{"id":2116,"date":"2022-03-16T15:56:20","date_gmt":"2022-03-16T15:56:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=2116"},"modified":"2022-03-16T15:57:08","modified_gmt":"2022-03-16T15:57:08","slug":"095","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2022\/03\/16\/095\/","title":{"rendered":"Invadir un pa\u00eds vecino"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"font-size:14px\">16 de marzo de 2022  \u2022  Lectura: 5 min.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>H<\/strong>ace unos meses desde la \u00faltima vez que escrib\u00ed algo para este blog, y supongo que debo una explicaci\u00f3n a los lectores. Al cabo de m\u00e1s de una docena de libros y cientos de art\u00edculos que he escrito a lo largo de medio siglo, tengo la impresi\u00f3n de que ya me queda muy poco o nada que a\u00f1adir a lo ya dicho. Me parece que \u00faltimamente me repito bastante en los conceptos que comparto, y que tal vez toca ya a otros aportar otras cosas al di\u00e1logo entre los cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no voy a dejar de escribir si hay circunstancias especiales o en alg\u00fan momento se me ocurre algo que me parece digno de compartir. Esto que escribo a continuaci\u00f3n lo he dicho en diversas oportunidades y de diversas maneras a lo largo de los a\u00f1os, pero en este momento vuelve a ocupar mis pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de la historia b\u00edblica del soberano de una naci\u00f3n a quien su propio pa\u00eds le parece demasiado peque\u00f1o, demasiado poca cosa, que se siente motivado a invadir un pa\u00eds vecino para ensanchar el territorio que domina.<\/p>\n\n\n\n<p>No es un gobernante sino un dictador, un tirano. Es decir que no pretende gobernar para traer justicia y bienestar a la ciudadan\u00eda. Lo que pretende es ampliar su propio dominio sobre el pr\u00f3jimo, enriquecerse personalmente, distribuir a dedo entre sus adeptos incondicionales las riquezas a su disposici\u00f3n. Lo que le motiva es ser adulado, temido por multitudes, tal vez odiado por todo el mundo pero desde luego nunca ignorado.<\/p>\n\n\n\n<p>En la persecuci\u00f3n de esas metas de \u00abgloria\u00bb personal la vida del pr\u00f3jimo, la vida de multitudes de v\u00edctimas de su tiran\u00eda, le parece un precio no solo asumible sino hasta deseable. No pretende ser amado sino temido. O si \u00abamado\u00bb, ser\u00eda como se suele \u00abamar\u00bb a los dioses: una adulaci\u00f3n efusiva motivada por el terror a ser aplastados.<\/p>\n\n\n\n<p>Por sus cr\u00edmenes de lesa humanidad, por su maldad ilimitada, por lo malignas que son sus pol\u00edticas, merece ser vilipendiado por todo el mundo a lo largo de toda la historia posterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo la historia suele recordar a los tiranos m\u00e1s malvados con motes como \u00abMagno\u00bb \u2014Alejandro Magno, Carlomagno\u2014 o \u00abel Grande\u00bb \u2014Herodes el Grande\u2014. Tal vez, en son de admiraci\u00f3n, como \u00abel Terrible\u00bb \u2014Iv\u00e1n el Terrible\u2014. O incluso como \u00abel Santo\u00bb, tal el caso de Constantino el Grande seg\u00fan la tradici\u00f3n cristiana ortodoxa.<\/p>\n\n\n\n<p>La divisoria entre \u00abgrandeza\u00bb admirable y criminalidad indeseable parece que se establece seg\u00fan la inmensidad de los cr\u00edmenes de lesa humanidad. Los asesinos de poca monta son despreciados. Pero existe cierta admiraci\u00f3n perdurable en torno a la figura de Napole\u00f3n Bonaparte, por ejemplo, porque consigui\u00f3 imponerse en casi toda Europa y colonias de ultramar. Hitler fue otra figura de estatura parecida, y ser\u00eda interesante saber si dentro de uno o dos siglos no ser\u00e1 tal vez admirado como visionario de la unidad europea bajo dominio alem\u00e1n. Sospecho sin embargo que no; un criterio importante parece ser la capacidad de un tirano para imponer y hacer prevalecer su visi\u00f3n del mundo. Algo que Hitler no consigui\u00f3, aunque Napole\u00f3n tal vez s\u00ed en cierta medida.