{"id":433,"date":"2019-12-05T12:33:46","date_gmt":"2019-12-05T12:33:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=433"},"modified":"2019-12-05T16:24:58","modified_gmt":"2019-12-05T16:24:58","slug":"2019-014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2019\/12\/05\/2019-014\/","title":{"rendered":"El poder insidioso de la idolatr\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">El poder insidioso de la idolatr\u00eda<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">20 de mayo de 2019&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2022&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lectura: 6 min. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>E<\/strong>ste \u00faltimo fin de semana (s\u00e1bado y domingo 18-19 de mayo, 2019) hemos tenido en Burgos (Iglesia Evang\u00e9lica Comunidades Unidas Anabautistas) el privilegio de contar con una serie de conferencias por el Dr. J. Nelson Kraybill, presidente del Congreso Mundial Menonita, y autor de\u00a0<em>Apocalipsis y lealtad. Culto, pol\u00edtica y devoci\u00f3n en el libro de Apocalipsis<\/em>\u00a0(Ediciones Biblioteca Menno, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>De una manera sucinta present\u00f3 algunos de los aspectos sobresalientes de su libro sobre el sentido y prop\u00f3sito del Apocalipsis en el siglo I d.C.; y por consiguiente, sobre el mensaje que tiene para nosotros hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>No puedo m\u00e1s que recomendar una vez m\u00e1s este libro, que me parece important\u00edsimo, por esclarecedor de confusiones innecesarias y portador de un mensaje esencial para la iglesia de todos los tiempos. Me voy a permitir citar los p\u00e1rrafos que escrib\u00ed para la contraportada de mi traducci\u00f3n al castellano del libro, ya que resumen, me parece a m\u00ed, el inter\u00e9s y la importancia que tiene su lectura:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El Apocalipsis de Juan, escrito desde el exilio en la isla de Patmos a finales del siglo I, fue probablemente el m\u00e1s subversivo de todos los escritos que nos ha legado la iglesia de los ap\u00f3stoles. Con claridad meridiana desenmascaraba el colapso moral y espiritual de un Imperio Romano que se preciaba de contar con apoyo incondicional de los dioses.<\/p><p>Desde sus inicios la iglesia cristiana tuvo que luchar con la tentaci\u00f3n de dejarse absorber por los valores, la moral y las costumbres del paganismo que la rodeaba. \u00bfEra acaso razonable insistir en esa excepcionalidad minoritaria desde la que proclamaban otro soberano que el C\u00e9sar, otra lealtad que la gran patria internacional que les brindaba el Imperio?<\/p><p>En muy pocos siglos, la iglesia hall\u00f3 la forma de dar la espalda a ese rechazo inicial, para sumarse al patriotismo imperial y declararse incondicionalmente leal a ese sistema social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico que Juan, en el Apocalipsis, retrat\u00f3 tan brillantemente como bestial y monstruoso.<\/p><p>A partir de ah\u00ed, el Apocalipsis se gan\u00f3 su injusta fama como un libro dif\u00edcil, que esconde sus verdades en lugar de explicarlas con claridad. Como se juzg\u00f3 inaceptable lo que dice sobre la bestialidad y monstruosidad de nuestros reg\u00edmenes pol\u00edticos y econ\u00f3micos presentes, se calific\u00f3 de \u201cimposible de entender\u201d o se explic\u00f3 que versa sobre otro tiempo que queda muy en el futuro.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Las conferencias de Kraybill, como su libro, trajeron abundantes fotograf\u00edas de monedas romanas donde hallamos una proporci\u00f3n important\u00edsima de las im\u00e1genes que pueblan el libro de Apocalipsis. Eran im\u00e1genes perfectamente comprensibles para todo habitante del mundo romano, im\u00e1genes que ve\u00edan cada vez que necesitaban comprar o vender algo por dinero. Recuerdo que hace cuarenta a\u00f1os todav\u00eda circulaban en Espa\u00f1a monedas donde figuraba un retrato de Francisco Franco, con el lema \u00abFranco caudillo de Espa\u00f1a por la gracia de Dios\u00bb. Ese valor propagand\u00edstico de la moneda es lo que pretend\u00edan los emperadores al acu\u00f1arlas en tiempos del Nuevo Testamento. Y esas monedas romanas muestran, gr\u00e1ficamente, el culto y la devoci\u00f3n al \u00abdivino\u00bb emperador y a la diosa Roma.