{"id":480,"date":"2019-12-05T15:30:01","date_gmt":"2019-12-05T15:30:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=480"},"modified":"2020-09-15T16:01:34","modified_gmt":"2020-09-15T16:01:34","slug":"2019-019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2019\/12\/05\/2019-019\/","title":{"rendered":"Cuando los evang\u00e9licos abandonan el evangelio"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Cuando los evang\u00e9licos abandonan el evangelio<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">24 de junio de 2019&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2022&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lectura: 6 min. <br><strong>Imagen:<\/strong>  Jes\u00fas, representado aqu\u00ed con rasgos europeos \u2014en absoluto jud\u00edos\u2014 apoya&nbsp;<em>por supuesto<\/em>&nbsp;a Donald Trump y su lema de \u00abHacer grande otra vez a Am\u00e9rica\u00bb mediante pol\u00edticas xen\u00f3fobas, racistas y mis\u00f3ginas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Arrestado Juan, apareci\u00f3 Jes\u00fas en Galilea para proclamar el evangelio de Dios.<\/em><\/p><p><em>\u2014La espera ha concluido \u2014dijo\u2014 y se ha acercado el reinado de Dios. Hace falta un giro de 180 grados y ser consecuentes con esta proclama<\/em>&nbsp;(Mr 1,14-15)(( Mi propia traducci\u00f3n.)).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El reinado de Dios tiene muchos elementos, pero no es cualquier cosa que a cualquiera se le ocurra.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiene elementos esenciales, que Jes\u00fas mismo enunci\u00f3 en su pr\u00e9dica, en su conducta, y en el ejemplo rutilante de dejarse matar por amor a la humanidad y por estar perfectamente compenetrado con la voluntad del Padre. Esa muerte de Jes\u00fas como ejemplo a seguir (1 P 2,21), junto con el contenido concreto de sus ense\u00f1anzas y la ejemplaridad de su conducta en general, dan contenido espec\u00edfico a lo que entend\u00eda \u00e9l como \u00abevangelio de Dios\u00bb, su proclamaci\u00f3n de la cercan\u00eda del reinado de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cristianos evang\u00e9licos, en nuestra vieja divisi\u00f3n que nos separa del cristianismo cat\u00f3lico, tenemos muy interiorizado que no todo aquel que se identifica como \u00abcristiano\u00bb, vive una espiritualidad y vivencia que imita a Cristo. Lo que entre nosotros suena a sectarismo y falta de generosidad de esp\u00edritu, sin embargo, es reconocer que no todo aquel que se identifica como \u00abevang\u00e9lico\u00bb es coherente con Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los evang\u00e9licos tenemos un problema. En la mayor parte del mundo los evang\u00e9licos nacimos del movimiento misionero que aunque empez\u00f3 en Gran Breta\u00f1a y dem\u00e1s cunas del protestantismo en Europa, tuvo su mayor impulso sin embargo desde Estados Unidos. Pero el&nbsp;<em>Evangelicalism<\/em>&nbsp;estadounidense padece muchas contradicciones internas, que lastran su testimonio cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy d\u00eda un amplio sector del&nbsp;<em>Evangelicalism<\/em>, la religi\u00f3n evang\u00e9lica en EEUU, es una secta de tinte pol\u00edtico-social de extrema derecha. Hist\u00f3ricamente, en el&nbsp;<em>Evangelicalism<\/em>&nbsp;han hallado refugio \u2014por ejemplo\u2014 el esclavismo, el militarismo ultranacionalista, cierta misoginia con ansias de controlar la intimidad reproductiva de las mujeres, y un capitalismo doctrinario que maltrata a la clase obrera. Jes\u00fas dijo, m\u00e1s o menos: \u00abCuando maltratasteis a los menos privilegiados entre vosotros, me maltratabais a m\u00ed\u00bb (Mt 25,31-46). Hoy tristemente, sin embargo, es en el&nbsp;<em>Evangelicalism<\/em>&nbsp;que halla su mayor y m\u00e1s fervoroso apoyo el populismo perverso estadounidense, de ideolog\u00eda nacionalista, militarista, racista, xen\u00f3foba, mis\u00f3gina y hom\u00f3foba.