<\/p>\n\n\n\n<p>El rey David consigui\u00f3 establecerse con honra en la historia de la humanidad, gracias a que \u00abla prensa\u00bb de su d\u00eda lo consagr\u00f3 como fundador del culto y los salmos en Jerusal\u00e9n, y como \u00abmes\u00edas\u00bb (ungido) del Se\u00f1or Dios de Israel. Es curioso que los relatos b\u00edblicos no se inhiben de relatar detalladamente la multitud de sus cr\u00edmenes de lesa humanidad, de genocidio \u2014los numeros\u00edsimos civiles muertos que dej\u00f3 por donde pas\u00f3\u2014, reducir a esclavitud la poblaci\u00f3n de ciudades enteras.<\/p>\n\n\n\n<p>Desestimadas, ninguneadas sus v\u00edctimas como \u00abextranjeros incircuncisos\u00bb, hasta el d\u00eda de hoy hay gente que se considera muy moral y religiosa, que sin embargo admira sin verg\u00fcenza al rey David como luminaria de espiritualidad encomiable.<\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed esto siempre me ha escandalizado. Nunca deja de dejarme at\u00f3nito c\u00f3mo la gente aparta de su mente cualquier tipo de escr\u00fapulo o criterio moral cuando lee la Biblia. El \u00fanico pecado que se le reprocha a David es el de mandar matar a uno de sus generales para quedarse con su esposa. Sus pecados en la intimidad familiar parece que pesan mucho m\u00e1s que lo que hizo, por ejemplo, con la poblaci\u00f3n de Moab:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Derrot\u00f3 a Moab y los midi\u00f3 con una cuerda, acostados sobre la tierra. Dos cuerdas a muerte, una cuerda a vida. As\u00ed domin\u00f3 David a Moab y le tra\u00edan tributo (2 Sam 8,2).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00a1Admirable forma y muy espiritual, por lo visto, de matar a dos tercios de la poblaci\u00f3n derrotada \u2014combatientes y civiles, hombres y mujeres, ancianos y ni\u00f1os\u2014 y a los dem\u00e1s obligarlos a mantener el fausto de la corte en Jerusal\u00e9n! Un solo ejemplo entre los que cuenta la Biblia, de la conducta extraordinariamente despiadada del rey David cuando se dispon\u00eda a anexionar pa\u00edses vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si hoy consideramos que anexionar pa\u00edses vecinos no es aceptable, entonces habr\u00e1 que revisar la historia de la humanidad para reflexionar que est\u00e1 plagada de cr\u00edmenes inaceptables, que no tenemos por qu\u00e9 admirar; de tiranos despiadados que no tenemos por qu\u00e9 alabar con motes como \u00abel Grande\u00bb. Entre ellos, por supuesto, David.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque al leer y ver las noticias de la guerra en Ucrania, yo no puedo menos que recordar con horror la carrera de expansionismo militar emprendida por David. Y no hay ning\u00fan reproche que se me ocurre sobre Putin, que no haya pensado ya mil veces sobre el fundador de la dinast\u00eda de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>La moral o se aplica con un mismo criterio a todo el mundo, o es cinismo desalmado, puro capricho a conveniencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las historias b\u00edblicas son muchas de ellas de una crueldad tan espantosa, de una maldad tan inmensa en nombre de la religi\u00f3n, que no deber\u00edan nunca dejar de pasmarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>La utilizaci\u00f3n de la religi\u00f3n para justificar malignidad diab\u00f3lica es una de las cosas que, observ\u00e1ndolas en la Biblia, deben aleccionar a todo creyente. No sea que nosotros tambi\u00e9n caigamos en justificarnos en nuestra maldad apelando a la religi\u00f3n, aduciendo espiritualidad o mandamientos divinos; por considerarnos \u00abelegidos\u00bb de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apunto aqu\u00ed unas reflexiones que me han venido a la mente con la invasi\u00f3n de Ucrania por el ej\u00e9rcito ruso a las \u00f3rdenes de Vlad\u00edmir Putin. A estas alturas, lo que he escrito aqu\u00ed no va a sorprender a nadie que sepa como pienso; pero no he podido resistir la tentaci\u00f3n de volver a escribir. [&#8230;]<\/p>\n<p>16 de marzo de 2022  \u2022  Lectura: 5 min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2128,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2116","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2116","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2116"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2116\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2136,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2116\/revisions\/2136"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}