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/bib_menno\/apocalipsis_lealtad.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/apocalipsis.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-439\" width=\"180\" height=\"256\"\/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Fue f\u00e1cil para Juan de Patmos, entonces, denunciar en el Apocalipsis la monstruosa idolatr\u00eda en que se cimentaba el poder del Imperio Romano. La idolatr\u00eda era visible en todas partes, f\u00e1cilmente identificable como culto y religi\u00f3n cuyo sentido y fondo eran absolutamente contrarios al reinado del \u00abque est\u00e1 sentado en el trono y el Cordero\u00bb, Dios real y verdadero, rey leg\u00edtimo sobre la humanidad. La violencia escandalosa en que se basaba la tan famosa&nbsp;<em>pax<\/em>&nbsp;[paz]&nbsp;<em>romana<\/em>, era todo lo contrario al amor, la gracia y el perd\u00f3n inexplicable del reinado de Dios. Cuando admiramos acueductos y calzadas romanas, nunca conviene olvidar lo monstruosa que fue una civilizaci\u00f3n que ofrec\u00eda en el circo la muerte humana como espect\u00e1culo para entretenimiento y carcajada de las multitudes, y cuya econom\u00eda se fund\u00f3 en la esclavitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tampoco conviene olvidar que la ideolog\u00eda del r\u00e9gimen era id\u00f3latra: el culto religioso a la diosa Roma y a la persona del emperador de turno. La fuerza con que se sosten\u00eda en el poder no era solamente la de las armas, sino en particular la fuerza de la convicci\u00f3n y la fe religiosas, el sentimiento \u00edntimo de lo que es sagrado. El&nbsp;<em>sacramentum<\/em>&nbsp;no era para los romanos un rito que imparte la gracia del Dios cristiano, sino el juramento de lealtad y culto que los militares juraban al emperador, oblig\u00e1ndose a matar y morir por su dios en el trono de Roma.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, sin embargo, la idolatr\u00eda es m\u00e1s insidiosa, viene m\u00e1s escondida, adopta formas que parecen inocentes porque se disfraza con formas seculares, alega no tener nada que ver con la creencia en dioses, no ser en absoluto religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A los romanos les ten\u00eda que parecer \u00abperfectamente natural\u00bb la civilizaci\u00f3n romana y sus valores. Es lo \u00fanico que pod\u00edan conocer, no ten\u00edan con qu\u00e9 compararlo. Hay tambi\u00e9n hoy ideolog\u00edas y formas de entender la vida, valores que se nos pegan por la fuerza propagand\u00edstica y machacona con que se nos inculca desde que nacemos, que acaban por parecernos perfectamente l\u00f3gicas y naturales. Pero que otras personas, vi\u00e9ndonos sin estar atrapados en las mismas redes mentales, podr\u00e1n entender f\u00e1cilmente como terriblemente id\u00f3latras y perjudiciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez derrotado el comunismo sovi\u00e9tico, el capitalismo occidental se presenta a s\u00ed mismo como la \u00fanica forma racional de organizar la econom\u00eda de las empresas, las naciones y el mundo entero. Esta ideolog\u00eda econ\u00f3mica es relativamente reciente y en unos siglos se sabr\u00e1 si tiene capacidad de seguir convenciendo. Desde luego, lo que es hoy, \u00ablas leyes del mercado\u00bb es un dios ante quien es obligatorio postrarse en adoraci\u00f3n. Decide por nosotros cada a\u00f1o los colores y el corte de la ropa que compramos, las caracter\u00edsticas de los veh\u00edculos que aspiramos a poseer, el precio de nuestra vivienda y el precio del dinero. Y otra infinitud de cosas que pensamos decidir, ya nos vienen predeterminadas en gran medida por las divinas \u00ableyes del mercado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la aparente indiferencia y la evidente corrupci\u00f3n