{"id":736,"date":"2019-12-30T13:42:16","date_gmt":"2019-12-30T13:42:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=736"},"modified":"2019-12-30T16:32:03","modified_gmt":"2019-12-30T16:32:03","slug":"2019-038","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2019\/12\/30\/2019-038\/","title":{"rendered":"Tambi\u00e9n hijos de Dios"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Tambi\u00e9n hijos de Dios<\/h1>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\">30 de diciembre de 2019&nbsp;\n\u2022&nbsp; Lectura: 6 min.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>H<\/strong>ace poco, al escribir sobre el bautismo, mencionaba c\u00f3mo el ap\u00f3stol Pablo relaciona el bautismo de los creyentes con la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Coment\u00e9 entonces ese aspecto de la teolog\u00eda cristiana que es la identificaci\u00f3n de Dios con nosotros la humanidad. Cristo, al morir, asume nuestra mortalidad; nosotros, mediante el bautismo, hacemos nuestra su muerte pero tambi\u00e9n su resurrecci\u00f3n. Cristo ascendi\u00f3 de entre los muertos; nosotros emergemos del agua en comuni\u00f3n \u2014com\u00fan uni\u00f3n\u2014 con \u00e9l, asumiendo as\u00ed su divina inmortalidad. A este&nbsp;mi cuerpo biol\u00f3gico le queda todav\u00eda morir; pero la inmortalidad de Cristo en m\u00ed no es simb\u00f3lica solamente, sino realidad eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>La festividad singular del cristianismo es por supuesto la\nSemana Santa con su culminaci\u00f3n en Pascua de Resurrecci\u00f3n. Recordamos con fe\nque Cristo venci\u00f3 la muerte. No la venci\u00f3 solamente para s\u00ed, sino para todos\nnosotros sus seguidores.<\/p>\n\n\n\n<p>La Navidad, sin embargo, tiene su justo lugar como segunda\ngran festividad cristiana, por cuanto es ah\u00ed donde se hace especialmente\nevidente que la distancia entre Dios y nosotros la humanidad, no es infinita;\nno es insalvable.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cristianos afirmamos categ\u00f3ricamente que Dios asumi\u00f3 forma humana en Jes\u00fas. Nacido de una mujer humana, Mar\u00eda, Jes\u00fas es hijo a la vez de Dios. Es, en efecto, <em>immanu-el<\/em> (Dios con nosotros o entre nosotros), la presencia viva y din\u00e1mica del Se\u00f1or y Creador del universo. Si dispusi\u00e9semos de una muestra de su ADN, podr\u00edamos trazar su \u00e1rbol geneal\u00f3gico humano equiparable al de cualquiera de nosotros. Pero con Jes\u00fas, a la vez, Dios inicia su reinado en medio de la humanidad, para regirnos desde la renovaci\u00f3n de nuestros corazones \u2014no por la fuerza de la imposici\u00f3n sino por la persuasi\u00f3n de su Esp\u00edritu\u2014 para vivir vidas de devoci\u00f3n a Dios y amor al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo sabemos esto acerca de Jes\u00fas? Por una parte, seguramente, por las evidencias sobrenaturales que acompa\u00f1aron su vida: las sanaciones y dem\u00e1s milagros. E inevitablemente, por su resurrecci\u00f3n. Hay otros casos en la Biblia \u2014ambos Testamentos\u2014 donde los muertos resucitan, pero siempre es por la intervenci\u00f3n de un gran profeta o un ap\u00f3stol. La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es sin embargo \u00abespont\u00e1nea\u00bb, sin mediar ni profeta ni ap\u00f3stol. El testimonio apost\u00f3lico es que \u00abDios le resucit\u00f3 de entre los muertos\u00bb. As\u00ed, sin m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha habido otros muchos hombres poderosos y mujeres poderosas en cuanto a facultades sobrenaturales o milagrosas, antes y despu\u00e9s de Jes\u00fas. En Jes\u00fas destac\u00f3 tambi\u00e9n, sin embargo, una capacidad inusual para encarnar lo mejor de las virtudes que desde antiguo hab\u00edan ido aprendiendo los jud\u00edos acerca de Dios en el Antiguo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p>En particular, Jes\u00fas encarn\u00f3 la gracia y la misericordia de Dios. Como tan magistralmente lo expres\u00f3 \u00e9l mismo, \u00abDios hace amanecer su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos\u00bb (Mt 5,45). El sol y la lluvia son los dos elementos que dotan de fertilidad la tierra, para que produzca todo lo que necesitamos para sobrevivir; y Dios los reparte generosamente sin distinguir entre unos y otros. As\u00ed vivi\u00f3 Jes\u00fas y as\u00ed ense\u00f1\u00f3 a vivir. La fuerza moral intachable de su conducta y de su ense\u00f1anza recomiendan a Jes\u00fas como encarnaci\u00f3n divina tanto o m\u00e1s que sus obras poderosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay que incluir por supuesto la claridad de sus razonamientos \u00e9ticos, donde Jes\u00fas ense\u00f1a que hay que agradar a Dios sobre todas las cosas, pero que esto requiere tratar al pr\u00f3jimo con empat\u00eda, solidaridad y gracia. Los principios enunciados por los profetas desde Mois\u00e9s en adelante pod\u00edan seguirse como \u00abletra muerta\u00bb, como una serie de mandamientos inquebrantables para toda ocasi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n pod\u00edan interpretarse como lo hizo Jes\u00fas: como orientaciones de las que hab\u00eda que entender los razonamientos \u2014de empat\u00eda, solidaridad y gracia\u2014 que los impulsa y les dan fuerza como mandamiento divino. \u00abEl hombre no fue creado para el S\u00e1bado, sino el S\u00e1bado para el hombre\u00bb (Mr 2,27) ser\u00eda el aforismo de Jes\u00fas a tener en cuenta aqu\u00ed, como ejemplo de su forma de razonar.