{"id":1861,"date":"2021-07-06T17:26:57","date_gmt":"2021-07-06T17:26:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1861"},"modified":"2021-07-15T15:44:05","modified_gmt":"2021-07-15T15:44:05","slug":"085","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2021\/07\/06\/085\/","title":{"rendered":"El sentido de la vida"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:14px\">6 de julio de 2021\u00a0 \u2022\u00a0 Lectura: 4 min.<br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p><strong>S<\/strong>ospecho que los animales, y las personas que a duras penas van consiguiendo sobrevivir, no se plantean si la vida tiene sentido, o cu\u00e1l ser\u00eda ese sentido. No tienen el lujo de hacerse una pregunta de esta \u00edndole, porque est\u00e1n reducidos a dejarse llevar por el instinto animal a conservarse vivos cueste lo que cueste. Los gu\u00edan el hambre y las ansias de reproducirse antes de desaparecer. Se dan por satisfechos si consiguen llenar el est\u00f3mago y pasar otra noche m\u00e1s de sue\u00f1o sin acabar ellos en el est\u00f3mago de depredadores. Est\u00e1n entregados de lleno a cumplir con lo que les exige la vida biol\u00f3gica sobre este planeta, sin complicarse con especulaciones secundarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Si nuestro linaje de cada uno de nosotros ha llegado hasta aqu\u00ed, es porque nuestros antepasados fueron ante todo capaces de sobrevivir hasta reproducirse y conseguir que sus hijos llegaran a la madurez para reproducirse tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que carec\u00edan de fuerza de voluntad para seguir luchando en las adversidades, para seguir buscando alimentos y agua aunque pareciera imposible, para no rendirse al desespero aunque reducidos a esclavitud, etc., dejaron que su linaje se cortase en seco. No descendemos de ellos. Tal vez resolvieran, por qu\u00e9 no, el enigma del porqu\u00e9 de la existencia, el sentido de la vida. Pero ah\u00ed se quedaron por el camino y nosotros hemos descendido de otras personas con un sentido mucho m\u00e1s pr\u00e1ctico de la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la salvedad de una cierta proporci\u00f3n de los seres humanos, entonces, todos los trillones de seres vivos de esta tierra \u2014desde los m\u00e1s microsc\u00f3picos hasta la m\u00e1s inmensa ballena\u2014 se dedican a vivir sin necesitar saber si es que eso acaso tenga alg\u00fan sentido. Nos alimentamos de otros organismos vivos con el fin \u00fanico de retrasar todo lo posible alimentar nosotros a los organismos que inevitablemente aprovechar\u00e1n nuestros restos.<\/p>\n\n\n\n<p>Comparto plenamente, sin embargo, la noci\u00f3n de un imperativo moral y \u00e9tico superior. Nos ha sido \u00fatil a los seres humanos, precisamente para garantizar nuestra supervivencia. Me refiero a ley de que se suele segar en sociedad humana lo que se siembra. Quien es solidario, generoso, amable y benigno, suele normalmente recibir a cambio ayuda y socorro y bondad en su hora de necesidad. No siempre. Nunca faltan individuos y&nbsp; reg\u00edmenes crueles y violentos que acumulan poder para oprimir al pr\u00f3jimo, por el puro disfrute de la maldad. Pero incluso bajo el yugo de los tales, al com\u00fan de los mortales humanos nos suele ir mejor entre&nbsp; nosotros \u2014a los de abajo, a los oprimidos\u2014 si nos ayudamos unos a otros.<\/p>\n\n\n\n<p>A la humanidad, entonces, nos ha resultado ser una estrategia \u00fatil para la supervivencia personal y de nuestra descendencia, abrazar principios \u00e9ticos y morales de convivencia armoniosa y hasta generosa y solidaria.