{"id":512,"date":"2019-12-05T16:33:27","date_gmt":"2019-12-05T16:33:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=512"},"modified":"2019-12-05T16:41:41","modified_gmt":"2019-12-05T16:41:41","slug":"2019-021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2019\/12\/05\/2019-021\/","title":{"rendered":"Nos han incluido"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Nos han incluido<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:14px\">8 de julio de 2019&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2022&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lectura: 6 min. <br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>E<\/strong>n mis lecturas diarias de la Biblia, del Nuevo Testamento me tocaron ayer y hoy los cap\u00edtulos 10 y 11 de Hechos. Estos cap\u00edtulos relatan \u2014de hecho lo cuentan repetidamente, una vez en cada cap\u00edtulo\u2014 la revelaci\u00f3n especial que recibi\u00f3 Pedro acerca de las personas que, como yo mismo, no somos de raza jud\u00eda. Nos han incluido. \u00a1En el pueblo de Dios!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lucas, el autor de Hechos, utiliza esta t\u00e9cnica de repetici\u00f3n aparentemente para enfatizar la importancia de lo que est\u00e1 contando. Repite hasta tres veces, por ejemplo, a lo largo del libro, la experiencia de llamamiento de Saulo\/Pablo, que le llev\u00f3 de oponerse violentamente a \u201ceste camino\u201d, a aceptarlo y ser el portavoz especial de la admisi\u00f3n de nosotros, los no jud\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez lo que m\u00e1s me llam\u00f3 la atenci\u00f3n al releer estos cap\u00edtulos una vez m\u00e1s estos d\u00edas, ha sido que aunque Pedro decidi\u00f3 que, habiendo recibido el bautismo del Esp\u00edritu Santo nada imped\u00eda administrarles tambi\u00e9n el bautismo de agua, sin embargo no parece hab\u00e9rsele ocurrido circuncidar a Cornelio y a los otros varones romanos que bautiz\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 se ve aqu\u00ed que Pedro, aunque en absoluto ignorante acerca de las tradiciones jud\u00edas y a pesar de pasar tres a\u00f1os como disc\u00edpulo del rabino Jes\u00fas de Nazaret, procesaba las realidades de Dios de una manera m\u00e1s intuitiva que teol\u00f3gicamente razonada. No pod\u00eda ignorar \u00e9l que la \u00fanica forma de aceptar leg\u00edtimamente a un var\u00f3n al seno de la religi\u00f3n hebrea, era la circuncisi\u00f3n. Pero en la emoci\u00f3n del momento, al o\u00edr a estos romanos hablar en lenguas, lo \u00fanico que se le ocurri\u00f3 fue hacer lo que los seguidores de Jes\u00fas ya ven\u00edan haciendo siempre cuando&nbsp;<em>un jud\u00edo<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>una jud\u00eda<\/em>&nbsp;aceptaban el mensaje de Jes\u00fas: bautizarlos. Y nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 es lo que hab\u00eda en juego con la circuncisi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Antiguo Testamento vincula estrechamente la circuncisi\u00f3n y la santidad. La santidad se conceb\u00eda como separaci\u00f3n, como trazar l\u00edmites claros entre unas cosas y otras, y entre lo que siendo apropiado en un contexto, no lo era en otro. La santidad estipulaba, por ejemplo, que aunque el sexo es bello, sagrado e importante en el v\u00ednculo del matrimonio, cualquier relaci\u00f3n sexual fuera del matrimonio es una profanaci\u00f3n: lo contrario a la santidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La santidad constitu\u00eda el llamamiento expreso de Israel como algo diferente, \u00fanico, contrario a todas las dem\u00e1s gentes del mundo. Dios consagraba y santificaba a Israel, distingui\u00e9ndolo y apart\u00e1ndolo de entre las naciones para que se dedicaran a \u00e9l en exclusiva. Para que Israel entendiera que no todo es igual, que solamente deb\u00edan adorar al Se\u00f1or Dios de Israel