{"id":456,"date":"2019-12-05T13:14:33","date_gmt":"2019-12-05T13:14:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=456"},"modified":"2019-12-06T15:50:09","modified_gmt":"2019-12-06T15:50:09","slug":"2019-016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2019\/12\/05\/2019-016\/","title":{"rendered":"Mis pies sobre la Roca Firme"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Mis pies sobre la Roca Firme<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:14px\">3 de junio de 2019&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2022&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lectura: 5 min. <br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>H<\/strong>ace un a\u00f1o me encontraba en un momento muy particular, entre el diagn\u00f3stico de un c\u00e1ncer muy agresivo, cuyo crecimiento pod\u00eda notar d\u00eda a d\u00eda con palparme el muslo, y la cirug\u00eda y dem\u00e1s tratamientos que el equipo m\u00e9dico del Hospital de Valdecillas me hab\u00eda establecido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Supongo que es natural que en este primer aniversario mi mente regrese a lo que fue esa experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un amigo de EEUU, Karl Kingsley, que unos a\u00f1os antes hab\u00eda pasado por un proceso parecido \u2014en su caso tumores en el cerebro\u2014 quiso animarme y estimular mi fe y confianza en Dios, con un email en que me contaba que a \u00e9l le hab\u00eda ayudado mucho un viejo himno que traduzco a continuaci\u00f3n en prosa (en ingl\u00e9s tiene rima y m\u00e9trica propias de la poes\u00eda h\u00edmnica):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Mi esperanza no est\u00e1 edificada en otra cosa<br>que Jesucristo y la justicia;<br>no me f\u00edo a otro amparo por dulce que sea,<br>y me apoyo del todo en el nombre de Jes\u00fas.<br>Sobre Cristo la Roca Firme me planto,<br>todo otro suelo es arenas movedizas.<\/p><p>Cuando las tinieblas encubren su bella faz,<br>descanso en su gracia que no cambia;<br>En toda tempestad alta y tormentosa<br>mi ancla aguanta dentro del velo.<br>Sobre Cristo la Roca Firme me planto,<br>todo otro suelo es arenas movedizas.<\/p><p>Su juramento, su pacto y sangre<br>me apoyan en la inundaci\u00f3n que arrasa;<br>cuando todo apoyo mundanal cede,<br>entonces es \u00e9l mi \u00fanica esperanza y sost\u00e9n.<br>Sobre Cristo la Roca Firme me planto,<br>todo otro suelo es arenas movedizas.<\/p><p>Cuando \u00e9l venga al son de la trompeta,<br>\u00a1oh, sea yo hallado entonces en \u00e9l,<br>revestido tan solo en su justicia<br>para presentarme sin mancha ante el trono!<br>Sobre Cristo la Roca Firme me planto,<br>todo otro suelo es arenas movedizas.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay como un diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer para darse cuenta cabalmente de las arenas movedizas en que est\u00e1 nuestra vida biol\u00f3gica en esta tierra. No hay como encontrarnos cara a cara con la muerte para agradecer infinitamente tener los pies plantados en la Roca Firme, inconmovible, eterna, que es Jes\u00fas. A pesar de que siempre he sabido expresarme con palabras, en multitud de escritos y m\u00e1s de una docena de libros, no encuentro palabras adecuadas para expresar la inmensidad de la fuerza y confianza que me infundi\u00f3 cantar una y otra vez en esas semanas previas a mi cirug\u00eda, este viejo himno ingl\u00e9s(( Escrito por Edward Mote, hacia 1843; m\u00fasica de John Stainer, 1873.)).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como tantos otros, Karl y yo seguimos vivos a pesar del c\u00e1ncer, que hemos superado gracias a los avances de la medicina moderna pero tambi\u00e9n a multitud de oraciones y plegarias que invocaron poderosamente sobre nuestros cuerpos el poder sanador del Creador. Fue impresionante sentir el amor y la fuerza de las oraciones, de tant\u00edsimas personas que en todo el mundo me apoyaron espiritualmente en los d\u00edas previos a la cirug\u00eda, y tambi\u00e9n en la recuperaci\u00f3n posquir\u00fargica y los duros tratamientos posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00e9 que otras muchas personas, con id\u00e9ntica medicina e id\u00e9ntico apoyo en oraci\u00f3n, no han sobrevivido. Es un misterio que no consigo explicarme: por qu\u00e9 unos s\u00ed y otros no. Al final no nos queda otra que confiar que Dios a todos nos ha amado por igual. Tarde o temprano a todos se nos acaba esta breve estancia terrenal y desde la perspectiva eterna, de poca importancia parecer\u00e1n seguramente unos a\u00f1os o d\u00e9cadas de m\u00e1s o de menos. Y aunque el desenlace hubiese sido otro para m\u00ed hace un a\u00f1o, pienso que el amor y la fuerza espiritual que viv\u00ed me habr\u00edan sido tal vez incluso m\u00e1s dulces y me habr\u00edan comunicado fuerza aun mayor al acabar mis d\u00edas, que sobreviviendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios de los a\u00f1os 70 del siglo pasado viv\u00ed otra crisis; diferente, pero con un mismo apoyo espiritual de quienes interced\u00edan por m\u00ed, y la misma confianza irreductible en Dios. Deb\u00eda incorporarme a filas en las Fuerzas Armadas argentinas para hacer el servicio