{"id":895,"date":"2020-02-28T08:00:47","date_gmt":"2020-02-28T08:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/?p=895"},"modified":"2020-02-28T10:16:51","modified_gmt":"2020-02-28T10:16:51","slug":"045","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.menonitas.org\/db\/2020\/02\/28\/045\/","title":{"rendered":"Comunidad cristiana e individualismo"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Comunidad cristiana e individualismo<\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:14px\">28 de febrero de 2020&nbsp; \u2022&nbsp; Lectura: 8 min.<br>Foto: Connie Bentson<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>H<\/strong>ay desde siempre una fuerte corriente comunitaria en la forma cristiana de entender la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se plasm\u00f3 durante siglos en comunidades monacales. Es f\u00e1cil\nexagerar e idealizar la experiencia de convivencia fraternal en monasterios,\nabad\u00edas y conventos a lo largo de los siglos. Hubo abusos de autoridad y\nmanipulaci\u00f3n psicol\u00f3gica; situaciones de cualquier cosa menos un aut\u00e9ntico\nafecto y discernimiento fraternal. Pero el ideal fue siempre someter la propia\nvoluntad a la gu\u00eda de Dios por medio de la comunidad. Reconocer que el\nindividuo es voluble y puede equivocar f\u00e1cilmente el camino; mientras que las\ndecisiones en comunidad, no tanto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El movimiento anabaptista del siglo XVI recibi\u00f3 su impulso\ninicial con algunos como Miguel Sattler, que fue prior de una abad\u00eda antes de\nabrazar el anabaptismo. Y una de las corrientes principales del anabaptismo fue\nla <em>huterita<\/em>, que dio continuidad a la\ncorriente medieval de comunidades mon\u00e1sticas que integraban tambi\u00e9n familias,\nque no solamente monjes y monjas c\u00e9libes. En el huterismo conservan hasta hoy\nla renuncia a la propiedad privada y al individualismo en todas sus formas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las comunidades menonitas aunque no se lleg\u00f3 al extremo\nde la renuncia de propiedad privada, s\u00ed pervivi\u00f3 durante siglos el ideal\ncomunitario. Se entend\u00eda que el coraz\u00f3n humano es enga\u00f1oso, que las decisiones\ntomadas sin tener en cuenta a la comunidad pueden responder a otras\nmotivaciones que la pur\u00edsima gu\u00eda divina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los ideales m\u00e1s elevados del movimiento anabaptista\noriginal fue el de <em>Gelassenheit.<\/em>\nSignifica algo as\u00ed como serenidad o ecuanimidad. Calma, compostura o sosiego\ninterior, pase lo que pase. El ideal anabaptista era entregarlo todo, hasta la\nmism\u00edsima voluntad propia, a la soberan\u00eda de Dios. Descansar, por la fe, en la\nsabidur\u00eda y el poder de Dios para dirigir los eventos de la vida, y traernos en\nel futuro el desenlace de su divina Voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era por <em>Gelassenheit<\/em>\nque los anabaptistas se encomendaban al martirio, confiando que hay un Dios en\nel cielo que ve y valora en su justa medida nuestros padecimientos, y los\ntendr\u00e1 en cuenta para traer a la humanidad un futuro mejor que el presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era por <em>Gelassenheit<\/em> que los anabaptistas renunciaban a toda forma de violencia, en particular la violencia armada y la participaci\u00f3n en la guerra. Por muy terrible que fuese ning\u00fan enemigo, lo esencial era mantener vivos los valores de amor, paciencia, bondad y benignidad cristianos, dejando as\u00ed que sea Dios mismo que intervenga (si es que le parece justo intervenir).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta entrega anabaptista a Dios se expresaba de muchas\nmaneras, pero hallaba tambi\u00e9n expresi\u00f3n en someter las decisiones m\u00e1s\nsingulares de la vida al visto bueno de la comunidad de hermanos y hermanas de\nla fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi madre cuenta en sus memorias c\u00f3mo ella hab\u00eda sentido\ndesde la adolescencia el llamamiento a las misiones. Ten\u00eda una prima, Vera\nHallman, sirviendo en Argentina con la misi\u00f3n menonita. Su hermano Guillermo se\ncas\u00f3 con Beatriz Hershey, hija de una de las dos familias menonitas primeras en\nesa misi\u00f3n desde 1919; y el joven matrimonio Hallman se dispon\u00eda a partir para\nArgentina, a