<\/p>\n\n\n\n<p>Son multitud tambi\u00e9n, por supuesto, los cristianos evang\u00e9licos estadounidenses que siguen de verdad a Cristo y se han entregado a encarnar los valores del reinado de Dios. Si durante los siglos XIX y XX se lanzaron entusiastamente desde EEUU a promover y predicar el evangelio por todo el mundo, hay que reconocerles un aut\u00e9ntico amor a Dios y a las \u00abalmas perdidas\u00bb de la inmensa mayor\u00eda de la humanidad que no conoc\u00eda a Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien es cierto que en su fervor misionero sol\u00edan confundir como una sola cosa el evangelio y el imperialismo norteamericano: un insultante desprecio de otras culturas y gentes como inferiores. Como dijo un cristiano africano: \u00abCuando lleg\u00f3 el hombre blanco, \u00c1frica era nuestra y ellos tra\u00edan la Biblia en sus manos. Dijeron: \u201cHermanos, cerremos los ojos en oraci\u00f3n\u201d. Y cuando abrimos los ojos, la Biblia estaba en nuestras manos pero \u00c1frica era de ellos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de ello hay que reconocerles buenas intenciones y un verdadero amor a Cristo. En las misiones perecieron de enfermedades tropicales multitud de misioneros que entregaron sus vidas por el privilegio de anunciar el evangelio a quienes no lo conoc\u00edan. El problema es que no todo lo que se presenta como \u00abevang\u00e9lico\u00bb \u2014ni en EEUU ni en ninguna parte\u2014 es necesariamente coherente con el evangelio. Siendo tantos los millones de evang\u00e9licos en el mundo, en nuestra religi\u00f3n acaba entrando de todo. Cabe el seguimiento coherente de Jes\u00fas, por supuesto, pero caben tambi\u00e9n otros muchos valores.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 nos deja esto, entonces? En que es necesario emplear discernimiento, considerar con cuidado si lo que se nos presenta como religi\u00f3n pura refleja de verdad los valores del reinado de Dios. El aut\u00e9ntico discernimiento espiritual no deber\u00eda ser dif\u00edcil. Cuando le preguntaron a Jes\u00fas cu\u00e1l es el mandamiento m\u00e1s importante, no cit\u00f3 ninguno de los elementos de ese conservadurismo social militante que suele ser se\u00f1a de identidad del evangelicismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al contrario que algunos textos del Antiguo Testamento que predican el exterminio de los paganos, no consider\u00f3 Jes\u00fas que ning\u00fan ser humano fuese un enemigo a derrotar, ni mucho menos perseguir ni eliminar, pero tampoco despreciar. Despu\u00e9s del primer mandamiento de amar a Dios, pas\u00f3 inmediatamente al segundo, de amar al pr\u00f3jimo como a uno mismo. Cuando en cierta ocasi\u00f3n le preguntaron: \u00ab\u00bfY qui\u00e9n viene a ser ese pr\u00f3jimo al que hay que amar?\u00bb, solt\u00f3 esa par\u00e1bola inolvidable donde es un practicante de la despreciada secta de herejes samaritanos, el que se comporta como \u00abpr\u00f3jimo\u00bb del jud\u00edo dejado por muerto por unos bandidos.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay que distorsionar el sentido de ese&nbsp;<em>amor<\/em>&nbsp;que predica Jes\u00fas. No se trata de un sentimiento emocional de afecto. No un sentimiento de atracci\u00f3n que nos har\u00eda preferir su compa\u00f1\u00eda a la de ninguna otra persona. El amor a Dios se expresa cuando le damos a \u00e9l su justa honra y gloria como Dios que es, reconocemos su val\u00eda \u00fanica y nos conducimos en relaci\u00f3n con Dios en consecuencia del valor que le atribuimos. Amar al pr\u00f3jimo es tambi\u00e9n reconocerle su justa honra y valor como pr\u00f3jimo, desterrando cualquier actitud de superioridad o desprecio, reconoci\u00e9ndole la misma val\u00eda y los mismos derechos que aspiramos a que nos sean reconocidos a nosotros. De ah\u00ed la importancia de que ese amor al pr\u00f3jimo sea como el amor a uno mismo. Lo expres\u00f3 tambi\u00e9n Jes\u00fas en su \u00abregla de oro\u00bb, donde instruye tratar a los dem\u00e1s como desear\u00edamos que nos traten a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay quien alega que ese amor al pr\u00f3jimo se expresa, precisamente, en denunciarle sus pecados y advertirle que corre peligro de infierno eterno si no cambia. Pero la prueba de verdad de que el amor realmente lo sea, es que la propia persona presuntamente amada lo reconozca como amor. Dudo mucho que ninguno de nosotros sentir\u00edamos que nos est\u00e1n amando de verdad, si alguien con otra identidad religiosa que la nuestra, nos dijera que tenemos que cambiar radicalmente porque tal como somos, su dios piensa torturarnos eternamente. Lo que sentir\u00edamos es que nos est\u00e1n rechazando y que su dios tambi\u00e9n nos rechaza. Nadie puede confundir eso con amor.