y vivir conforme a sus normas y preceptos, la instrucci\u00f3n b\u00edblica les propon\u00eda otras muchas normas de santidad: como la prohibici\u00f3n de sembrar dos semillas diferentes en una misma parcela, la prohibici\u00f3n de tejer con hilo que mezclaba lino y lana, la necesaria diferencia entre unos animales cuya carne Israel pod\u00eda consumir y otros que no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tab\u00fa de la carne de ciertos animales era tan esencial al sentido jud\u00edo de la santidad, que fue por ah\u00ed que el Esp\u00edritu empez\u00f3 a tratar con Pedro al prepararlo para su encuentro con Cornelio. \u00a1Pedro reaccion\u00f3 con tanto espanto ante la idea de invalidar ese concepto de santidad, que Dios tuvo que repetirle la visi\u00f3n tres veces seguidas!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La santidad \u2014esa honda consciencia de ser un pueblo apartado y dedicado a ser santo para Dios as\u00ed como Dios es santo para Israel\u2014 es el sentido, entonces, de la circuncisi\u00f3n. Con la circuncisi\u00f3n los varones llevaban marcado en lo m\u00e1s \u00edntimo de su cuerpo el saberse apartados de entre las naciones para servir y adorar exclusivamente al Se\u00f1or. La circuncisi\u00f3n los \u00absantificaba\u00bb, los marcaba como personas \u00absantas\u00bb, consagradas al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de todo el Antiguo Testamento, si hab\u00eda una queja del Se\u00f1or con respecto a Israel, era su incapacidad para asumir plenamente lo que significaba ser santos, ser un pueblo escogido y apartado exclusivamente para el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por consiguiente, aunque Pedro en el momento tomara decisiones digamos que intuitivas \u2014ser\u00eda m\u00e1s apropiado describirlas como inspiradas directamente por el Esp\u00edritu\u2014, las consecuencias teol\u00f3gicas reales de marginar como innecesaria la circuncisi\u00f3n parec\u00eda poner en entredicho cualquier reclamo de legitimidad que pudiera tener el cristianismo incipiente. Pod\u00edan alegar que los estaba guiando el Esp\u00edritu \u00abSanto\u00bb, pero su falta de \u00absantidad\u00bb al ignorar la exigencia de la circuncisi\u00f3n, delataba lo contrario seg\u00fan la tradici\u00f3n b\u00edblica a que se ce\u00f1\u00edan los jud\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el cap\u00edtulo siguiente (cap. 11) de Hechos, sin embargo, vi\u00e9ndose cuestionado por los creyentes en Jerusal\u00e9n, Pedro defendi\u00f3 esa decisi\u00f3n y argument\u00f3 que era inevitable por virtud de la visi\u00f3n de animales \u00abinmundos\u00bb que le hab\u00eda inspirado el Se\u00f1or. M\u00e1s adelante ser\u00eda Pablo, formado en la escuela estricta del farise\u00edsmo, quien presentar\u00eda argumentos m\u00e1s razonadamente teol\u00f3gicos para este cambio radical de enfoque con respecto a la santidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos mil a\u00f1os despu\u00e9s, y siendo nosotros \u00abgentiles incircuncisos\u00bb en relaci\u00f3n con los jud\u00edos, no debemos ignorar la revoluci\u00f3n que supuso todo esto en el concepto de santidad predicado por la Biblia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Curiosamente, los ap\u00f3stoles en el Nuevo Testamento no renuncian al concepto de santidad en s\u00ed. Lo que s\u00ed hab\u00edan hecho, sin embargo, es transformar radicalmente lo que viene a ser la santidad. Abandonaron normas milenarias de tradici\u00f3n desde Abrah\u00e1n y de revelaci\u00f3n b\u00edblica desde Mois\u00e9s, y argumentaron que sigue siendo posible ser \u00absantos\u00bb aunque invalidando algunos de los preceptos m\u00e1s rancios y aceptados y consagrados de lo que eso viene a suponer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tipo de giro en cuanto a los conceptos de santidad no se puede hacer a la ligera. Siempre que se propone