{"id":426,"date":"2019-12-05T12:21:44","date_gmt":"2019-12-05T12:21:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=426"},"modified":"2019-12-05T12:28:12","modified_gmt":"2019-12-05T12:28:12","slug":"2019-013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2019\/12\/05\/2019-013\/","title":{"rendered":"Vida eterna"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:14px\">13 de mayo de 2019&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2022&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lectura: 3 min. <br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>vida eterna<\/strong>&nbsp;\u2014 Prolongaci\u00f3n ilimitada de la vida; perfecci\u00f3n y superabundancia de vida, expresi\u00f3n m\u00e1xima de lo que significa estar vivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s de la mitad de las referencias a la vida eterna en el Nuevo Testamento se hallan en la literatura jo\u00e1nica: 17 veces en el evangelio de Juan, otras 6 veces en 1 Juan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto parecer\u00eda indicar que si bien la expresi\u00f3n&nbsp;<em>vida eterna<\/em>&nbsp;era generalmente conocida en la iglesia de las primeras d\u00e9cadas, donde m\u00e1s inter\u00e9s pudo tener es all\u00ed donde hab\u00eda mayor tendencia a considerar el evangelio desde una perspectiva teol\u00f3gica y filos\u00f3fica. Se recordar\u00e1 que el evangelio de Juan no empieza con el nacimiento, sino tachando a Jes\u00fas de&nbsp;<em>logos<\/em>&nbsp;eterno de Dios (\u00abla Palabra\u00bb) y como Luz, en lo que parecen alusiones directas al papel de&nbsp;<em>Sof\u00eda<\/em>&nbsp;(Sabidur\u00eda) en la creaci\u00f3n, seg\u00fan Proverbios 8. Es perfectamente veros\u00edmil que donde interesan la sabidur\u00eda y filosof\u00eda, el&nbsp;<em>logos<\/em>&nbsp;o Palabra eterna que es mediadora entre Dios y el mundo material, y Luz divina que ilumina a la humanidad, hubiera tambi\u00e9n un inter\u00e9s marcado en la vida eterna como aquello a que aspirar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como concepto filos\u00f3fico, la vida \u00abeterna\u00bb no es exactamente lo mismo que una vida interminablemente larga. Una vida de miles de millones de a\u00f1os sin fin suena, francamente, aburrida y carente de sentido. A no ser que adem\u00e1s de esa longitud interminable, hubiera otro atractivo superior. La vida eterna es entonces un estado de perfecci\u00f3n y bienestar. Es el \u00abno va m\u00e1s\u00bb de todo lo bueno imaginable, el culmen, la cima, la expresi\u00f3n m\u00e1xima de lo que significa estar vivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera vez que aparece esta expresi\u00f3n en el Nuevo Testamento es en Mateo 19,16, donde el joven rico le saca el tema a Jes\u00fas. La conversaci\u00f3n concluye as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Hombre, si lo que buscas es la perfecci\u00f3n \u2014exclam\u00f3 Jes\u00fas\u2014, entonces vas y vendes todo lo que tienes y repartes entre los pobres, que as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo. \u00a1Ven aqu\u00ed! \u00a1S\u00edgueme!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este di\u00e1logo Jes\u00fas finge no entender, pero no por la expresi\u00f3n \u00abvida eterna\u00bb, sino por la idea de gan\u00e1rsela con buenas obras. Si fuese cosa de buenas obras, dice Jes\u00fas, la \u00fanica forma posible ser\u00eda venderlo todo y repartirlo entre los pobres. (Aunque incluso as\u00ed, vaya uno a saber si ha alcanzado la verdadera perfecci\u00f3n de vida que viene a suponer el estado de \u00abvida eterna\u00bb.) Pero Jes\u00fas le ofrece una alternativa: la de la gracia, la de no procurarlo con m\u00e9ritos propios sino dependiendo de la bondad de Dios. \u00ab\u00a1Bueno hay uno solo!