{"id":1965,"date":"2021-10-04T10:16:12","date_gmt":"2021-10-04T10:16:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=1965"},"modified":"2021-10-08T08:10:07","modified_gmt":"2021-10-08T08:10:07","slug":"090","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2021\/10\/04\/090\/","title":{"rendered":"Rey eterno del universo"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:14px\">4 de octubre de 2021&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura: 8 min.<br>Imagen: Natural History Museum, Londres<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M<\/strong>i t\u00edtulo para estos p\u00e1rrafos viene de una antigua bendici\u00f3n rab\u00ednica, <em>Bendito t\u00fa, Se\u00f1or Dios nuestro, rey eterno<\/em>. Las \u00faltimas dos palabras admiten otra traducci\u00f3n: <em>rey del universo.<\/em> Se indica as\u00ed la extensi\u00f3n ilimitada, infinita, de la autoridad y gobierno del Se\u00f1or sobre toda la creaci\u00f3n. Infinita en alcance: desde la part\u00edcula subat\u00f3mica m\u00e1s peque\u00f1a que exista, hasta la inmensidad que abarca todas las galaxias del universo. Infinita tambi\u00e9n en tiempo: desde el instante m\u00e1s insignificante, hasta todo lo abarcado entre el <em>big bang<\/em> y el \u00faltimo final.<\/p>\n\n\n\n<p>He le\u00eddo hace poco el libro de Rebecca Wragg Sykes, <em>Neandertales. La vida, el amor, la muerte y el arte de nuestros primos lejanos<\/em> (GeoPlaneta, 2021)<em>.<\/em> Para mi sorpresa, despu\u00e9s de relatar con rigor cient\u00edfico el avance del estudio y los descubrimientos acerca de los neandertales, en el \u00faltimo p\u00e1rrafo del libro la autora consigui\u00f3 arrancarme un lagrim\u00f3n. (Ya antes, en otros puntos, hab\u00eda intercalado ella algunos p\u00e1rrafos l\u00edricos imaginando la vida neandertal.)<\/p>\n\n\n\n<p>Nos propone, en ese \u00faltimo p\u00e1rrafo, imaginarnos sentados cogidos de la mano con una persona de esta otra modalidad de ser humanos \u2014una persona plenamente humana aunque diferente a nosotros como lo ser\u00eda un le\u00f3n de un tigre\u2014 contemplando el futuro desde hace decenas de miles de a\u00f1os. Un futuro donde nosotros sobreviviremos pero ellos no. (Aunque s\u00ed sobreviven, en efecto, en nuestro ADN, por los diversos episodios de cruce; como si todos los leones llevasen en el ADN el rastro de lejanos cruces con tigres.) Esa idea del tacto, cogidos de la mano, con una persona tan humana pero tan diferente, me comunic\u00f3 una tristeza enorme; como es triste toda muerte humana, pero llevada aqu\u00ed a la extinci\u00f3n de toda una rama de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>No soy antrop\u00f3logo ni paleont\u00f3logo ni cient\u00edfico. Leo sobre este tipo de cosa con el inter\u00e9s de un aficionado a la lectura, sin criterios ni conocimientos propios para evaluar si lo que me proponen se tiene en pie o no. Lo que soy es cristiano creyente y practicante; y lo que s\u00ed he estudiado toda la vida es la Biblia. As\u00ed que por esta v\u00eda personal de intereses, tiendo a revertir a relacionar lo que he le\u00eddo aqu\u00ed con diferentes temas que figuran en estos textos sagrados de los cristianos. A esta relaci\u00f3n \u2014entre este libro le\u00eddo y la Biblia\u2014 dedico los p\u00e1rrafos a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El tema de la Biblia se podr\u00eda resumir, en principio, a las consecuencias que derivan de la elecci\u00f3n de Abrah\u00e1n hace unos 3.500 a\u00f1os: la elecci\u00f3n del pueblo de Israel, que se resuelve en la llegada del Mes\u00edas, Jes\u00fas, en quien la salvaci\u00f3n se extiende a toda la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante muchos siglos se pudo ignorar lo extraordinariamente \u00abmoderno\u00bb que es este planteamiento. Su \u00abhistoria de la humanidad\u00bb arranca con hechos relativamente recientes en comparaci\u00f3n con la antig\u00fcedad de la existencia humana. Ignorando esto, uno de los principales argumentos del juda\u00edsmo ante las autoridades romanas, fue que su religi\u00f3n era extraordinariamente antigua, que no una secta de cu\u00f1a reciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto fue posible porque en aquel entonces no se sab\u00eda que cuando vivi\u00f3 Abrah\u00e1n, las pir\u00e1mides de Egipto eran ya ruinas con m\u00e1s que mil a\u00f1os de antig\u00fcedad. Que hab\u00edan pasado m\u00e1s siglos entre el auge de la civilizaci\u00f3n sumeria y Abrah\u00e1n, que entre Abrah\u00e1n y nosotros. Ni qu\u00e9 hablar, entonces, de la ignorancia absoluta que existi\u00f3 hasta hace bien poco, de las muchas decenas de miles de a\u00f1os de prehistoria, la vasta extensi\u00f3n de tiempo cuando el ser humano vivi\u00f3 apa\u00f1ando con herramientas de piedra, madera y hueso. Y por supuesto la imposibilidad de conocer que hab\u00edan existido hace cientos de miles de a\u00f1os otras formas de ser humanos, especies enteras hoy extintas, cuya humanidad y parentesco con nosotros ahora empezamos a descubrir y reconocer.