u00f3n con Dios. Y suya conmigo.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Analog\u00edas de relaci\u00f3n de familia<\/h5>\n\n\n\n<p>Se notar\u00e1 que en estos \u00faltimos p\u00e1rrafos me remito a las relaciones en familia. Y es que a partir de Jes\u00fas la Biblia nos empieza a proponer la idea de Dios como Padre, casi se dir\u00eda que m\u00e1s que como soberano o amo. El Nuevo Testamento nos llama amigos de Jes\u00fas y hermanos de Jes\u00fas. La intimidad e intensidad de las relaciones en familia pasan ahora a ser la analog\u00eda m\u00e1s directa para nuestra relaci\u00f3n con Dios. Aqu\u00ed es tambi\u00e9n leg\u00edtimo concebir de Dios como Madre, que no solo como Padre, por cuanto Dios carece de g\u00e9nero biol\u00f3gico. De hecho, en el texto de Juan donde dice que Jes\u00fas es el Hijo <em>unig\u00e9nito<\/em> de Dios, ser\u00eda perfectamente apropiado traducir la expresi\u00f3n griega con las palabras Hijo<em> \u00fanico parido<\/em> de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan c\u00f3mo son nuestras relaciones con amigos \u00edntimos, con hermanos, con padre o madre, tal vez con una abuela con quien uno pueda tener especial confianza, la intimidad de relaci\u00f3n personal con Dios tal vez se asemeje m\u00e1s, para una persona en particular, a una de esas relaciones; mientras que para otra persona, a otra relaci\u00f3n. Tal vez si yo tratase a Dios de <em>yayo<\/em> o <em>abuelito<\/em>, vendr\u00eda a indicar algo parecido a cuando otro tratase a Dios de <em>tata<\/em> o <em>hermana.<\/em> Mientras que para otro tal vez lo m\u00e1s apropiado siga siendo, como para el ap\u00f3stol Pablo, pensar en Dios como <em>Abba<\/em> o <em>Papi.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente hasta ser\u00eda apropiada la analog\u00eda de la relaci\u00f3n de esposa o esposo. Excluyendo, por supuesto, la relaci\u00f3n sexual, aunque no necesariamente la intensidad \u00aborg\u00e1smica\u00bb de ciertas experiencias m\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como dec\u00eda, cualquiera de estas relaciones son relaciones en flujo y evoluci\u00f3n constante, donde cada experiencia y cada conversaci\u00f3n o confrontaci\u00f3n, cada distanciamiento y reconciliaci\u00f3n, transforman y renuevan lo que supone esa relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por cierto, es necesario observar que toda relaci\u00f3n \u2014la relaci\u00f3n con Dios tambi\u00e9n\u2014 pasa por etapas de aridez y esterilidad, con bastante m\u00e1s de ignorarnos uno al otro que de intensidad emocional.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos incapaces de sostener una intensidad emocional permanente. Para nuestra constituci\u00f3n humana, un estado permanente de &nbsp;intensidad emocional desembocar\u00eda en locura. Dios nos ha dotado de algo as\u00ed como un fusible o interruptor autom\u00e1tico que a las personas cuerdas nos impide un grado obsesivo y exaltado de intensidad emocional continua y permanente. En cualquier relaci\u00f3n, si no nos salta ese interruptor autom\u00e1tico, acabaremos necesitando ayuda psiqui\u00e1trica.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que en nuestras relaciones \u2014y en la relaci\u00f3n con Dios tambi\u00e9n\u2014 hay una cierta oscilaci\u00f3n entre momentos especialmente intensos y otros de bastante sosiego y costumbre. Esto \u00faltimo no significa amar menos a Dios; es lo que supone amarle a largo plazo, para toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">La oraci\u00f3n. El Esp\u00edritu Santo<\/h5>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, ya que se me ha propuesto que toque en ello tambi\u00e9n, unas l\u00edneas sobre la oraci\u00f3n, y sobre lo que pinta el Esp\u00edritu Santo en todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablar a Dios y escuchar a Dios \u2014hablar con Dios\u2014 es un s\u00edmil que se emplea desde siempre para expresar uno de los elementos esenciales de la relaci\u00f3n con Dios. Supongo que todos hemos experimentado diferentes maneras de