<\/p>\n\n\n\n<p>No es as\u00ed, sin embargo, como nos planteamos el altruismo, sino como generosidad y bondad y solidaridad puras, que satisfacen nuestro sentido de lo correcto y bueno. Aunque sea cierto que a la larga la bondad es beneficiosa para quien es bueno tambi\u00e9n, dir\u00edamos que por lo menos una parte del sentido de la vida viene a hallarse en ayudar al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa regla de oro\u00bb, entonces, tratar a los dem\u00e1s como deseamos ser tratados, tiene que hallar lugar en cualquier definici\u00f3n de lo que constituye el sentido de la vida humana, lo que da sentido y satisfacci\u00f3n a nuestra existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego tambi\u00e9n los sumerios desarrollaron una civilizaci\u00f3n altamente organizada para el regad\u00edo y la agricultura en la Mesopotamia hace muchos miles de a\u00f1os. La exigencia de organizaci\u00f3n impuls\u00f3 una ideolog\u00eda de control de la poblaci\u00f3n, donde en la cima estaban los dioses, en cuyo nombre gobernaban sus hijos los reyes. Cimentaba esta ideolog\u00eda su explicaci\u00f3n de la creaci\u00f3n del ser humano y el prop\u00f3sito para el que fuimos creados. Los dioses eran m\u00e1s bien haraganes y no quer\u00edan trabajar para alimentarse, as\u00ed que crearon al ser humano como mano de obra esclava para dedicar a las labores de canalizaci\u00f3n de agua y regad\u00edo, y la explotaci\u00f3n agropecuaria en general. El porqu\u00e9 de nuestra existencia era entonces alimentar a los dioses.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces no hay religi\u00f3n que se precie, que no vea como \u00abel sentido de la vida\u00bb humana el estar incondicionalmente al servicio de los dioses \u2014o del Dios \u00fanico, en el caso del monote\u00edsmo\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>En la fe de la tradici\u00f3n judeocristiana, esto se plasma no en una idea tan material como la provisi\u00f3n de alimentos humanos para Dios, sino en el mandamiento supremo de amar a Dios con toda la mente, la voluntad y la intenci\u00f3n: con el ser entero. Un mandamiento que m\u00e1s que mandamiento, es invitaci\u00f3n a un plano de existencia donde es posible la comuni\u00f3n con Dios, descubrirnos llenos de su Esp\u00edritu Santo, capacitados por el Esp\u00edritu para toda buena obra y para experimentar la dimensi\u00f3n de lo sublime.<\/p>\n\n\n\n<p>No me importa, entonces, que esto pueda derivar tal vez de nociones primitivas de los sumerios acerca del porqu\u00e9 de la existencia humana. Hallo satisfacci\u00f3n personal en atribuir significado para mi vida en el hecho de ser adorador y amador de mi Se\u00f1or. Lo que experimento en la alabanza y la adoraci\u00f3n, en encomendar mi presente y mi futuro a sus cuidados, en vivir como Jes\u00fas y los ap\u00f3stoles instruyen, no tiene precio y est\u00e1 estrechamente vinculado a mi sentido de identidad. Es decir que de ello no solo obtengo sentido para mi vida, sino que tambi\u00e9n, inseparablemente, mi identidad como hijo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 bien que al llevar este tema a la cuesti\u00f3n de amar a Dios y amar al pr\u00f3jimo, estos renglones no han sido ni originales por supuesto, ni tampoco especialmente profundos. &nbsp;S\u00e9 que adem\u00e1s con esto aburro, porque no importa cu\u00e1l sea la pregunta, mis respuestas tienden siempre a ir a parar al amor a Dios y amor al pr\u00f3jimo. En fin, ser\u00e1 que de anciano que me hago, ya no doy para mucho m\u00e1s\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sospecho que los animales, y las personas que a duras penas van consiguiendo sobrevivir, no se plantean si la vida tiene sentido, o cu\u00e1l ser\u00eda ese sentido. Sin embargo es bastante frecuente en los seres humanos preguntarnos si todo esto tiene alg\u00fan otro sentido adicional, especial, aparte de la supervivencia. [&#8230;]<\/p>\n<p>6 de julio de 2021  \u2022  Lectura: 4 min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1863,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1861","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1861","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1861"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1861\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1875,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1861\/revisions\/1875"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1863"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}