de partidos pol\u00edticos m\u00e1s o menos respetables y tradicionales, las personas con tendencias al pensamiento independiente son presa f\u00e1cil para la propaganda de diversos tipos de populismo y nacionalismo. Abrazan con fervor religioso ideolog\u00edas que, quienes no compartimos ese fanatismo, nos quedamos de piedra por parecernos tan nocivas para la convivencia en una sociedad que aspira a vivir en paz y bienestar generalizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es probable que aparte de las ideolog\u00edas contrapuestas del comunismo y el capitalismo \u2014sostenidas ambas con fervor religioso\u2014 ninguna otra ideolog\u00eda trajo tanto sufrimiento y mortandad a la humanidad en el siglo XX como la del populismo nacionalista. Y sin embargo a estas alturas del siglo XXI sigue gan\u00e1ndose d\u00eda a d\u00eda nuevos fieles. Normaliza la malquerencia del pr\u00f3jimo que no entra dentro de los esquemas de ese \u00abnosotros\u00bb exclusivista que predica. Es dif\u00edcil imaginar otro sentimiento m\u00e1s contrario a la pr\u00e9dica de Jes\u00fas que el del populismo nacionalista; y sin embargo, son multitud los cristianos que consideran perfectamente normal adorar en ese altar y tambi\u00e9n en el del Cordero Inmolado.<\/p>\n\n\n\n<p>La ideolog\u00eda del individualismo, donde cada cual ha de tener derecho de vivir su vida como le viene en gana y abrazar la identidad y los valores que le parezca sin tener que dar explicaciones a nadie, es otra forma insidiosa de idolatr\u00eda en nuestros d\u00edas. En ella cada individuo es dios soberano, y est\u00e1 mal visto que nadie nos corrija o cuestione. El&nbsp;<em>selfi<\/em>&nbsp;es la fotograf\u00eda de nuestra generaci\u00f3n. Ning\u00fan paisaje, ning\u00fan evento, es digno de celebrar, a no ser que mi propia cara figure en primer plano de la foto.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas tendencias e ideas, y otras muchas que podr\u00edamos mencionar, ser\u00edan mucho m\u00e1s f\u00e1ciles de identificar como idolatr\u00eda si como en tiempos de Juan de Patmos, acu\u00f1asen monedas autoproclam\u00e1ndose dioses de culto obligado. El poder de la idolatr\u00eda es tanto m\u00e1s peligroso hoy, cuanto m\u00e1s insidiosa, escondida a traici\u00f3n, disimulada, se nos presenta como \u00abnatural\u00bb, inofensiva y deseable.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se nos presentase hoy d\u00eda alguien como el autor del Apocalipsis, seguramente acabar\u00eda \u00e9l o ella tambi\u00e9n exiliada o exiliado en una isla del mar Egeo, sin internet, obligado a escribir a pu\u00f1o y letra sus cr\u00edticas, con escasas esperanzas de que alguien las lea y haga conocer. Y sin embargo hasta aqu\u00ed nos ha llegado este documento tan indispensable, el Apocalipsis de Juan, para ayudarnos a meditar sobre el poder insidioso de la idolatr\u00eda en nuestro mundo tambi\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un domingo de mayo nos visit\u00f3 en la Iglesia Evang\u00e9lica Comunidades Unidas Anabautistas (Burgos), el Dr. J. Nelson Kraybill. Nos habl\u00f3 de una de sus pasiones, que es el estudio del libro de Apocalipsis. Kraybilll evita las especulaciones futuristas, para ajustarse al mensaje que habr\u00eda entendido la generaci\u00f3n cuando se escribi\u00f3. [&#8230;]<\/p>\n<p>20 de mayo de 2019    \u2022    Lectura: 6 min.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":436,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-433","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/433","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=433"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/433\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":509,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/433\/revisions\/509"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/436"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=433"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=433"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=433"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}