abandonar antecedentes b\u00edblicos y una larga tradici\u00f3n hist\u00f3rica de conductas que hemos entendido que son constitutivas de la santidad, deber\u00eda haber una honda reflexi\u00f3n sobre las consecuencias y un claro sentimiento de ser guiados irresistiblemente por la \u00abfuerza mayor\u00bb que viene a ser el impulso soberano del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no es imposible. En estos dos mil a\u00f1os que ha existido el pertenecer al pueblo de Dios en el seguimiento del Mes\u00edas Jes\u00fas, ha habido muchas conductas aceptadas o prohibidas por la iglesia apelando al imperativo \u00abSed santos como Yo Soy santo\u00bb, pero que a la postre cambiaron de signo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ci\u00f1\u00e9ndose al sentido de la carta de Pablo a Filem\u00f3n, poseer esclavos no se entend\u00eda re\u00f1ido con la santidad cristiana hasta que en el siglo XIX el Esp\u00edritu llev\u00f3 a la iglesia a la convicci\u00f3n contraria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los a\u00f1os de mi propia vida, he visto caer prohibiciones b\u00edblicas que entend\u00edamos esenciales para la santidad. La mujer no deb\u00eda vestir pantal\u00f3n, por la prohibici\u00f3n de vestir prendas varoniles. Deb\u00eda cubrirse la cabeza en el culto por expreso mandamiento del ap\u00f3stol Pablo. Por expreso mandamiento de Jes\u00fas, era imposible disolver un matrimonio cristiano. En mi ni\u00f1ez como evang\u00e9lico en Argentina, asistir a una misa cat\u00f3lica era un pecado tan impensable como ir al cine.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La exigencia de santidad es esencial para el pueblo de Dios. Siempre lo ha sido y siempre lo ser\u00e1. Y sin embargo a veces el Esp\u00edritu Santo se mueve a lo ancho de la iglesia \u2014empezando siempre en alg\u00fan foco reducido como el caso de Pedro en casa de Cornelio\u2014 para impulsar cambios en la definici\u00f3n exacta de qu\u00e9 es lo prohibido y qu\u00e9 se puede hoy admitir sin profanar la santidad del Se\u00f1or y de su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pablo enuncia un principio con admirable sencillez y claridad en 1 Corintios 10,13: \u00abTodo me es l\u00edcito, pero no todo conviene; todo me es l\u00edcito, pero no todo edifica\u00bb. Es decir que el Esp\u00edritu puede, soberanamente, hacer l\u00edcito ma\u00f1ana lo que hoy no lo es. Y sin embargo no todo conviene, no todo edifica. Entonces har\u00e1 falta la gu\u00eda del Esp\u00edritu, precisamente, para discernir la necesaria conveniencia y edificaci\u00f3n que son propias de la santidad.La Biblia ser\u00e1 siempre, por supuesto, nuestra gu\u00eda orientadora. Pero a la hora de la verdad, como pas\u00f3 con Pedro y con la iglesia en Hechos 10 y 11, ser\u00e1 el Esp\u00edritu el que nos mover\u00e1 soberanamente para adoptar cambios que una nueva hora hacen esenciales para redefinir la santidad.\n\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llama la atenci\u00f3n c\u00f3mo Pedro decidi\u00f3 bautizar a personas que no eran jud\u00edas (Hechos 10 y 11). Desde siempre ven\u00eda siendo posible hacerse pros\u00e9litos jud\u00edos, un paso que para los varones inclu\u00eda la circuncisi\u00f3n. Pedro toma aqu\u00ed, sin embargo, una medida sin precedentes. Ni siquiera consta que esto lo hiciera Jes\u00fas. [&#8230;]<\/p>\n<p>8 de julio de 2019    \u2022    Lectura: 6 min.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":517,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-512","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=512"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/512\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":521,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/512\/revisions\/521"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/517"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}