militar, pero como objetor de conciencia que era y soy, iba a presentarme con la intenci\u00f3n de negarme y aceptar el castigo correspondiente. Era el primer menonita argentino que tomaba ese paso que a m\u00ed me parec\u00eda natural en coherencia con la ense\u00f1anza del Nuevo Testamento y con la tradici\u00f3n de mi iglesia desde el siglo XVI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro viejo himno ingl\u00e9s me infundi\u00f3 \u00e1nimo y ministr\u00f3 paz a mi esp\u00edritu aquellos d\u00edas, a la vez que sab\u00eda que eran muchos, en diferentes lugares, que estaban orando por m\u00ed. Recuerdo c\u00f3mo l\u00e1grimas de paz y confianza en Dios mojaron mis mejillas sentado al piano en casa de Delbert y Ruth Erb en Buenos Aires, mientras tocaba y cantaba el siguiente himno((Escrito por Daniel W. Whittle, 1883; m\u00fasica de James McGranahan.)), que traduzco a continuaci\u00f3n tambi\u00e9n en prosa:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>No s\u00e9 por qu\u00e9 la maravillosa gracia de Dios<br>se me ha dado a conocer,<br>ni por qu\u00e9, indigno del amor de Cristo,<br>me redimi\u00f3 como suyo\u2026<br>Pero: \u00abS\u00e9 en qui\u00e9n he cre\u00eddo,<br>y estoy persuadido que es poderoso<br>para guardar mi dep\u00f3sito hasta aquel d\u00eda\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cada una de cinco estrofas, el himno habla de aquello que no sabemos, especialmente el misterio de la fe y la salvaci\u00f3n, para concluir siempre con esa cita poderosa de 2 Timoteo 1,12. Como sucede con aquel otro himno, este tambi\u00e9n tiene unos giros mel\u00f3dicos que hacen elevar la voz, y juntamente con la voz el esp\u00edritu, para infundir una paz y confianza imposibles de describir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estrofa que m\u00e1s reflejaba mi situaci\u00f3n ante lo que todos est\u00e1bamos convenidos que era la certeza de largos a\u00f1os de c\u00e1rcel, fue la siguiente:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>No s\u00e9 qu\u00e9 cosas buenas o malas<br>me est\u00e1n reservadas,<br>si un camino agobiante o si d\u00edas dorados<br>hasta que por fin vea su rostro\u2026<br>Pero: \u00abS\u00e9 en qui\u00e9n he cre\u00eddo,<br>y estoy persuadido que es poderoso<br>para guardar mi dep\u00f3sito hasta aquel d\u00eda\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese \u00abPero s\u00e9 en Qui\u00e9n he cre\u00eddo\u00bb, entonado a viva voz, ha tenido siempre un poder impresionante sobre mi esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era en aquella \u00e9poca ciudadano de dos pa\u00edses (hoy de tres, con Espa\u00f1a) y en ambos infractor de leyes de servicio militar cuya desobediencia deber\u00eda haberme llevado a la c\u00e1rcel. No entiendo por qu\u00e9 el Se\u00f1or me libr\u00f3 de ese castigo en ambos casos, en ambos pa\u00edses; salvo que ten\u00eda \u00e9l otros proyectos para mi vida, conociendo \u00e9l el ministerio que me ten\u00eda preparado para servir a su Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estas crisis y otras que he vivido personalmente, en la familia, y en la iglesia, lo que no se puede negar es la fuerza sobrenatural que imparte la fe en Dios y el poder extraordinario de las oraciones de hermanos y hermanas, no solo para influir en nuestro destino, sino especialmente para infundir esperanza y confianza en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sea lo que sea lo que haya que afrontar, ruego encarecidamente a mis lectores que nadie lo viva solo. Que lo cuentes y pidas oraci\u00f3n. Que busques ese corito o c\u00e1ntico espiritual o himno que levanta tu alma en esperanza y te ayuda a clavar los ojos en Jes\u00fas. C\u00e1ntalo una y otra vez hasta sentir c\u00f3mo estas canciones inspiradas tienen poder para llevarte a otra dimensi\u00f3n desde donde nuestras presentes dificultades ya no tienen poder para amedrentar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque tienes los pies plantados en Cristo la Roca Firme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la primavera de 2018 aguardaba el d\u00eda de la cirug\u00eda, seguida de quimioterapia y radioterapia por un c\u00e1ncer muy agresivo. En estos renglones relato la bendici\u00f3n que fue para m\u00ed un viejo himno evang\u00e9lico (en ingl\u00e9s). CUento tambi\u00e9n de cu\u00e1nt\u00edsima bendici\u00f3n son las oraciones, el inter\u00e9s y el afecto que se vive en tiempos as\u00ed.  [&#8230;]<\/p>\n<p>3 de junio de 2019    \u2022    Lectura: 5 min.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":457,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-456","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/456","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=456"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/456\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":684,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/456\/revisions\/684"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/457"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=456"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=456"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=456"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}