{"id":573,"date":"2019-12-06T09:26:05","date_gmt":"2019-12-06T09:26:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=573"},"modified":"2019-12-06T15:36:51","modified_gmt":"2019-12-06T15:36:51","slug":"2019-026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2019\/12\/06\/2019-026\/","title":{"rendered":"La expansi\u00f3n del culto monote\u00edsta"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La expansi\u00f3n del culto monote\u00edsta<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">26 de agosto de 2019&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2022&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lectura: 5 min. <br>Foto: Sinagoga de Dura Europos (Siria), siglo III d.C. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>\u00a0Entonces en cada provincia y en cada ciudad, donde la orden del rey y su decreto lleg\u00f3, entonces hubo regocijo entre los jud\u00edos, celebraci\u00f3n y d\u00eda festivo. Y muchas personas de las gentes de la tierra se convirtieron a jud\u00edos por cuanto cay\u00f3 sobre ellos el terror de los jud\u00edos<\/em>\u00a0(Est 8,17).<\/p><p><em>\u00a0\u00a0\u00a0Los jud\u00edos se alzaron y asumieron para s\u00ed y para sus descendientes y para todos aquellos que se les convirtieron \u2014y es irrevocable\u2014 observar estos dos d\u00edas tal cual viene escrito, cuando corresponde cada a\u00f1o<\/em>\u00a0(Est 9,27).(( Mi propia traducci\u00f3n del hebreo.))<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>E<\/strong>xiste una especie de enigma hist\u00f3rico acerca del origen del pueblo jud\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>En teor\u00eda ser\u00edan los descendientes de los habitantes del min\u00fasculo reino de Jud\u00e1, la regi\u00f3n alrededor de Jerusal\u00e9n. Cuando se dividi\u00f3 el reino de David y Salom\u00f3n, la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n constituy\u00f3 el reino de Israel, al norte de Jerusal\u00e9n. Israel fue siempre mucho m\u00e1s importante que Jud\u00e1. Derrotado Israel en el 722 a.C. por los asirios, su capital Samar\u00eda sigui\u00f3 siendo una ciudad importante, si bien la poblaci\u00f3n abandon\u00f3 en general el culto al Se\u00f1or Dios de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Nabucodonosor acab\u00f3 con el reino insignificante de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n en el 597 a.C., las castas nobiliaria y militar, sacerdotal y de gobierno, junto con la clase media comerciante y artesanal, fueron llevados cautivos a Babilonia. Entre la poblaci\u00f3n restante hubo bastante emigraci\u00f3n a Egipto, tal cual relatan los \u00faltimos cap\u00edtulos de Jerem\u00edas. En esos cap\u00edtulos aprendemos que los emigrantes a Egipto no ten\u00edan nada clara su adherencia al culto al Se\u00f1or de Israel, sino que se empecinaron en el culto a la multitud de sus dioses tradicionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En Babilonia, sin embargo, gracias a la esperanza que les infundieron Ezequiel y m\u00e1s tarde Isa\u00edas de Babilonia, y gracias a que la \u00e9lite sacerdotal conserv\u00f3 la memoria y el registro escrito de sus tradiciones, se sigui\u00f3 un proceso contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceptaron la versi\u00f3n prof\u00e9tica de su historia, que achacaba la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el fin de su independencia nacional a haber abandonado al Se\u00f1or Dios de Israel. Est\u00e1 claro que fue en el exilio babil\u00f3nico, tal vez especialmente cuando gobernaron los soberanos persas, que los jud\u00edos abandonaron definitivamente el polite\u00edsmo que les hab\u00eda sido tradicional y que tanto les reprochaban sus profetas. Fueron esas generaciones \u2014y en esas tierras\u2014 las que adoptaron definitivamente el monote\u00edsmo, una adherencia f\u00e9rrea, un convencimiento total y absoluto, a un solo Dios. Jam\u00e1s volver\u00edan a dudar de ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando poco a poco empiezan a regresar a Jerusal\u00e9n, y a lo largo de algunas generaciones refundaron la ciudad y reconstruyeron sus murallas y su templo al Se\u00f1or, ya no hay ning\u00fan asomo de la antigua tentaci\u00f3n permanente a adorar tambi\u00e9n a los dioses de Cana\u00e1n. Hubo controversias y divisiones entre ellos, pero nunca en cuanto al tema que acab\u00f3 siendo su se\u00f1a inconfundible de identidad: el monote\u00edsmo, el culto al Se\u00f1or Dios de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso Jerusal\u00e9n y la provincia peque\u00f1a que les concedi\u00f3 el soberano persa fue, si cabe, incluso m\u00e1s insignificante que el antiguo reino de Jud\u00e1. Las excavaciones arqueol\u00f3gicas indican una poblaci\u00f3n de alrededor de 3.000 habitantes para la ciudad, tal vez 30.000 para la provincia entera en los siglos siguientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre tanto, para cuando el auge del Imperio Romano, hay focos importantes de poblaci\u00f3n jud\u00eda a lo largo y ancho del mundo. Focos importantes de poblaci\u00f3n jud\u00eda en Persia, en Babilonia, en Judea y Galilea por supuesto, en Siria, en Asia Menor (hoy Turqu\u00eda), en Grecia, en Egipto, en las Galias, en Hispania, en la propia Roma, en Etiop\u00eda, en Arabia\u2026 Se recordar\u00e1 que el ap\u00f3stol Pablo se retir\u00f3 a las comunidades jud\u00edas de Arabia durante tres a\u00f1os inmediatamente despu\u00e9s de su conversi\u00f3n (Ga 1,17-18).