cuya misi\u00f3n dedicar\u00edan la vida. Cuando mi madre conoci\u00f3 a mi\npadre, una de las primeras confidencias que se contaron fue su llamamiento, que\ncada uno tra\u00eda desde a\u00f1os antes, a dedicarse a la misi\u00f3n menonita en Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mi padre, sin embargo, que era un joven maestro de\nescuela, su iglesia de Ohio, donde hab\u00eda nacido y crecido, lo llam\u00f3 al\nministerio pastoral. Cuando el pastor anciano le pregunt\u00f3 si estar\u00eda dispuesto\na considerar ser pastor \u00e9l, respondi\u00f3 confes\u00e1ndole su vocaci\u00f3n a la misi\u00f3n en\nArgentina, pero dijo que aceptar\u00eda ser llamado a ejercer de pastor en su\niglesia entre tanto. Cuando mis padres se casaron se instalaron all\u00ed y mi padre\nsigui\u00f3 sirviendo a su iglesia como pastor. La familia (ya hab\u00eda nacido mi\nhermano mayor) se ausent\u00f3 durante dos a\u00f1os mientras mi padre estudiaba Biblia y\nteolog\u00eda en un seminario, pero volv\u00edan regularmente muchos fines de semana para\ncontinuar con su ministerio pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por fin en 1945 la misi\u00f3n menonita propuso a mis padres\ndesignarlos para ir a Argentina, con la salvedad expresa de que la iglesia\ndonde ejerc\u00eda de pastor los dejara en libertad para ello. Relata mi madre, en\nsus memorias, la siguiente escena:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>J. D. Graber (el presidente de la misi\u00f3n) fue entonces a la iglesia Bethel un domingo, para presentarles la cuesti\u00f3n y pedir que liberasen a Frank de ser su pastor. No les fue f\u00e1cil dar su consentimiento, a pesar de que ya ven\u00edan sabiendo que tarde o temprano llegar\u00eda el d\u00eda. Cuando lleg\u00f3 el momento de tomar la decisi\u00f3n, Graber pidi\u00f3 que se pusieran de pie los que estaban dispuestos a liberarnos para ir a las misiones extranjeras. Durante un rato largo, nadie se movi\u00f3. Por fin Amos Aschliman, en una de las primeras filas, se levant\u00f3 lentamente. Despu\u00e9s otro m\u00e1s, y otros hasta que al final todos estaban de pie. Hab\u00eda sido una decisi\u00f3n dif\u00edcil, pero cumplieron.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre que o\u00ed a mis padres hablar de aquel d\u00eda, era con\nhonda emoci\u00f3n. Estaba claro que ellos no ten\u00edan la m\u00e1s m\u00ednima duda de que a\npesar de todo lo que ellos ten\u00edan asumido interiormente que era un llamamiento\nde Dios sobre sus vidas, la vida de nuestra familia habr\u00eda sido otra muy\ndiferente si esa comunidad menonita en Ohio hubiese tomado otra decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro de la historia de esa comunidad, que se escribi\u00f3 en\nel centenario de su fundaci\u00f3n, relata tambi\u00e9n ese momento, as\u00ed como el v\u00ednculo\nque siempre conservaron con mi familia. (No sabr\u00eda describir lo que he sentido\ncada vez que he predicado all\u00ed, donde mi bisabuelo y mi padre predicaron antes\nque yo.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ideal de sometimiento a la gu\u00eda de Dios expresada por la comunidad, sin embargo, se ha visto erosionado a lo largo de todo el siglo XX y hasta hoy. Cuando en 1977 nuestra familia nos marchamos de Bragado, en la provincia de Buenos Aires, para servir en la misi\u00f3n menonita en la provincia de Formosa, yo estaba en una comisi\u00f3n pastoral de tres personas. Sinceramente, ni se me ocurri\u00f3 consultar esa decisi\u00f3n con la iglesia de Bragado: lo comuniqu\u00e9 como cosa ya decidida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al a\u00f1o nos trasladamos a Indiana, EEUU, donde acab\u00e9 mis\nestudios de teolog\u00eda. Desde tiempo atr\u00e1s ven\u00edamos deseando integrarnos a una\ncomunidad de vida, con unos principios m\u00e1s pr\u00f3ximos al anabaptismo primitivo.