\u00bb, ya la ha indicado. Por eso Jes\u00fas le ofrece la alternativa al camino de las buenas obras para obtener la vida eterna: \u00ab\u00a1Ven aqu\u00ed! \u00a1S\u00edgueme!\u00bb.&nbsp;<em>Seguir a Jes\u00fas<\/em>&nbsp;vendr\u00eda a ser lo que significa vivir plenamente, a la perfecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay tres textos en el Nuevo Testamento donde se indica qu\u00e9 es la vida eterna:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Juan 12,49-50, son los mandamientos divinos:<em>&nbsp;[\u2026] mi Padre que me envi\u00f3 me ha mandado qu\u00e9 es lo que he de decir y hablar. Y s\u00e9 muy bien que su mandamiento es vida eterna [\u2026]<\/em><em>.<\/em>&nbsp;Bien puede ser que las buenas obras no sean la forma de alcanzar o poseer la vida eterna, pero obedecer y agradar a Dios es claramente la expresi\u00f3n y evidencia de estar viviendo en esa plenitud insuperable de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1 Juan 5,20, Jes\u00fas el Hijo es Dios y es vida eterna:<em>&nbsp;[\u2026] Y nos mantenemos en aquel que no miente: en su Hijo, Jes\u00fas Ungido. \u00c9l es Dios, que no miente, y es vida eterna<\/em><em>.<\/em>&nbsp;Quien quiera saber c\u00f3mo ser\u00eda esa vida filos\u00f3ficamente perfecta a insuperable que solo es posible describir como \u00abvida eterna\u00bb, que mire a Jes\u00fas y c\u00f3mo vivi\u00f3 y am\u00f3 y se entreg\u00f3 por el pr\u00f3jimo y hasta por nosotros que \u00e9ramos sus enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Juan 17,3,&nbsp;<em>conocer<\/em>&nbsp;a Dios y a Jes\u00fas es vida eterna:&nbsp;<em>Esta es la vida eterna, que consiste en conocerte a ti, el \u00fanico Dios, que no mientes; y al que t\u00fa has enviado, a Jes\u00fas Ungido<\/em><em>.<\/em>&nbsp;Esa perfecci\u00f3n insuperable de vida solamente es posible desde una experiencia personal de Dios que es m\u00e1s que conocimiento te\u00f3rico de sus virtudes. De lo que se trata es de conocerle personalmente y vivir en relaci\u00f3n estrecha con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como dijo Hans Denk, un anabaptista del siglo XVI:<em>\u00a0Nadie puede conocer a Cristo a no ser que le siga con la vida. Y nadie puede seguir a Cristo sin conocerle primero.<\/em>\u00a0Parece una contradicci\u00f3n, pero describe un proceso vital, continuado en el tiempo, donde conocer a Cristo y vivir como Cristo vivi\u00f3 acaban siendo una misma cosa: la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Esta entrada se ha incluido en\u00a0<em><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/bib_menno\/lexico.html\" target=\"_blank\">L\u00e9xico. Breve Diccionario Razonado de T\u00e9rminos B\u00edblicos y Teol\u00f3gicos<\/a><\/em>, por Dionisio Byler (Ediciones Biblioteca Menno, 2019)<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la antigua publicaci\u00f3n El Mensajero fui creando un Diccionario de T\u00e9rminos B\u00edblicos y Teol\u00f3gicos. En este blog he a\u00f1adido algunas entradas m\u00e1s para el mismo, que a la postre ha sido publicado en forma de libro. Aqu\u00ed defino el t\u00e9rmino \u00abvida eterna\u00bb, en relaci\u00f3n con sus usos en la Biblia y en la iglesia. [\u2026]<\/p>\n<p>13 de mayo de 2019    \u2022    Lectura: 3 min. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":428,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-426","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=426"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/426\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":431,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/426\/revisions\/431"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}