contarle nuestras cosas a Dios y expresarle nuestra admiraci\u00f3n y afecto. A veces en silencio con el pensamiento, otras veces en voz alta, otras sin palabras ni siquiera imaginadas sino en una especie de quietud interior de comuni\u00f3n con Dios. Para no pocos, esto toma a veces la forma de vocablos sin sentido evidente, \u00abhablar en lenguas\u00bb. Supongo tambi\u00e9n que todos tenemos experiencias de \u00abo\u00edr\u00bb a Dios, intuir en nuestro interior su gu\u00eda, su amor, su consolaci\u00f3n o su est\u00edmulo a las buenas obras a favor del pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la lengua castellana, \u00aborar\u00bb y \u00abrezar\u00bb es pronunciar en voz alta. Entonces lo dem\u00e1s probablemente ser\u00eda m\u00e1s correcto calificarlo de \u00abmeditaci\u00f3n\u00bb. Pero en relaci\u00f3n con Dios, solemos concebirlo todo como <em>oraci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto me trae a la cuesti\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. El Esp\u00edritu o Aliento o Viento de Dios est\u00e1 presente en toda la Biblia, desde la creaci\u00f3n del universo hasta la inspiraci\u00f3n prof\u00e9tica y otras formas de especial inspiraci\u00f3n divina. Estar \u00ablleno del Esp\u00edritu Santo\u00bb o verse \u00abbautizado por \u2014es decir inmerso en\u2014 el Esp\u00edritu Santo\u00bb son expresiones que intentan describir un sobrecogimiento especial, un desbordamiento sensorial a veces, hond\u00edsima paz interior otras, cuando nos sabemos en maravillosa comuni\u00f3n con Dios. Como si Dios respirase sobre nosotros su aliento, desde sus pulmones figurados, ba\u00f1\u00e1ndonos&nbsp;a la vez que llen\u00e1ndonos con influencia divina.<\/p>\n\n\n\n<p>Llenos del Esp\u00edritu Santo, nos descubrimos capacitados extraordinariamente para representar a Dios con palabras y actos que de tan maravillosos, acaban teniendo la consideraci\u00f3n de milagro. Ese Esp\u00edritu o Aliento o Viento de Dios se manifiesta de diferentes maneras, que cuando para un individuo resultan m\u00e1s o menos t\u00edpicas, solemos considerarlas \u00abdones\u00bb del Esp\u00edritu. Me parece puro milagro, por ejemplo, descubrir que mis palabras resulten \u00fatiles y de edificaci\u00f3n para mis oyentes y lectores. Como no me atrevo a atribuirme ning\u00fan m\u00e9rito en ello, lo m\u00e1s natural para m\u00ed es considerarlo sencillamente un \u00abdon de ense\u00f1anza\u00bb espiritual, que no ser\u00eda en ning\u00fan caso para beneficio m\u00edo sino del pr\u00f3jimo, y la gloria para Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Supongo que algo parecido les pasa a los que Dios usa para curaciones y otras formas \u00abmilagrosas\u00bb de influir en el \u00e1mbito material por virtud del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>Para uno mismo, sin embargo, mucho m\u00e1s importante que los dones del Esp\u00edritu, es la comuni\u00f3n con Dios que tenemos. Esa Presencia interior, en lo m\u00e1s hondo del ser, que siempre est\u00e1 ah\u00ed cuando la buscamos. Paz en las tormentas de la vida, consolaci\u00f3n en tiempos de duelo, esperanza cuando las circunstancias indicar\u00edan desesperar, inquietud y desasosiego cuando violamos nuestra conciencia y hacemos lo que sabemos que est\u00e1 mal. Es nuestro Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios en nosotros, en nuestro interior. Una llama como la del piloto de un calefactor a gas: peque\u00f1a e insignificante normalmente, pero nunca se apaga y en cualquier momento puede encender un fuego que calentar\u00e1 la casa entera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por fin escribo sobre algo que me pidieron hace meses. Quer\u00edan que pusiera unas l\u00edneas sobre la oraci\u00f3n, sobre pr\u00e1cticas propias de una vida espiritual, y sobre el papel del Esp\u00edritu Santo en nuestro andar diario. En estos renglones me he referido a la idea de estar en relaci\u00f3n con Dios, parecido a la relaci\u00f3n entre dos personas. 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