\nAs\u00ed que los a\u00f1os que vivimos en Indiana fuimos parte de una comunidad\n\u00abradical\u00bb, donde pon\u00edamos en com\u00fan todos nuestros recursos y viv\u00edamos en\ncasonas que compart\u00edamos grupos de 2-3 familias y varios solteros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces nos lleg\u00f3, inesperadamente, la invitaci\u00f3n desde\nBurgos, a unirnos a las comunidades cristianas all\u00ed. Espa\u00f1a no figuraba en\nnuestros planes, que eran de regresar tarde o temprano a Argentina. Pero el\nSe\u00f1or nos fue guiando a aceptar la invitaci\u00f3n. Entonces, porque la naturaleza\nde nuestro compromiso comunitario all\u00ed s\u00ed que lo exig\u00eda, pusimos esta\ninvitaci\u00f3n en conocimiento de la comunidad. Les expusimos nuestro sentido\ninterior de llamamiento y rogamos su consentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No fue tan r\u00e1pido como la decisi\u00f3n que liber\u00f3 a mis padres\nde su iglesia en Ohio. Recuerdo que Jeff Hoover pregunt\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY si os dij\u00e9semos que no, que no nos parece bien que os\nvay\u00e1is de misiones a Espa\u00f1a?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY qu\u00e9 vamos a hacer? \u2014respond\u00ed\u2014. Qu\u00e9 m\u00e1s remedio que\nquedarnos aqu\u00ed con vosotros. Pero entonces tendr\u00edais que ministrarnos y\nsanarnos de un natural sentimiento de desenga\u00f1o y frustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me parece que tardaron algo as\u00ed como un a\u00f1o en darnos su\nconsentimiento. Hab\u00eda por supuesto muchas otras cosas que tratar en comunidad\ndonde todos lo somet\u00edamos todo al discernimiento del cuerpo. Unos lo vieron\nbien desde el principio, otros poco a poco lo fueron asumiendo. Por fin toda la\ncomunidad expres\u00f3 o estar de acuerdo, o bien no tenerlo claro pero tampoco\nquerer impedir que cumpli\u00e9ramos con lo que sent\u00edamos que nos llamaba a hacer el\nSe\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Connie y para m\u00ed, venir a Burgos con el consentimiento\nde nuestra comunidad ha sido una de las decisiones m\u00e1s consecuentes de nuestra\nvida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Burgos hemos vivido experiencias de todo tipo a lo largo\nde d\u00e9cadas. Hubo por supuesto momentos dif\u00edciles, tiempos de frustraci\u00f3n,\ndesilusi\u00f3n, relaciones que se echaron a perder\u2026 Pero nunca dudamos que Burgos\nera donde Dios nos quer\u00eda. Nosotros dos nos pod\u00edamos equivocar, por supuesto;\npero toda aquella comunidad, estuvimos siempre seguros que no habr\u00eda podido\nentender mal la gu\u00eda del Se\u00f1or. Armados con esa certeza lo enfrentamos todo, lo\nsuperamos todo. Nuestra familia ha sido feliz all\u00ed, y creo que Dios ha\nprosperado nuestro ministerio all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Veo con tristeza, entonces, los avances del individualismo\nen la iglesia. Entiendo que es dif\u00edcil en nuestro mundo hoy d\u00eda, donde todo\nsucede tan de prisa, aguardar con paciencia a que Dios gu\u00ede a todo un grupo.\nEntiendo que si cada miembro somete todas sus decisiones importantes a la\ncomunidad, esta puede eternizar los procesos de discernimiento m\u00e1s all\u00e1 de lo\naconsejable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n observo que hay personas inmaduras que envenenan los\nprocesos de discernimiento comunitario. Confunden su propia opini\u00f3n y la gu\u00eda\ndel Se\u00f1or, incapaces de distinguir entre una cosa y la otra. Disfrutan del\npoder que creen que esto les da sobre otros, y no se dan cuenta que de lo que\nse trata es precisamente de <em>renunciar<\/em>\nal poder, no solo sobre s\u00ed mismos sino tambi\u00e9n sobre los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que veo que el individualismo tiene ciertos elementos\nimportantes de l\u00f3gica que lo recomienden. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero confieso cierta nostalgia por aquellas ocasiones cuando \u2014aunque sea excepcionalmente, porque afecta a todos\u2014 las decisiones personales deban recurrir al consenso de toda una comunidad de hermanos y hermanas que por <em>Gelassenheit<\/em> se entregan a o\u00edr juntos a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si miramos con atenci\u00f3n el contexto de aquello de que \u00abdonde est\u00e9n dos o tres reunidos, ah\u00ed estoy Yo\u00bb, es precisamente cuando hay que tomar una decisi\u00f3n que afectar\u00e1 a toda la comunidad (Mt 18,20). <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay desde siempre una fuerte corriente comunitaria en la forma cristiana de entender la vida. A lo largo de los siglos se ha plasmado de muchas maneras. Fue importante el impulso comunitario en las primeras comunidades anabaptistas (siglo XVI), pero ha sufrido erosi\u00f3n a lo largo del siglo XX y hasta hoy. 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