{"id":1910,"date":"2021-09-08T16:02:24","date_gmt":"2021-09-08T16:02:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1910"},"modified":"2021-09-08T16:11:35","modified_gmt":"2021-09-08T16:11:35","slug":"088","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2021\/09\/08\/088\/","title":{"rendered":"Los muertos vivientes"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:14px\">8 de septiembre de 2021&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura: 4 min.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1<strong>N<\/strong>o, estos renglones no van de zombis!<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero escribir aqu\u00ed sobre un concepto que me pareci\u00f3 interesant\u00edsimo hace la tira de a\u00f1os cuando lo le\u00ed. Ya no me acuerdo d\u00f3nde lo le\u00ed ni de que lugar exacto proven\u00eda el concepto. Parecer\u00eda ser, seg\u00fan lo recuerdo, que hay algunas tribus en \u00c1frica que ten\u00edan (\u00bftienen?) un concepto de&nbsp; \u00abmuertos vivientes\u00bb como sigue:<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte tendr\u00eda dos etapas. La primera, a continuaci\u00f3n de la defunci\u00f3n del organismo biol\u00f3gico, ser\u00eda cuando permanecen todav\u00eda aquellos que recuerdan al difunto. En principio, la familia, los amigos, los enemigos, aquellas personas que trataron con el difunto de alguna manera memorable. Ser\u00edan muertos vivientes, porque <em>siguen vivos en la memoria<\/em> de los vivos. La segunda muerte ser\u00eda la definitiva. Cuando ya nadie se acuerda de que alguien haya existido jam\u00e1s, entonces s\u00ed que ha muerto de verdad; irremediablemente, para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas personas especialmente importantes, un cacique muy influyente por ejemplo, pueden \u00abinmortalizarse\u00bb generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n al recordarse sus gestas y haza\u00f1as como parte del legado cultural permanente de su pueblo. La mayor\u00eda de los particulares, sin embargo, acaso sean recordados durante dos o tres generaciones de sus descendientes, pero caer\u00e1n inevitablemente en el olvido \u2014la segunda muerte\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace dos a\u00f1os fue la \u00faltima vez que nos reunimos con mis hermanas y hermano y c\u00f3nyuges, reunidos desde Colombia, Espa\u00f1a y Estados Unidos. Una tarde les coment\u00e9 este concepto de muertos vivientes, y les suger\u00eda que cada uno mencion\u00e1semos una persona de nuestro pasado, alguien ya fallecido que fue importante para nosotros, para traer esa persona a la memoria una vez m\u00e1s y que as\u00ed, de alg\u00fan modo, la conserv\u00e1semos \u00abviva\u00bb por lo que significaron para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue emocionante recordar as\u00ed diversas personas de nuestro pasado que ya no est\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea me trae una especie de consolaci\u00f3n cuando me acuerdo por ejemplo de mi padre o madre, o cuando figuran en mis sue\u00f1os. Observo que siguen \u00abvivos\u00bb all\u00ed, en alg\u00fan rinc\u00f3n de mi cerebro como recuerdo capaz, incluso, de interactuar conmigo en mi subconsciente mientras duermo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el avance de los a\u00f1os son cada vez m\u00e1s las personas que influyeron en mi desarrollo, o sencillamente que me acompa\u00f1aron con su amistad, que van falleciendo. Es importante para mi recordarles, pensar en ellos, agradecer mentalmente lo que contribuyeron a mi vida. En alguno de mis libros he mencionado a mis profesores que contribuyeron a mi forma de entender el evangelio, a autores que han enriquecido mi entendimiento de la Biblia y de la teolog\u00eda cristiana. Ese reconocimiento p\u00fablico, por escrito, de alguna manera les devuelve vida al aparecer fugazmente en la retina del lector.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me ocurre que el concepto de vida eterna que hallamos en el Nuevo Testamento, si es que sea algo diferente al concepto de resurrecci\u00f3n, puede guardar relaci\u00f3n con esto. Pienso que nadie ha muerto de verdad, que est\u00e9 siendo recordado por Dios. Si vivimos en \u00e9l, si est\u00e1 presente ante Dios lo que ha sido nuestra vida y persona, entonces no hemos desaparecido del todo. Vivientes, aunque muertos.