<\/p>\n\n\n\n<p>Es posible seguir la ense\u00f1anza de Jes\u00fas tambi\u00e9n como\nmandamientos y letra muerta; hay muchos que viven y ense\u00f1an as\u00ed. Pero eso es\ntraicionar lo m\u00e1s esencial de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, que nos ense\u00f1\u00f3 sobre todas\nlas cosas c\u00f3mo razonar espiritual, \u00e9tica y moralmente, motivados por la\ndevoci\u00f3n a Dios y el amor al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas es, entonces, todo lo que ser\u00eda Dios si Dios se hiciese carne y viviese entre nosotros. Y sin embargo no es un alien\u00edgena, un extraterrestre. Es uno de nosotros. Un ser humano que comparte nuestro ADN como seres terr\u00edcolas, como parte del gran entramado de la vida biol\u00f3gica evolucionada en este planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>El dato del nacimiento de Jes\u00fas tiene la virtud de impulsarnos a reconocer que as\u00ed como ser el Se\u00f1or, ser el Hijo de Dios, no fue para \u00e9l algo contrario a ser \u00abJes\u00fas el hijo de Mar\u00eda\u00bb, ser nosotros hijos tambi\u00e9n de Dios no es algo que est\u00e9 fuera de nuestro alcance. No es que vayamos a equipararnos nadie con Dios mismo, pretender ser todos nosotros el Se\u00f1or y Creador de todo lo que existe. No, eso no por supuesto; pero s\u00ed hijos de Dios de alguna forma nosotros tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>En Juan 1,12-13 pone: \u00abA los que lo recibieron, les dio la potestad\nde ser transformados en hijos de Dios; es decir, a los que son fieles a su\nNombre, a los que no han nacido de sangre ni de las ganas del cuerpo ni de las\nganas de un var\u00f3n, sino de Dios\u00bb. Por las ganas del cuerpo y de un var\u00f3n es que\nhemos nacido todos los seres humanos, por lo que hay que entender que aqu\u00ed Juan\nse est\u00e1 refiriendo \u2014por analog\u00eda\u2014 a otro tipo de nacimiento, espiritual,\nposterior a haber sido expulsados del cuerpo de nuestras madres. Un nacimiento\nque guarda relaci\u00f3n con haber recibido a la Palabra (Jes\u00fas), y con la fidelidad\nal Nombre del Se\u00f1or, el Dios de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>En Hebreos\n2,11 pone: \u00abPorque aquel que consagra, as\u00ed como los consagrados, de uno mismo\nproceden: raz\u00f3n por la cual \u00e9l no tiene inconveniente en reconocerlos como\nhermanos\u00bb. Este texto citado as\u00ed, solo, casi podr\u00eda significar cualquier cosa.\nPero leyendo con cuidado el cap\u00edtulo de Hebreos, nos damos cuenta de que est\u00e1\nhablando de Jes\u00fas y de nosotros, sus adeptos. Entonces este vers\u00edculo viene a\nafirmar que Jes\u00fas nos reconoce como hermanos suyos.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso es que la idea de ser nosotros hijos de Dios y hermanos de Cristo, aparece reiteradamente en el Nuevo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero todo ello tiene su origen, la raz\u00f3n por la que sea posible, en que Jes\u00fas naci\u00f3 biol\u00f3gicamente de madre humana, y porque comparti\u00f3 con nosotros el mismo ADN y genoma humano. La Navidad no es, entonces, cuesti\u00f3n secundaria, sin ning\u00fan inter\u00e9s teol\u00f3gico. Sea esta la fecha correcta o no, y aunque sin duda la inmensa mayor\u00eda de las tradiciones en torno al fin de a\u00f1o son puro costumbrismo, sensibler\u00eda y gastos desorbitados, la importancia teol\u00f3gica de la Navidad es inmensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque del nacimiento de Jes\u00fas el ser humano, entendemos que sea posible que nosotros tambi\u00e9n podamos alcanzar a ser hijos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es porque somos hijos de Dios que podemos vivir nosotros \u2014algunos con mucha m\u00e1s frecuencia que otros, todo hay que decirlo\u2014 manifestaciones materiales del \u00e1mbito sobrenatural, espiritual. Y es porque somos hijos de Dios que podemos encarnar nosotros tambi\u00e9n, como Jes\u00fas, una devoci\u00f3n a Dios que se expresa como amor al pr\u00f3jimo. Es porque somos tambi\u00e9n hijos de Dios, que gozamos tambi\u00e9n de la libertad y responsabilidad de razonar \u00e9tica y moralmente como razonaba Jes\u00fas, para profundizar m\u00e1s all\u00e1 de letras muertas y expresar nosotros tambi\u00e9n empat\u00eda, solidaridad y gracia divinas. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si la festividad cristiana m\u00e1s importante es la de Semana Santa y Pascua de Resurrecci\u00f3n, la segunda es claramente la Navidad. Si Dios se pudo encarnar en el hijo de Mar\u00eda, la distancia entre la deidad y la humanidad no es infinita e insalvable. Gracias a la humanidad de Jes\u00fas podemos sabernos nosotros tambi\u00e9n hijos de Dios.<\/p>\n<p>30 de diciembre de 2019  \u2022  Lectura: 6 min.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":743,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-736","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/736","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=736"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/736\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":755,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/736\/revisions\/755"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media\/743"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}