<\/p>\n\n\n\n<p>El enigma al que me refer\u00eda al empezar este resumen hist\u00f3rico es el siguiente: \u00bfDe d\u00f3nde sali\u00f3 tal multitud de jud\u00edos a lo largo y ancho del mundo de la antig\u00fcedad?<\/p>\n\n\n\n<p>No parece veros\u00edmil atribuirlo a la sola reproducci\u00f3n biol\u00f3gica. Hubieran tenido que tener todos familias numeros\u00edsimas y una capacidad de supervivencia sorprendente en unos tiempos cuando era normal una tasa elevada de mortalidad infantil. Consta, adem\u00e1s, como atestigua el libro de Ester, que hubo bastante animadversi\u00f3n a los jud\u00edos. El libro de Ester es aleccionador acerca de lo peligrosos que eran los reg\u00edmenes autocr\u00e1ticos de aquella era, cuando por odios personales se pod\u00eda desatar sorpresivamente una persecuci\u00f3n furibunda y asesina contra los jud\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estos dos vers\u00edculos hacia el final del libro de Ester con que he abierto estos renglones, nos indican una realidad a la que tambi\u00e9n apunta, por ejemplo, el libro de Jon\u00e1s. En lugar de encerrarse en s\u00ed mismos, los jud\u00edos monote\u00edstas acabaron integrando a su n\u00famero muchas personas que, por los motivos que fueran, adoptaron el juda\u00edsmo. No es todav\u00eda algo como una religi\u00f3n universal en el sentido moderno: una serie de doctrinas y creencias que puede adoptar cualquier persona de cualquier parte del mundo. M\u00e1s que doctrinas y creencias \u2014aunque tambi\u00e9n\u2014 lo que adoptaba quien se hac\u00eda jud\u00edo era una identidad \u00abtribal\u00bb o \u00abracial\u00bb como descendientes de Abrah\u00e1n, pueblo escogido de Dios, con una esperanza de restauraci\u00f3n a preeminencia nacional en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante aquellos siglos el juda\u00edsmo se mostr\u00f3 asombrosamente flexible para integrar a la \u00abdescendencia de Abrah\u00e1n\u00bb, a grandes n\u00fameros de pros\u00e9litos de todas las gentes del mundo: personas que se hac\u00edan jud\u00edas \u2014en el caso de los varones, con el rito de la circuncisi\u00f3n\u2014. Se recordar\u00e1 que en el libro de Hechos, no importa d\u00f3nde iba el ap\u00f3stol Pablo, siempre hallaba entre los m\u00e1s interesados en su variante&nbsp;<em>mesi\u00e1nica<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>cristiana<\/em>&nbsp;del juda\u00edsmo, a pros\u00e9litos y a \u00abtemerosos de Dios\u00bb. Estos \u00faltimos eran personas que participaban en la vida de las sinagogas jud\u00edas, pero sin haber adoptado definitivamente la identidad jud\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El juda\u00edsmo, la m\u00e1s antigua de las religiones monote\u00edstas, de cuyo legado nacen todas las dem\u00e1s religiones monote\u00edstas hasta hoy, fue durante siglos eminentemente \u00abevangelizador\u00bb. Por los motivos que fueran \u2014estos vers\u00edculos de Ester indican el deseo de identificarse con los vientos pol\u00edticos que soplaban con Mardoqueo en el reinado del rey Asuero\u2014 se fueron sumando al pueblo jud\u00edo diferentes gentes a lo largo y ancho del mundo de la antig\u00fcedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda amanecido sobre la humanidad la hora del monote\u00edsmo, el culto al Dios \u00fanico como forma m\u00e1s intelectual y espiritualmente satisfaciente de creencia religiosa. La inmensa propagaci\u00f3n del pueblo jud\u00edo se debi\u00f3, entonces, a su capacidad de atraer a su \u00abraza\u00bb y \u00abdescendencia\u00bb a grandes n\u00fameros de convertidos de todas las gentes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u00e9poca del Nuevo Testamento no estaba todav\u00eda claro cu\u00e1l de las dos variantes de la religi\u00f3n jud\u00eda \u2014si la rab\u00ednica o si la cristiana\u2014 tendr\u00eda mayor \u00e9xito en la propagaci\u00f3n de la religi\u00f3n monote\u00edsta y culto al Se\u00f1or Dios de Israel. El desenlace de esa rivalidad fraternal es otra historia, para otro momento.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En mi lectura estos d\u00edas del libro de Ester, he tropezado con algo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n. Viene a confirmar lo que se sabe por otras fuentes y se deduce por l\u00f3gica, acerca de la expansi\u00f3n del culto monote\u00edsta en los siglos antes de Cristo. En relativamente poco tiempo se difundi\u00f3 sorprendentemente el juda\u00edsmo por todo el mundo. [&#8230;]<\/p>\n<p>26 de agosto de 2019    \u2022    Lectura: 5 min.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":575,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-573","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=573"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":679,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/573\/revisions\/679"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}