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed la amenaza que aparece en diferentes puntos de la Biblia, de que Dios vaya a borrar la memoria de los malvados. Si Dios elimina de su propio recuerdo la existencia de alguien, entonces su muerte ya s\u00ed es definitiva. La realidad es que si ya ni Dios se acuerda que alguien haya existido, es que a todos los efectos nunca existi\u00f3. Ser\u00eda m\u00e1s que morir: ser\u00eda como <em>desnacer<\/em>, ni tan siquiera haber nacido.<\/p>\n\n\n\n<p>Si ni siquiera Dios recuerda sus cr\u00edmenes y maldades, entonces sus victimas tampoco conseguir\u00edan recordarlos. Esas presuntas v\u00edctimas permanecer\u00edan eternamente en la dicha de ignorar que haya sido posible la existencia de esos cr\u00edmenes presuntamente sufridos. Cr\u00edmenes que a todos los efectos eternos, nunca sufrieron. As\u00ed el disfrute imperecedero de la gloria del Se\u00f1or que experimentan los justos, se ver\u00eda libre de jam\u00e1s quedar empa\u00f1ado o deslucido por un recuerdo oscuro o negativo.<\/p>\n\n\n\n<p>El Apocalipsis menciona un lago de fuego que ser\u00eda la segunda muerte posterior a resucitar para un juicio \u00faltimo. Es imposible saber exactamente qu\u00e9 pudo estar pensando Juan al escribir eso. Escribi\u00f3 en otro tiempo, para otra civilizaci\u00f3n; manejaba conceptos que hoy dif\u00edcilmente sabr\u00edamos recuperar. Pero tal vez la idea de una segunda muerte para los que han sido condenados por Dios, sea m\u00e1s o menos equiparable a esto mismo que vengo explorando aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez lo que viene a decir Juan es que en la consumaci\u00f3n de todas las cosas, muchos \u00abmuertos vivientes\u00bb que son recordados solamente por su maldad, ser\u00e1n por fin olvidados del todo. Que ya no existir\u00e1n ni tan siquiera en el recuerdo de Dios. Que por tanto a todos los efectos jam\u00e1s habr\u00e1n existido. Que el gozo eterno de los justos jam\u00e1s conocer\u00e1 la sombra del recuerdo de sus actos ni de su existencia. Que el gozo eterno de Dios con sus hijos amados tampoco se ver\u00e1 ensombrecido por tal recuerdo. La armon\u00eda y la felicidad universal ser\u00e1n as\u00ed eternas y perfectas. Una eternidad y perfecci\u00f3n que ha transformado el pasado a la vez que se proyecta hacia el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Y otros, en cambio, permaneceremos vivos eternamente en la mente y el afecto de Dios, por tanto en la dicha y disfrute sin fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Especulaciones, en fin, a las que no quisiera dar m\u00e1s peso que el que de verdad pudieran merecer. A fin de cuentas, solo Dios entiende plenamente cu\u00e1l es el futuro que nos aguarda al traspasar el umbral final de esta existencia biol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo lo que dice sobre Dios, donde pone: \u00abYo soy el dios de Abrah\u00e1n, el dios de Isaac y el dios de Jacob\u00bb? No es dios de muertos sino de vivos. <\/em>(Jes\u00fas, en Mateo 22,31-32.)<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya no me acuerdo d\u00f3nde, ni en relaci\u00f3n con qu\u00e9 regi\u00f3n exacta de \u00c1frica, le\u00ed acerca de un concepto de \u00ablos muertos vivientes\u00bb que les era (\u00bfes?) propio. No, esto no va de zombis. Se tratar\u00eda de cierto tipo de continuidad de la vida m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Continuidad que la Biblia tambi\u00e9n parece reconocer. [&#8230;]<\/p>\n<p>8 de septiembre de 2021\u00a0 \u2022\u00a0 Lectura: 4 min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1912,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1910","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1910"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1910\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1931,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1910\/revisions\/1931"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}