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El Dios de todo ser humano<\/h5>\n\n\n\n<p>La extraordinaria antig\u00fcedad de la humanidad, sin embargo, me impulsa a preguntarme c\u00f3mo se pudo haber relacionado Dios con esas miles de generaciones sucesivas de personas anteriores a Abrah\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>El Antiguo Testamento resuelve la cuesti\u00f3n con relativa facilidad. Al principio el Se\u00f1or fue el Dios de toda la humanidad y hablaba con ellos con naturalidad, seg\u00fan se desprende de sus di\u00e1logos imaginados con Ad\u00e1n, con Ca\u00edn, Enoc, No\u00e9, etc. Sin embargo la humanidad se rebel\u00f3 contra Dios, haci\u00e9ndose digna de exterminio. Entonces Dios se desentendi\u00f3 de ellos y los borr\u00f3 de la tierra. Y as\u00ed se entiende que en los albores de Israel, los cananeos se considerasen tambi\u00e9n dignos de exterminio. Dignos de exterminio no por rebeld\u00eda contra el Se\u00f1or, sino por el hecho de nunca haber conocido al Se\u00f1or y por eso adorar a otros dioses. Toda la humanidad anterior a Abrah\u00e1n fue entonces exterminable sin contemplaciones ni compunci\u00f3n, como tambi\u00e9n lo son todos los contempor\u00e1neos de Israel que no adoran al Se\u00f1or. Es un posicionamiento ideol\u00f3gico que a lo que m\u00e1s recuerda hoy d\u00eda, es al extremismo isl\u00e1mico yihadista.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Nuevo Testamento Pablo matiza bastante la cuesti\u00f3n. Avanza notablemente en cuanto a sensibilidad del problema que supone condenar a la gente por no haber tenido oportunidad de conocer a Dios. En los primeros cap\u00edtulos de <em>Romanos<\/em>, Pablo aporta una idea diferente. Aqu\u00ed la condena en que caemos todos no es por ignorancia, sino por desobedecer la ley de la conciencia personal de cada individuo. Aunque no supi\u00e9ramos que pecamos contra Dios, s\u00ed sabemos que pecamos contra nuestra conciencia; con lo que cada cual se condena a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En su pr\u00e9dica ante el are\u00f3pago ateniense, Pablo avanza otro paso m\u00e1s. Dice que hasta ahora Dios hubo pasado por alto la rebeld\u00eda de la humanidad. Pero ahora, mostr\u00e1ndose por fin en la persona de su Hijo, Jes\u00fas, se acaba ese per\u00edodo de gracia, de vista gorda ante los pecados de la humanidad. Ahora para ser salvo \u2014para no sufrir las consecuencias nefastas y eternas del pecado\u2014 hay que aceptar a Jes\u00fas como Se\u00f1or y Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Para recomendar la fe cristiana a los gentiles del mundo grecorromano, entonces, Pablo prefiere ignorar la cuesti\u00f3n engorrosa del diluvio universal y el genocidio a los cananeos, y predicar la naturaleza perdonadora de Dios cuando se encuentra con la ignorancia humana, sin desdoro de su justicia all\u00ed donde hay conocimiento. En cualquier caso esa ignorancia queda remediada ahora, con el anuncio del evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que quedar\u00eda por establecer es cu\u00e1ndo finaliza el per\u00edodo de gracia y manga ancha ante la ignorancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sospecho que se suele opinar que eso se acab\u00f3 en la generaci\u00f3n apost\u00f3lica, de una vez por todas. Pero ser\u00eda quiz\u00e1 m\u00e1s l\u00f3gico y proporcionado imaginar que ese \u00abahora\u00bb es subjetivo, sucediendo para cada individuo en el momento cuando alcanza a conocer y comprender el evangelio y sin embargo lo rechaza. Todas aquellas personas que a pesar de que hayan pasado miles de a\u00f1os desde Jes\u00fas, sin embargo ni conocen ni comprenden el evangelio y por consiguiente no lo han rechazado conscientemente y a sabiendas, seguir\u00edan amparados por la manga ancha del Se\u00f1or. (Aunque sujetos, a tenor de <em>Romanos<\/em>, al juicio de \u00abla ley\u00bb de su propia conciencia personal.)<\/p>\n\n\n\n<p>Dejando ese hilo en este punto, quisiera seguir ahora otro.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El Se\u00f1or del infinito<\/h5>\n\n\n\n<p>Los autores de la Biblia no ten\u00edan c\u00f3mo ni por qu\u00e9 saber que hubo existido otras especies humanas antes de que quedase en pie solamente la nuestra, <em>homo sapiens.