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio es \u00abbuenas noticias\u00bb sobre las nuevas posibilidades que se abren para la vida desde que Jes\u00fas ha vivido entre la humanidad y Dios se ha acercado para guiarnos en persona. Si no se oye y entiende como \u00abbuenas noticias\u00bb, ya no es evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el evangelicismo encierra ansias de controlar al pr\u00f3jimo y cercenar su libertad, para devolver a la sociedad y al mundo entero valores de alg\u00fan tiempo imaginario en el pasado cuyas costumbres se suponen m\u00e1s sanas que las de ahora, ha abandonado el evangelio y no es m\u00e1s que un instrumento de propaganda para un posicionamiento pol\u00edtico que puede ser respetable, por supuesto, pero solamente como pol\u00edtica, no como seguimiento de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios no mira hacia atr\u00e1s con nostalgia por un pasado mejor que hoy. Dios mira hacia el futuro y nos promete glorias que hasta ahora no se han ensayado.<\/p>\n\n\n\n<p>Amar a Dios y amar al pr\u00f3jimo. Ni complicado ni dif\u00edcil de entender y explicar. Eso es evangelio. Y no somos nosotros los que deber\u00edamos autocalificarnos, sino ese pr\u00f3jimo que no comparte nuestra religi\u00f3n. Que nos digan ellos si les parece que amamos a Dios y si se sienten amados por nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Marc H. Ellis, un pensador jud\u00edo, escrib\u00eda hace veinte a\u00f1os sobre cr\u00edmenes de lesa humanidad cometidos en nombre de la religi\u00f3n(( Marc H. Ellis,&nbsp;<em>Unholy Alliance: Religion and Atrocity in our Time<\/em>&nbsp;(Minneapolis: Fortress Press, 1997).)). Seg\u00fan \u00e9l, la divisi\u00f3n en la humanidad no se encuentra entre los que proponen estos dioses o aquellos, unas convicciones y doctrinas y dogmas u otros, unos ritos u otros. La \u00fanica distinci\u00f3n religiosa que importa es la que existe entre el Dios de la Vida y el dios de la muerte, entre la luz y las tinieblas, entre el amor al pr\u00f3jimo o todo tipo de justificantes altisonantes para despreciar, maltratar, vejar, abusar, odiar, desheredar y hasta aniquilar al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parece que Jes\u00fas y \u00e9l se habr\u00edan entendido: \u00abPor sus frutos los conocer\u00e9is\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>[Contin\u00faa con mi pr\u00f3ximo tema: <br><a href=\"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2019\/12\/05\/2019-020\/\">\u00abCuando el concepto de evangelio parece imposible\u00bb<\/a>.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los evang\u00e9licos de todas partes acusamos una influencia importante del \u00abEvangelicalism\u00bb estadounidense. All\u00ed, sin embargo, esto se entiende aliado inseparable de pol\u00edticas de exclusi\u00f3n, xenofobia, racismo y misoginia. Tenemos que recuperar una visi\u00f3n de la religi\u00f3n pura como solidaridad con los marginados. [&#8230;]<\/p>\n<p>24 de junio de 2019    \u2022    Lectura: 6 min.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":491,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-480","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=480"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1342,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480\/revisions\/1342"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/491"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}