<\/em> No ten\u00edan c\u00f3mo saberlo, por carecer de las herramientas modernas de investigaci\u00f3n paleoantropol\u00f3gica. No ten\u00edan por qu\u00e9 saberlo, por cuanto la revelaci\u00f3n de Dios a los autores de la Biblia tiene como finalidad \u00fanica instruirnos c\u00f3mo vivir hoy, amando y adorando a Dios de todo coraz\u00f3n y tratando al pr\u00f3jimo con respeto y bondad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo hay esbozos de un reconocimiento de que por cuanto este Ser infinitamente supremo a quien adoramos es el Creador y Sustentador de todo lo que existe y subsiste, entonces su \u00e1mbito de inter\u00e9s y atenci\u00f3n divina es tambi\u00e9n infinito y no excluye ning\u00fan detalle.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo tenemos en los primeros cap\u00edtulos de G\u00e9nesis que plantean al Se\u00f1or como Dios de toda la humanidad \u2014no solamente Israel\u2014; pero tambi\u00e9n como Creador de los cielos y la tierra y todo lo que en ellos hay.<\/p>\n\n\n\n<p>El Salmo 150 ordena: \u00abTodo lo que respira alabe al Se\u00f1or\u00bb. El Salmo 148 va m\u00e1s all\u00e1. Instruye alabar a Dios, a un ampl\u00edsimo cat\u00e1logo de seres creados, animados e inanimados: \u00e1ngeles, ej\u00e9rcitos celestiales, sol, luna, estrellas; monstruos marinos, abismos, fuego, granizo, nieve, bruma, viento tempestuoso, montes, colinas, \u00e1rboles, fieras y ganado; y seres humanos de todo rango social.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del libro de Job tenemos el intens\u00edsimo \u00abdi\u00e1logo de sordos\u00bb entre Job y sus amigos. Ellos defienden la justicia de Dios y por consiguiente acusan a Job de pecador. Pero Job se sabe justo y apela a que Dios le d\u00e9 explicaciones por su infortunio. Al final Dios responde, pero no para contestar las quejas particulares de Job. Lo que hace es hacerle ver la inmensidad de las responsabilidades e intereses de Dios. \u00ab\u00bfD\u00f3nde estabas t\u00fa cuando yo\u2026?\u00bb El discurso de Dios cerca del fin del libro de Job menciona inmensos monstruos mitol\u00f3gicos, adem\u00e1s de todo un amplio abanico de animales que Dios gu\u00eda y con los que se entretiene.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00ab\u00bfQu\u00e9 hay de lo m\u00edo?\u00bb con que los seres humanos nos presentamos continuamente ante el Se\u00f1or se manifiesta entonces trivial, fr\u00edvolo, intrascendente \u2014aunque a cada uno de nosotros nos parezca de primer\u00edsima importancia\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que Job acaba reconociendo su peque\u00f1ez personal, y la falta absoluta de importancia que tienen todas sus tragedias, sufrimientos y preocupaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo asombroso no es que a veces toca sufrir. Lo escandalosamente revolucionario es que el mismo Dios que atiende a tant\u00edsima infinidad de cuestiones y seres creados a lo ancho de todo el universo, y en el sin principio ni fin del tiempo, se ocupe sin embargo de nosotros para acercarnos el calor de su Presencia y su amor divino. Que nos adopte como hijos y derrame en nosotros su Esp\u00edritu Santo y la gracia de su acompa\u00f1amiento a lo largo de la vida. Acompa\u00f1amiento en nuestros triunfos y felicidad, s\u00ed, pero no menos cercan\u00eda y consuelo y fortaleza en nuestras derrotas y hundimiento personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero imaginar que en alg\u00fan nivel, aunque seguramente sin conocerlo por su Nombre, los neandertales y otras especies humanas largo tiempo ha desaparecidos de este planeta, sintieron tambi\u00e9n ese mismo calor interior, esa misma Presencia consoladora, ese mismo Soplo divino que impulsa a la bondad y el amor y el perd\u00f3n. Que decenas y cientos de miles de a\u00f1os antes de Abrah\u00e1n, nuestro Dios lo fuera tambi\u00e9n de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 piensas t\u00fa? Aprovecha la secci\u00f3n de comentarios para compartir tus impresiones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He le\u00eddo hace poco el libro de Rebecca Wragg Sykes, \u00abNeandertales. La vida, el amor, la muerte y el arte de nuestros primos lejanos\u00bb. Leer acerca de los descubrimientos de la paleoantropolog\u00eda sobre la existencia de otras especies humanas aparte de la nuestra, ha despertado en m\u00ed reflexiones de diversa \u00edndole sobre Dios. [&#8230;]<\/p>\n<p>4 de octubre de 2021\u00a0 \u2022\u00a0 Lectura: 8 min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1966,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1965","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1965"}],"version-history":[{"count":24,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1965\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1992,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1965\/revisions\/1992"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}